¿Por qué Guayas ya no es potencia? El fin del dominio de Barcelona SC y Emelec frente al avance de Pichincha
"Malos dirigentes", "modelos de gestión caducos" y "olvido de las formativas", causas del desplome, dicen analistas. Independiente tiene 11 y 16 puntos más que Barcelona SC y Emelec en la LigaPro 2026. Guayaquil no celebra un título desde 2020.

Barcelona SC, en el Clásico del Astillero ante Emelec, el sábado 7 de marzo de 2026, por la LigaPro.
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El balompié profesional de Guayas ha dejado de ser una potencia. Gracias a la decadencia sostenida de Barcelona SC y Emelec, esta disciplina se suma a la lista de deportes en los que la provincia ha pasado de ser una fuerza nacional a verse superada por otras. Es la misma pérdida de liderazgo que golpea a las categorías absolutas de actividades como el básquet, béisbol, natación, boxeo y tenis, por citar algunas.
Es una paradoja dolorosa: para el Ecuador, los deportes referidos surgieron y se desarrollaron en Guayaquil, dándole al país sus primeros héroes y éxitos internacionales; sin embargo, hace mucho que su dominio se desplazó hacia otras regiones.
Una prueba fehaciente de la intrascendencia del deporte celeste y blanco es que, de los ocho medallistas olímpicos que ha tenido Ecuador en su historia, ninguno nació en la provincia. Ese vacío de talento coincide con el declive de dos organismos que antes gozaron de enorme prestigio y hoy no tienen peso: la Asociación de Fútbol del Guayas y la Federación Deportiva del Guayas.
El Astillero, seguidilla de fracasos
En el campeonato nacional, el registro de títulos —repartidos hegemónicamente entre Guayaquil y Quito desde 1957— se inclina hacia los clubes de la Asociación de Fútbol No Amateur de Pichincha. Los de AFNA suman 34 coronas frente a las 31 de su contraparte costeña. En este 2026, el panorama favorece otra vez a los capitalinos, mientras los equipos del Astillero están estancados en un desorden institucional y en una sistemática seguidilla de fracasos.
En lo que va del nuevo milenio, Barcelona SC apenas ha logrado tres estrellas; dejó de ser un monarca habitual para volverse uno esporádico. A Emelec le fue mucho mejor en ese periodo con seis vueltas olímpicas, pero su ciclo triunfal se agotó en 2017 y no disputa una final desde 2021. El trasfondo es crítico: mientras en 2000 y 2009 los amarillos esquivaron el descenso de milagro, desde 2023 los azules están atrapados por la mediocridad.
Pichincha, con fuerza internacional
En este siglo XXI, Liga de Quito agregó siete trofeos locales a las vitrinas de Pichincha, mientras Deportivo Quito y El Nacional aportaron tres y dos galardones. Esa brecha se amplió con la irrupción de Independiente del Valle, ganador en 2021 y 2025, y la consagración de Aucas en 2022. Pero el abismo más hondo está en el mapa internacional: en ese mismo lapso, Liga e Independiente se combinaron para conseguir lo que para Guayaquil es una frustración crónica al conquistar ocho títulos de la Conmebol.
En la LigaPro 2026, Barcelona SC y Emelec están a la deriva. Sus números en la tabla —a 11 y 16 puntos del líder Independiente—, más el arraigado caos institucional y las finanzas al rojo vivo, los proyectan a otro año para el olvido. De confirmarse los malos presagios, el fútbol de Guayas empataría su segunda peor sequía (seis temporadas, como entre 1973 y 1978) o podría igualar su peor marca en blanco: las nueve campañas de ayuno que sufrió entre 2003 y 2011.
Dos conocedores del balompié del Guayas analizan en PRIMICIAS el aciago presente de 'canarios' y 'eléctricos', y plantean rutas para reducir la ventaja de Pichincha, cuyos clubes amenazan con afianzar su monopolio en el certamen nacional.
'Guayas, sin buenos dirigentes'
Para Mario Canessa, expresidente de River Ecuador, "es indiscutible que el fútbol profesional del Guayas ya no es una potencia. Como testigo de la transición generacional en la dirigencia de la provincia, puedo decir que el gran problema es la falta de sucesores para directivos que forjaron una época dorada. Tenían gran capacidad intelectual y organizativa, eran proactivos y siempre trabajaron por mantener la superioridad futbolística de nuestra región".
Según el comentarista de radio 'Caravana', la dirigencia guayaquileña carece de impacto. Lo explica así: "Asoguayas está dedicada a las divisiones inferiores. En el directorio de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, y en sus comisiones, en el papel hay directivos de Guayas, pero no se los escucha ni se sabe de ellos; no trabajan por la unidad del balompié provincial. Se perdió un poder que será muy difícil recuperar. En Pichincha, en cambio, trabajan para engrandecer a sus equipos porque cuentan con dirigentes de mayor nivel".
Canessa, exjugador de Patria, añade: "Será complejo contrarrestar el poder de AFNA. Mientras Independiente ha consolidado una verdadera organización empresarial, en Guayaquil se cree que basta con tener a las dos escuadras más populares, a pesar de que estas cargan con pasivos irreversibles que crecen cada día. Es imperativo cambiar el modelo de gestión por completo".
Presente y futuro, dramáticos
El radiodifusor porteño estima que el presente y futuro del balompié profesional del Guayas es dramático: "Ya sufre el mismo destino que otros deportes en los que fuimos potencia y que hoy están en el abandono. Eso ya lo estamos viviendo; basta ver la distancia que ha sacado Independiente respecto a Barcelona SC y Emelec en la tabla. Si no surgen mejores dirigentes y hay cambios estructurales urgentes, el fútbol de Guayaquil podría transformarse en un deporte en el que sus equipos miren desde abajo a los de Quito".
Aldo Vanoni, presidente de Asoguayas entre 1998 y 2002, opina que "el desplome del fútbol guayaquileño se debe al descuido total de las divisiones menores. Lo peor para Barcelona SC y Emelec es que muchos de los jóvenes que Independiente forma son de Guayaquil. Prefieren irse allá porque tienen mejores oportunidades que acá, en todo orden. Los atrae mucho la posibilidad de venta al exterior".
'En Quito se decide todo'
Vanoni, integrante del primer plantel 'canario' en 1976, asevera que "actualmente ningún directivo de fútbol de Guayaquil está a la altura de Omar Quintana, Javier Paulson, Enrique Ponce, Galo Roggiero, Heinz Moeller o Nassib Neme. ¿Qué dirigentes nos han quedado en Guayas?, ¿de qué nivel estamos hablando? No tenemos directivos de peso que velen por los intereses de la provincia", sentencia.
El exprincipal de Asoguayas acota: "En Guayaquil hubo un periodista que exigía erróneamente que la ciudad tuviera solo dos equipos y llamaba parásitos a los restantes. Nueve de Octubre, Everest, Patria, Valdez y otros desaparecieron, y quedaron huérfanos Barcelona SC y Emelec. ¡Pero también quedaron huérfanos los dirigentes de los clubes del Astillero! Hoy todo se decide en Quito".
Vanoni sugiere replicar el modelo de divisiones inferiores de los clubes pichinchanos. "Las canteras guayaquileñas no producen talentos y se derrocha dinero en extranjeros menos que mediocres. Otro problema de Guayas es la saturación de clubes en segunda categoría, que ronda los 25 o 30. Cantidad no es calidad".
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