El efecto pluma y cohete, ¿qué son y cómo inciden en los precios del diésel y el petróleo en Ecuador?
Los precios del petróleo se dispararon cuando comenzó la guerra entre Irán y Estados Unidos, y a la par, los precios de los combustibles también lo hicieron. ¿Cuánto se tardarán en volver a bajar?

Imagen referencial de la estación de distribución de combustible Pascuales, en Guayas, archivo.
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Flickr Petroecuador.
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Redacción Primicias
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El abrumador incremento de precios del petróleo en el contexto de la guerra en Medio Oriente se ha desacelerado luego de que comenzó la tregua anunciada entre Irán y Estados Unidos el 8 de abril de 2026.
¿Pero por qué no ha pasado lo mismo con los precios de los combustibles, en especial, con el del diésel?
Este escenario muestra con claridad dos efectos clave en el mercado del petróleo y sus derivados: el efecto cohete y el efecto pluma, dice el ingeniero petrolero Bladimir Cerón.
El precio del petróleo sube como un cohete
Cerón explica que en medio de escenarios de alta incertidumbre por, por ejemplo, una reducción en el suministro de petróleo, el precio de esta materia se dispara a la velocidad de un cohete, de ahí viene el nombre del efecto.
Y eso ha ocurrido por la guerra en Medio Oriente. Este conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel llevó al cierre del estratégico estrecho de Ormuz, en Irán, lo que puso en una situación crítica al mercado internacional, porque por ahí transita alrededor del 20% del petróleo que se exporta al mundo.
Por ejemplo, antes de que comenzara la guerra, el 28 de febrero, el barril de petróleo WTI se cotizó en USD 67. Y, una semana después, el 6 de marzo subió a USD 92; esto es un incremento de 37%.
Un mes después, el 6 de abril, el barril WTI llegó hasta los USD 112,41, el nivel más alto desde que comenzó la guerra. Si se compara con el precio previo al inicio del conflicto en Medio Oriente, se trata de un incremento de 68%.
Pero tras el anuncio de la tregua entre Irán y Estados Unidos, el 8 de abril, el precio del petróleo empezó a tener una tendencia a la baja.
Y, de hecho, tuvo una fuerte reducción el 17 de abril, cuando cayó a USD 83,85 por barril, el mismo día en que Irán anunció la apertura del estrecho de Ormuz.
Debido a que la guerra no ha terminado y las tensiones siguen alimentando la volatilidad, el precio del petróleo ha vuelto a tener incrementos pese a la supuesta tregua. Al 27 de abril, el petróleo WTI se cotizó en USD 96,37.
En el caso de Ecuador, exportador de petróleo, el incremento del precio de este commodity representa un aumento de ingresos en el Presupuesto que, de hecho, ayudaría a amortiguar el efecto negativo por el cierre de pozos en el bloque ITT.
Sin embargo, esos mayores ingresos se están diluyendo porque el país está importando cada vez más combustibles, ya que la Refinería Esmeraldas está operando al 40% de su capacidad tras el incendio del 1 de marzo de 2026.
Los combustibles caen a la velocidad de una pluma
Cuando sube el precio de una materia prima, sube el precio de los productos derivados. Y eso ocurre con los combustibles derivados del petróleo, dice Cerón.
Cuando en el mercado se comienza a ver un incremento de precios en el crudo, las comercializadoras de combustibles se suelen adelantar a incrementar los precios, en parte, para protegerse ante el riesgo de que a futuro les resulte mucho más costoso comprar el producto y así protegen sus márgenes.
Además, cuando estos actores de la cadena se abastecen con combustibles más costosos no pueden bajar los precios -incluso si ya baja el precio del petróleo- hasta que se terminen los inventarios que tienen disponibles, explica Cerón.
"Los comercializadores a nivel internacional tienen comprometidas compras a futuro a precios altos, hasta que no se agoten las compras, no bajarán los precios, porque ellos tienen que recuperar esas inversiones", añade.
El diésel, el que más ha subido
En medio de la guerra, el diésel ha tenido un drástico incremento incluso mayor al que han tenido las gasolinas, debido a que es un producto con mayor demanda que otros, dice Cerón.
La demanda en volumen de diésel en el mundo es mayor, porque se usa para carros livianos, para vehículos pesados, pero también para la industria y en Ecuador, también se usa para la mayoría de plantas de generación de energía termoeléctrica.
Y, en medio del conflicto que ya lleva dos meses, las refinerías en el Golfo Pérsico no han podido producir suficiente diésel.
Hasta el 20 de abril de 2026, el precio promedio del diésel en el mundo era de USD 5,96 por galón. Se trata de un valor más alto que el registrado un mes antes, cuando el precio promedio era de USD 5,47 por galón, según el portal Global Petrol Prices.
De ahí que, pese a que el petróleo ya no se ha disparado al alza como en los primeros días de la guerra, lo más probable es que para mayo de 2026, el precio de los combustibles en Ecuador vuelva a subir un 5%, que es lo que permite el sistema de bandas, dice Cerón.
¿Cuál es el precio para Ecuador?
Aunque en Ecuador el diésel todavía tiene un subsidio estatal, este es parcial, por lo que las variaciones en el mercado internacional sí influyen en el precio que pagan los conductores, las empresas y hasta el Estado.
Cerón dice que si sigue alto el precio del diésel, el Gobierno tendrá que seguir gastando más recursos para importar este combustible.
En el mercado existen varios tipos de diésel. En el caso de Ecuador, el Ultra-Low Sulfur Diesel (ULSD), es la referencia más cercana al marcador que usa Ecuador para sus importaciones.
Así, antes de la guerra, el galón de Ultra-Low Sulfur Diesel (ULSD) costaba USD 1,99, según la U.S. Energy Information Administration. Se trata de un diésel con bajo contenido de azufre.
Solo en la primera semana de la guerra, este diésel subió 27%.
Para la semana del 3 al 9 de abril este combustible ya se ubicaba en USD 4,33 por galón; esto es más del doble de lo que costaba la primera semana de enero, antes de la guerra.
Pero luego, los precios comenzaron a bajar levemente; esto, justo en el contexto en el que comenzó la tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, el 8 de abril.
Desde esa fecha hasta el 17 de abril, cuando se anunció la apertura del estrecho de Ormuz, el precio de ese diésel bajó un 10,5%.
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