El regreso del 'Kitu' Díaz a Barcelona SC es como un concierto de Los Iracundos: sirve para ser feliz, pero en el pasado
La vuelta del 'Kitu' a Barcelona SC es como un concierto de Los Iracundos o una secuela de alguna comedia romántica al estilo de 'El Diablo viste a la moda'. No hay novedad y todo se reduce a la manipulación de la nostalgia.

Damián 'Kitu' Díaz celebra un gol anotado con Barcelona en la Noche Amarilla 2022, el 29 de enero.
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La llegada de un crack jurásico no es una novedad en el fútbol ecuatoriano: Álex Aguinaga, Felipe Caicedo, Antonio Valencia y hasta el mismísimo Alberto Spencer fueron a Ecuador para un último —y a veces penúltimo, porque a las estrellas les cuesta dejar la cancha— baile profesional. Pero el regreso de un jugador del calibre de Damián 'Kitu' Díaz a Barcelona SC tiene como matiz la aguda y particular crisis que afecta al ídolo.
La vuelta del 'Kitu', en este caso, es como un concierto de Los Iracundos o una secuela de alguna comedia romántica al estilo de 'El Diablo viste a la moda'. No hay novedad y todo se reduce a la manipulación de la nostalgia. Esperar que destellos de su magia permitan ganar algunos partidos es tan conservador como ver a las Flans cantando 'No controles' en estos días.
No vamos a discutir el posible aporte del 'Kitu' Díaz en la cancha, aunque se trata de un jugador en el ocaso que llega en buena forma, sin la intensidad de sus mejores años, pero con visión y buen pie.
Tampoco vamos a señalar el peligro que significa traer a un futbolista de estas carácterísticas y obligar al entrenador a utilizarlo sea como sea (eso fue fatal en Liga de Quito, cuando se acomodó el planteamiento táctico para beneficar al 'Toño' y el resultado fue que la 'U' apenas ganó la Copa Ecuador).
El problema acá es que Barcelona SC proclama que no le interesa salir de la crisis, no desea proponer soluciones radicales y opta por patear el balón hacia adelante para diferir el debate de la sociedad anónima y la inversión en juveniles. La recontratación de un jugador (al que se le debe mucho dinero, además) es una medida inmediatista, mediática y nada más.
Se dirá que esta directiva chimichurresca, heredera de la anterior, tendrá la oportunidad de lavar la afrenta de haber despedido al 'Kitu' sin los honores que merecía el coautor de tres títulos nacionales. Pero habrá que ver cómo se maneja la deuda con el jugador, pero sobre todo cómo se maneja a Damián Díaz en medio de una intensa presión que exige a Barcelona SC, por primera vez, dejar de lado el cortoplacismo y desarrollar un plan para recortar la ventaja institucional que le ha sacado Independiente del Valle.
Pero bueno, pedirle a los canarios pensar menos en el pasado es como pedirle a Amanda Miguel que haga nuevas canciones: no va a pasar.
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