Expertos advierten posible llegada de un super El Niño este 2026, ¿cómo impactaría en Ecuador?
Datos recientes publicados por una entidad meteorológica de Europa señalan la probable llegada de un fuerte fenómeno de El Niño en entre 2026 y 2027.

Ilustración referencial del fenómeno de El Niño en el Océano Pacífico, en el que se calienta la temperatura del mar en el mar frente a Ecuador.
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CNES / EU Copernicus Marine Service
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Los meteorólogos del mundo se mantienen en alerta frente al desarrollo de las condiciones climáticas de los próximos meses, a la luz de indicadores que sugieren la llegada de un intenso fenómeno de El Niño en este 2026.
El fenómeno de El Niño se refiere al calentamiento anómalo del océano Pacífico oriental y central, lo que provoca cambios climáticos en toda la Tierra.
Parte de la atención se ha intensificado tras la publicación del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) de los pronósticos de anomalías en la temperatura del mar en el Pacífico hasta octubre de 2026.
En concreto, lo que el último reporte señala es que se espera que a partir de este mes la temperatura de las aguas en la línea ecuatorial en la mitad del Océano Pacífico se empiecen a calentar y lleguen hasta temperaturas de entre 1,5°C y 3,1°C por encima de lo normal hasta octubre de este año.

Pronósticos de temperaturas récord
Según explica el periodista y meteorólogo del Washington Post, Ben Noll, existe una "probabilidad creciente de que El Niño de este año, especialmente si es un fuerte, empuje las temperaturas globales a niveles récord, especialmente en 2027".
Eric Webb, meteorólogo del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha indicado de su parte que "se pronostica que El Niño de este año será incluso más fuerte que el de 2023 en algunos modelos".

Un reporte publicado el 19 de febrero por el instituto de clima de la Universidad de Columbia indicaba que existe una probabilidad de entre el 58% y el 61% de que este año se observe un El Niño en vez de un ENSO-neutral, es decir, un estado en el que no se presentaría ni El Niño ni La Niña, que se caracteriza por corrientes frías en vez de calientes en el centro y este del Océano Pacífico.
En Ecuador, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) mantiene al índice del fenómeno de El Niño en observación.
Posible impacto en Ecuador
Pero, ¿qué implica todo esto? A grandes rasgos, un aumento generalizado de las temperaturas a nivel global, no solamente en el mar, pues según explica Webb al Washington Post, la alta concentración de gases de efecto invernadero que existe en la atmósfera no permite que el calor emitido después de un fuerte fenómeno de El Niño se disperse efectivamente.
No solo eso, sino que en países como Ecuador y Perú, así como en el Sudeste Asiático, las lluvias pueden intensificarse aún más, mientras que en Centroamérica y la India el clima se puede tornar más seco, de acuerdo con monitoreos realizados por Noll.
Históricamente, los fenómenos de El Niño en Ecuador han provocado un aumento en las inundaciones, así como afectaciones en actividades económicas agrícolas y pesqueras, según explican desde la Universidad Internacional de Valencia.

También está un aumento de la frecuencia de olas de calor, una disminución del hielo marino y una mayor cantidad de huracanes o tormentas tropicales.
Además está el crecimiento pronunciado de la temperatura del mar de las costas ecuatorianas, que en marzo de 2026 ya está 3°C por encima de lo normal, según datos recopilados por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
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