10 campamentos de minería ilegal son destruidos en Buenos Aires, Imbabura
Los campamentos clandestinos eran utilizados por grupos ilegales para la extracción de material de forma irregular. El golpe económico supera los USD 80.000, según el Ministerio de Defensa.

Militares destruyen campamentos de minerí ilegal en Buenos Aires, Imbabura, en un operativo ejecutado este 23 de febrero de 2026.
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Ministerio de Defensa
Autor:
Redacción Primicias
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Campamentos de minería ilegal utilizados por grupos armados en Buenos Aires, Imbabura, fueron destruidos en un operativo ejecutado por las Fuerzas Armadas. El Ministerio de Defensa informó este 23 de febrero que el golpe económico asciende a USD 80.000.
Generadores eléctricos, cilindros de gas, tanques con combustible, succionadores de agua, poleas y otros elementos utilizados para la actividad minera fueron hallados en los sectores Mina Vieja, Mina Olivo y Mina Nueva, que pertenecen a la parroquia Buenos Aires, en el cantón Urcuquí.
Grupos irregulares armados utilizan estos campamentos para extraer material aurífero causando daños al ambiente y fortaleciendo las economías criminales.
En total, 10 campamentos clandestinos fueron destruidos por personal del Ejército, en una nueva incursión.
"Con esta operación logramos un debilitamiento económico de cerca de USD 80.200 a los grupos irregulares armados vinculados a la minería ilegal", informó el Ministerio de Defensa.
Durante años, miles de personas ingresaron a la zona minera de Buenos Aires para excavar oro y cobre en las montañas, mientras grupos armados colombianos y bandas locales, como Los Lobos, se disputaban el control del territorio.
El pasado octubre de 2025, las Fuerzas Armadas tomaron el control total de esta parroquia, tras una ofensiva militar a gran escala que incluyó el uso de artillería pesada, fuego de mortero y apoyo aéreo con aeronaves de alas fijas y rotativas, neutralizando estructuras, procesadoras, poleas y campamentos que sostenían la actividad ilícita.
El Gobierno advirtió a la ciudadanía que el ingreso a esta zona constituye un riesgo extremo, mientras la presencia militar se mantiene en el sitio.
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