Jueza frena construcción de vía en Cotopaxi para proteger a un sapo en peligro de extinción, dice presidenta de Alianza Jambato
El sapo Jambato, que divide a ambientalistas y a quienes defienden la construcción de la vía en Cotopaxi, es endémico de Ecuador. Desapareció a fines de la década de 1980 y fue redescubierto en 2016.

Imagen referencial del sapo Jambato en una zona de Angamarca, Cotopaxi. Foto divulgada el 18 de febrero de 2026.
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Tomado de la cuenta X de María del Carmen Vizcaíno
Autor:
Redacción Primicias / EFE
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Además de la vía Salcedo-Tena, cruzarían el Parque Nacional Llanganates, hay otra carretera en Cotopaxi en conflicto ambiental, y recientemente su construcción fue suspendida por orden judicial, aseguró a EFE María del Carmen Vizcaíno, presidenta de Alianza Jambato.
Esta organización ambientalista impulsa la suspensió de la vía, porque alegan que la obra pone en riesgo la supervivencia del jambato, un sapo en peligro crítico de extinción, y que solo vive en Angamarca, una zona de Cotopaxi.
Vizcaíno señaló que el pasado lunes la juez aceptó una acción de protección interpuesta contra el Ministerio de Ambiente y Energía, encargado de supervisar que la obra se realice siguiendo la normativa ambiental, algo que, de acuerdo con la organización, no ocurrió.
La carretera, que busca unir las localidades de Angamarca y El Corazón, en Cotopaxi, con Ambato, en Tungurahua, es principalmente construida por la Prefectura de Cotopaxi y pasa cerca del río Guambaine, donde el jambato se reproduce.
"Los renacuajos se desarrollan en este río y si es que impactamos este recurso vamos a impactar también la supervivencia de las diferentes fases del ciclo de vida de la especie, porque tiene tanto la fase acuática como la terrestre", explicó Vizcaíno, que es bióloga de profesión.
El jambato es un sapo endémico de Ecuador que desapareció a fines de la década de 1980 y fue declarado extinto en 2004 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Fue redescubierto en 2016 en la localidad de Angamarca.
"Entre junio y septiembre del 2023 encontramos alrededor de 15 individuos, en 2024 no encontramos ninguno y en diciembre pasado solo hallamos dos", alertó Vizcaíno, que precisó que eso no quiere decir que son los únicos que existen en la zona, pero sí que "la población se ha reducido después de los impactos de la construcción".
La Defensoría del Pueblo también ha pedido a la justicia que se declare este hábitat como un área protegida, pero que eso lo conocerán cuando la magistrada emita la decisión por escrito.
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