El nivel de agua del embalse de Mazar sigue cayendo y ya está a 22 metros de tocar el nivel crítico
El embalse de Mazar, clave en el sistema de generación del Complejo Paute, está a 22 metros de llegar al nivel mínimo crítico de 2.115 msnm.

Gráfico de la cota del embalse de Mazar.
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PRIMICIAS.
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El nivel de agua en el embalse de Mazar se ubica en 2.137 metros sobre el nivel del mar (msnm) este sábado 4 de abril de 2026, según la datos de la Corporación Eléctrica de Ecuador (Celec).
Con esto, el embalse está a 22 metros de llegar al nivel mínimo crítico de 2.115 msnm. En promedio, el agua ha estado cayendo un metro diario desde la última semana de marzo de 2026. De ahí que si el ritmo se mantiene así, el embalse duraría unos 22 días más.
El embalse de Mazar es un reservorio de agua clave para la operación de todo el complejo Paute, conformado por tres centrales ubicadas en forma de cascada en este orden: Mazar, con su embalse que lleva el mismo nombre; Paute Molino, con su pequeño embalse Amaluza, y Sopladora.
El complejo tiene una capacidad total de 1.756 megavatios, y es importante porque cubre alrededor del 38% de la demanda del país.
¿Qué riesgos hay con la caída del embalse?
Aunque el nivel mínimo del embalse según la Corporación Eléctrica de Ecuador (Celec) es 2.098 msnm, con la cota en 2.115 msnm la central ya estaría en riesgo. Esto debido a que si la central Mazar sigue operando, con el agua del embalse por debajo de ese nivel, podrían entrar sedimentos a las turbinas.
De ahí que toda la generación del complejo se reduce en este escenario y aumentan los riesgos de cortes de luz.
La caída del embalse de Mazar ocurre en un momento de estiaje (bajos caudales en la cuenca oriental del país).
A esto se suma que la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país ubicada en la cuenca oriental, también genera menos energía por el estiaje. Hasta las 10:30 de este 4 de abril, está generando 521 MW de potencia, que es el 35% de su capacidad instalada.
Y un tercer problema es que hay un aumento de la demanda, debido a que es época de más calor en la Costa de Ecuador.
El Gobierno de Ecuador ha descartado que exista una nueva crisis de apagones. Sin embargo, los cortes de luz repentinos se han vuelto más frecuentes desde mediados de marzo.
Este escenario ha llevado al Operador Nacional de Electricidad (Cenace) a pedir al sector privado que encienda sus generadores para autoabastecerse en determinados horarios.
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