Hasta el 60% de Guayas bajo el agua | Así ha sido el impacto histórico de El Niño en la Costa de Ecuador
Ecuador se prepara para un Niño de magnitud "moderada a fuerte", con base en los eventos de 1982-1983 y 1997-1998. Los mapas de la Secretaría de Riesgos muestran inundaciones en el 45% del territorio de Manabí y en el 60% de Guayas. Casi todo Santa Elena se inundó durante 1997-1998.

Imagen referencial del cantón Milagro (Guayas), bajo el agua debido a las fuertes lluvias del 24 de febrero del 2026.
- Foto
API
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Ecuador activó el estado de Alerta Amarilla preventiva el 18 de mayo de 2026, un mecanismo de preparación anticipada (estado de observación del evento) ante el posible desarrollo de un fenómeno de El Niño, que las autoridades proyectan por ahora tendría una magnitud de "moderada a fuerte". Existe una probabilidad del 82% de que el evento comience a desarrollarse entre mayo y julio de 2026.
El pronóstico se intensifica entre diciembre de 2026 y febrero de 2027 -la probabilidad aumenta al 96%-, periodo en el que podría coincidir con la época de mayores lluvias. Las proyecciones deberán ajustarse en los próximos meses ante alertas globales por la posible formación de un Súper El Niño o Niño Godzilla, un potencial evento de carácter histórico y extremo, sólo comparable al de 1877-1878.
Con la declaratoria de Alerta Amarilla, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos publicó mapas del impacto histórico en la región litoral de tres de los mayores eventos El Niño registrados de Ecuador (los fenómenos de 1972-1973, 1982-1983 y 1997-1998).
Los devastadoras consecuencias territoriales en la Costa de esos eventos son tomados como referencia para focalizar la preparación y justificar la declaratoria.
Aunque el fenómeno climático de 1997-1998 alcanzó una intensidad superior, el siguiente gráfico ratifica que el evento de 1982-1983 fue "mayor en términos geográficos", como apunta el reporte oficial:

Guayas, con el 60% de territorio inundado y lluvias de nueve meses
En el fenómeno de 1982-1983 las inundaciones se extendieron a entre un 35% y un 45% del territorio de las provincias de Manabí, Santa Elena y Los Ríos, de acuerdo a los impactos geográficos segmentados en los mapas de Riesgos.
Sin embargo, la provincia de Guayas se ubicó como la más castigada: hasta un 60% de su extensión territorial estuvo bajo el agua. Esto incluyó inundaciones directas, anegamientos estacionales y zonas afectadas por desbordes o saturación hídrica.
La mayor intensidad de las inundaciones del evento registrado 15 años después en Ecuador (97-98) quedó patente en los efectos en provincias como Santa Elena, que durante ese evento registró inundaciones en casi todo su territorio.
- Las lluvias en la Costa se suelen extender por cinco meses. Pero en el período 1997-1998, como consecuencia de las anomalías climáticas, se presentaron lluvias durante nueve meses en la zona costera y en su área de influencia -estribación occidental de los Andes, en poblaciones ubicadas hasta 1.500 metros sobre el nivel del mar (msnm)-, detallan los informes de Gestión de Riesgos.
- Esto generó inundaciones y movimientos en masa en localidades ubicadas en partes medias y bajas de las cuencas de los ríos Esmeraldas, Muisne, Rioverde, Chone, Portoviejo, Jipijapa, Zapotal, Guayas, Taura, Cañar, Naranjal-Pagua, Santa Rosa, Arenillas y Zamurilla. Los caudales máximos de los ríos superaron valores de retorno de 100 años.
El centro de Guayaquil registró inundaciones inéditas en el 97, con el agua encima de la rodilla en los propios alrededores del céntrico parque Centenario, como puede explorar en el siguiente gráfico de foco:
Alerta, calentamiento y barrera de predicción de El Niño
La alerta amarilla se declaró en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias por debajo de los 1.500 msnm, ante la probabilidad de desarrollo de El Niño. El fenómeno está marcado por un calentamiento del Océano Pacífico en la denominada región Niño 3.4, ubicada a unos 8.000 kilómetros de la Costa de Ecuador -que registra un incremento de temperaturas de hasta 0.5 °C por encima de lo normal y que se prevé que alcance entre uno y dos grados arriba de la media-.
Esas anomalías se trasladan a la costa, calientan el aire, generan vapor y condensación incrementando las lluvias en la zona, al acoplarse con condiciones atmosféricas. El meteorólogo y climatólogo chileno Diego Campos, especializado en eventos extremos, le explicó a PRIMICIAS que aunque el desarrollo de El Niño es "casi una certeza", todavía está por verse su intensidad y tiempo de duración.

Una barrera de predictibilidad de El Niño, en la que los modelos de predicción tienen menos acierto histórico, generalmente se extiende hasta fines de mayo o inicios de junio -apunta Campos-, con lo que a partir del próximo mes los pronósticos serán más fiables.
El momento en el que se alcance un calentamiento oceánico de dos grados por encima de lo normal -si llega a ocurrir realmente- y el tiempo por el que se extiendan esas condiciones definirán si ocurre un evento histórico de Súper El Niño, agregó el meteorólogo.
Desde el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), coinciden en que la intensidad del evento aún es incierta (con posibles niveles moderados a fuertes). La entidad informó que emprendió un crucero oceanográfico a bordo del buque Orión -la campaña se extenderá del 17 de mayo al 1 de junio- para tomar observaciones en 26 estaciones frente a la Costa y mantener la vigilancia del fenómeno.
Cuencas más afectadas y la vulnerabilidad de Guayas
- El impacto geográfico del evento El Niño 1982-1983 se evidenció en la afectación a 46 cuencas hidrográficas en la región Costa, un número superior a las 40 cuencas comprometidas en el evento de 1997-1998 y las 13 del periodo 1972-1973.
- De las 56 cuencas afectadas históricamente, siete han sido catalogadas con "recurrencia crónica" de inundaciones, entre ellas las de los ríos Guayas, Taura, Cañar, San Pablo, Naranjal, Santa Rosa y Arenillas, apunta Riesgo.
- En cuanto a Guayas, la mayor parte del centro, sur y oeste de la provincia aparece históricamente afectada, lo que coincide con su alta exposición: un 70% de su territorio registra susceptibilidad media y alta a inundaciones, según un mapeo de la Prefectura del Guayas.
- Cantones como Daule, Samborondón, Yaguachi, Naranjal y Balao son considerados históricamente vulnerables. Un plan de acción provincial de 2024-2025 detalla que 12 de los 25 cantones de Guayas están en riesgo potencial "muy alto", especialmente en la cuenca baja.
Compartir: