Carnes de cerdo, pollo y res de Estados Unidos entrarán a Ecuador sin pagar aranceles, en cuatro años
El sector porcícola teme que sus ventas de carne de cerdo disminuyen si comienza a importarse carne de cerdo de Estados Unidos, más barata, por los beneficios del Acuerdo de Comercio Recíproco.

Exhibición de productos de cerdo y pavo en la nevera de un supermercado en Quito. Foto de 2023, referencial.
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El Acuerdo de Comercio Recíproco entre Ecuador y Estados Unidos (ART) establece una reducción arancelaria gradual, en un lapso de hasta cuatro años, para carnes de pollo, cerdo y res, importadas de Estados Unidos.
Los beneficios arancelarios para las importaciones estadounidense comenzarán a verse una vez que entre en vigencia el acuerdo, lo cual se prevé para los primeros meses del segundo semestre de 2026.
Con la entrada en vigor, un grupo de productos podrán entrar exonerados de aranceles, con un cupo máximo al año. Por ejemplo, pollo entero y en trozos, fresco o refrigerado; así como carne de cerdo, en canal, piernas o paletas, frescos o refrigerados.
También, podrán importarse ciertos derivados lácteos sin aranceles, con un cupo de hasta 500 toneladas. De igual manera, habrá cupos máximos para maíz y aceite de soya.
Para otro grupo de productos o subpartidas se establecen desgravaciones graduales. Por ejemplo, las carnes de pollo o cerdo —en subpartidas diferentes a las que tienen cupos—, así como la de res, quedarán con arancel de 0% al cuarto año del acuerdo.
En el primer año de vigencia, se mantendrá el arancel actual; luego este tributo irá bajando de manera de gradual, hasta que al cuarto año queden exonerados.
Otros tipos de carnes tendrán desgravaciones más rápidas. Por ejemplo, al segundo año de vigencia del acuerdo (posiblemente, 2027) quedarán libres de aranceles los cortes de cordero y cabrito; así como las carnes de pavos, patos y gansos, que estén frescos o refrigerados. Los pavos congelados quedarán liberados al cuarto año.
Impacto para el sector porcícola
Para la Asociación de Porcicultores del Ecuador (Aspe), el impacto más grande para el sector estará en la desgravación arancelaria en un lapso de cuatro años para la carne de cerdo, más que en los productos que podrán entrar libres de aranceles con cupos.
Las subpartidas o líneas de productos de carne de cerdo que pasarán por ese proceso de reducción arancelaria son:
- Carne de cerdo, en canal (cuerpo del animal limpio y sin vísceras) o media canal, congelados; piernas, paletas y sus trozos, congelados. Estos productos también podrán importarse frescos o refrigerados, pero con un cupo máximo anual de 100 toneladas.
- Chuleta, costillas y tocinos; frescos o congelados.
- Jamón curado, salado o ahumado.
La directora ejecutiva de Aspe, Estefanía Loaiza, explica que los productos que serán liberados con cupos, como la carne en canal (cuerpo del animal limpio y sin vísceras) u otras subpartidas, frescas o refrigeradas, son poco comercializados en el país. En su mayoría, se vende en cortes y congelados.
"Este acuerdo nunca se negoció ni se revisó con el sector. No estamos para nada contentos, es un daño perjudicial para el sector", dice Loiza.
Y explica que, en Ecuador, los porcicultores compran el maíz (alimento base para los cerdos) a un precio 30% mayor que lo que cuesta en el mercado internacional, además el sector tienen restricciones para importar el maíz, factores que encarecen el costo del producto.
"Si viene la proteína lista de Estados Unidos, va a ser mucho más barata y nos dejarán de comprar", añade Loiza. Este sector genera en ventas unos USD 600 millones al año, según Aspe.
Loaiza aclara que actualmente el país se autoabastece por completo de carne de cerdo; sin embargo, teme que con este acuerdo, algunas empresas terminen convirtiéndose en importadoras.
En Ecuador, existen 166.000 productores de carne de cerdo, en su mayoría pequeños, quienes generan una producción anual de 230.000 toneladas de carne de cerdo. El consumo per cápita anual es de 12 kilogramos, de acuerdo con cifras del gremio.
La representante gremial considera además que esto tendrá un impacto directo para el sector maicero, pues al haber importación de carne de cerdo y de otro tipo de proteínas, como el pollo, disminuirán las compras para este sector agrícola.
Solo el sector porcícola, consume alrededor de 600.000 toneladas de maíz nacional al año. Y en total, la industria de alimentos balanceados, demanda alrededor de 1,5 millones de toneladas de maíz, cada año.
¿Qué dicen los maiceros?
El ART establece un cupo anual de 25.000 toneladas, libre del pago de aranceles. Se trata de una cantidad muy baja, frente a la producción anual del sector maicero: 1,4 millones de toneladas, según la Corporación de Maiceros Ecuador Productivo. La cifra DE 25.000 toneladas representa lo que consume la industria de alimentos balanceados en una semana.
Sin embargo, Henry Peña, presidente de la Corporación, considera que ese cupo será "una trampa" que le facilitará a la industria importar más cantidades de maíz al año, a precios más bajos.
En Ecuador, el precio oficial del quintal de maíz es USD 17,5, mientras en Estados Unidos, cuesta USD 7,50, comenta Peña.
"Creo que en una negociación, deben estar las personas involucradas; solo el Gobierno ha hecho su negociación, no veo que haya estado el sector productivo ni la cadena de maíz", señaló Peña, en concordancia con la opinión de los porcicultores.
En Ecuador, la industria de balanceados solo puede importar maíz con autorización del Ministerio de Agricultura, una vez que se ha comprobado que ya se compró todo el maíz disponible a los agricultores nacionales. En 2025, se importaron cerca de 90.000 toneladas de maíz.
¿Qué pasará con los lácteos?
La mayoría de los derivados lácteos se importarán libres de aranceles, pero un contingente máximo de 500.000 toneladas. Eso incluye leche en polvo y evaporada, crema de leche, quesos frescos y quesos de pasta azul.
Sin embargo, quedarán libres de aranceles al cuarto año de entrada en vigencia del acuerdo los yogures, la leche condensada y los quesos de pasta azul; en el último caso, para las cantidades que se excedan de la cantidad permitida sin pagar aranceles de manera inmediata. Mientras tanto, la leche líquida seguirá pagando el arancel general, pues no entró en la negociación.
Verónica Chávez, directora ejecutiva del Centro de la Industria Láctea del Ecuador (CIL), señala que el cupo que podrá ingresar sin arancel no tendrá un mayor impacto en la industria. "Para tener una idea, 500 toneladas es un día de producción de leche. Eso no afecta realmente al mercado nacional".
Además, aclara que este cupo es menor al contingente acordado en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea, que crece cada año.
Sobre los productos lácteos que entrarán en un proceso de desgravación, dice que la industrias analizan el impacto. "La pregunta es qué haremos en los próximos cuatro años, cómo nos vamos a preparar para competir; las empresas y las políticas públicas", subraya.
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