Manabí | 209 muertos en 40 masacres registradas en la provincia desde 2024
Desde 2024, Manabí ha registrado 40 masacres que han cobrado la vida de 209 personas. En los dos primeros meses de 2026 ya se han perpetrado siete ataques múltiples en la provincia, representando casi un tercio de las sucedidas en todo 2025.

La madruga del 23 de febrero de 2026, siete personas fueron asesinadas en una hacienda en Jama, Manabí.
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La Policía Nacional insiste en que las muertes violentas en Manabí están relacionadas con el narcotráfico, una expresión del crimen organizado que se ha principalizado ante la falta de acciones radicales. Además, desde 2024, el territorio costero es epicentro de reiteradas masacres, que, según la fuerza pública, obedecen a un vacío de poder.
En los dos primeros meses de 2026, en la provincia se registraron siete ataques múltiples; mientras que en todo 2025 hubo 25 y en 2024, ocho. Es decir, desde 2024, se han registrado en Manabí 40 masacres, las cuales han cobrado la vida de 209 personas.
La mayoría de estos hechos ha sido perpetrada con fusiles y por sujetos vestidos con prendas similares a las que utilizan las fuerzas del orden (policías y militares). Y la mayor concentración ha sido en el distrito Manta, con al menos 16 masacres, en los dos últimos años.
El registro más reciente de violencia en la provincia sucedió la madrugada del 23 de febrero de 2026, cuando 12 personas fueron asesinadas en los cantones San Vicente, Pichincha y Jama. En esta última localidad, hubo una masacre que dejó siete víctimas mortales.
Según información policial, al menos 10 personas vestidas con uniformes tipo militar llegaron a bordo de lanchas hasta una hacienda del kilómetro 21 en la vía Jama–Pedernales y sacaron a las víctimas de las habitaciones hasta el patio y luego les abrieron fuego.
Antes de la matanza, los sospechosos preguntaron en reiteradas ocasiones: "¿Dónde está la droga? ¿Dónde están las armas? ¿Dónde está el dinero?".
Entre las víctimas mortales constan tres hermanos, dueños de la propiedad: Nevardo Javier Loor Copiano (56), Juan Andrés Loor Copiano (38) y Leonardo Enrique Loor Copiano (52). También murieron cuatro empleados de la hacienda: Yandri G. (16), José Valentín Santana Canchingre, Oswaldo Enrique Márquez Murillo y Luis Alberto Párraga García (36).
Con ese hecho, Manabí sumó la séptima masacre de 2026.
Las cifras de la Policía Nacional reflejan que, entre enero y febrero de 2026, se registraron al menos 165 muertes violentas en la provincia. En el mismo período, en 2025, hubo 198 asesinatos y en 2024, fueron 86 crímenes.

Narcotráfico, fragmentación y utilización de menores de edad
Estos ataques múltiples se hicieron más comunes a mediados de 2024, a raíz de la aparición de la banda criminal Los Pepes, que opera como un grupo táctico de la estructura criminal Los Lobos, que ya es considerada la más peligrosa de Ecuador, desplazando así a Los Choneros.
De hecho, Los Pepes empezaron a dejar indicios en las escenas para atribuirse los ataques armados. En la actualidad, según información policial, Manabí es el núcleo de una disputa sangrienta, debido a que Los Lobos buscan desplazar a Los Choneros del territorio costero.
Sin embargo, Los Choneros no se han doblegado, porque fue en Manabí donde surgieron y durante décadas fueron la organización más prominente del país.
“Hay un enfrentamiento entre estas dos organizaciones (Lobos y Choneros); esta provincia siempre fue chonera y en este momento Los Lobos quieren tomar el mando, por eso ocurren las muertes aquí”.
William Calle, comandante policial en la zona 4.
Calle agregó que el principal problema de Manabí es el narcotráfico. "De aquí llevan la droga a Estados Unidos y México. El narcotráfico trae corrupción, porque aquí hay mucho dinero; mandan un viaje de droga y les queda hasta USD 30 millones. También tenemos lavado; mucha gente aquí se ha enriquecido, pone su spa, gimnasio o construye edificios. ¿De dónde sacan tanto dinero? Ya le compete sumarse a muchas instituciones”, asegura Calle.
Las estadísticas oficiales dan cuenta de que en un porcentaje superior al 90%, las muertes violentas están relacionadas con temas de narcotráfico. Para la Policía, otra problemática que ha proliferado en la provincia en los últimos años y que se ha evidenciado en 2026 es que “los muchachitos son reclutados. A un adolescente de 16 a 17 años le dan USD 200 y le pega un tiro a cualquiera”, dijo el coronel William Calle.

Las estructuras de crimen organizado suelen aprovecharse de los menores de edad y los utilizan para cometer delitos, porque las penas o sanciones suelen ser menores.
La fuerza pública también ha sacado a relucir otros complejos escenarios en la provincia, entre esos la falta de control en los 350 kilómetros de playas y las medidas sustitutivas que les dan a los detenidos.
De hecho, la estructura criminal Los Lobos contrata a sicarios jóvenes de El Oro, Los Ríos, Guayas o extranjeros para perpetrar crímenes en Manabí. Una vez ejecutado el objetivo, se van.
De igual forma, Los Lobos, que se caracterizan por tejer redes logísticas u operativas a escala nacional, es decir, hacen alianzas o contratan a células para trabajos temporales, también viven, actualmente, según la Policía, una fragmentación interna mucho más violenta que ha llevado a eliminarse entre ellos.
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