Incendio en el Multicomercio | Así es como el epicentro de una catástrofe terminó convertido en ‘tierra de nadie’ en Guayaquil
Tres meses después del incendio, el edificio Multicomercio se ha convertido en un foco de saqueos, amenazas y miedo en pleno centro de Guayaquil. Mientras moradores denuncian vivir “en tierra de nadie”, las autoridades enfrentan límites para intervenir al tratarse de una propiedad privada.
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Autor:
Gonzalo Herrera Vargas
Actualizada:
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El edificio Multicomercio, ubicado en pleno centro de Guayaquil, ya no solo carga las marcas del incendio que lo consumió el pasado 11 de febrero de 2026. Tres meses después del siniestro, el inmueble se ha transformado en un escenario recurrente de saqueos, ingresos clandestinos y temor vecinal.
En los alrededores del edificio, comerciantes y moradores aseguran que diariamente, sin importar la hora, grupos de personas ingresan por aberturas improvisadas en el cerramiento metálico para sustraer mercadería, rebuscar entre los escombros e incluso pernoctar dentro de la estructura parcialmente colapsada.
La Policía Nacional reconoce que el problema se ha vuelto cotidiano. El capitán Pablo Cadena, jefe del circuito Chile del distrito 9 de Octubre, sostuvo semanas atrás que “todos los días” reciben alertas sobre ingresos irregulares al edificio incendiado.
“Esto es un foco de delincuencia”, advirtió el oficial, quien además explicó que el amplio perímetro y las condiciones de la estructura dificultan un control permanente. “La Policía Nacional no puede estar cuidando 24 horas los siete días de la semana un área privada”, señaló.
Según Cadena, incluso meses después del incendio todavía existiría mercadería almacenada dentro del inmueble, lo que continúa atrayendo a personas que ingresan para buscar objetos de valor entre las estructuras colapsadas. El oficial llegó a advertir que, si no se interviene el sitio, “a futuro va a ser un foco de criminalidad”.

Un edificio atrapado entre el abandono y el limbo legal
Mientras los saqueos continúan y vecinos denuncian vivir prácticamente “en tierra de nadie”, el Municipio de Guayaquil sostiene que el problema de fondo es que el Multicomercio sigue siendo un bien privado convertido, al mismo tiempo, en un problema público.
Según las autoridades, esa condición limita tanto el control permanente de la Policía Nacional como la posibilidad de que el municipio intervenga directamente con recursos públicos para demoler o recuperar el inmueble.
"No puede seguir abandonado de esta manera este sector de Guayaquil y afectarnos en el ornato, el aseo, el tránsito y la seguridad de los vecinos".
Álex Anchundia, gerente general de Segura EP
De acuerdo con Álex Anchundia, gerente general de Segura EP, en ese vacío —entre una propiedad privada sin intervención y un problema que ya afecta al espacio público— el Multicomercio terminó convertido en un “atractor de hechos delictivos” en pleno centro de Guayaqui
“Es la primera vez en Guayaquil que se da un colapso estructural de esa magnitud producto de un incendio”, señaló Anchundia. El funcionario aseguró que tanto Segura EP como la Policía Nacional permanecieron varias semanas organizando el perímetro y apoyando a los afectados. Sin embargo, sostuvo que esa presencia no podía mantenerse indefinidamente. “La Policía no es seguridad privada”, remarcó.
Qué exigen los expedientes abiertos por el Municipio
El gerente de Segura EP informó que las comisarías de Justicia y Vigilancia han abierto cerca de 800 expedientes relacionados con el inmueble, debido a la compleja estructura de propiedad del edificio, que involucra departamentos, bodegas, locales comerciales y compañías con múltiples accionistas.
Según explicó, esos expedientes buscan que los propietarios comparezcan ante las comisarías, expliquen la situación legal y estructural del inmueble y presenten un planteamiento técnico sobre cómo intervenir el edificio.
Entre las posibilidades, dijo, los dueños podrían proponer estudios de riesgo, cronogramas de demolición parcial o total, mecanismos de financiamiento o planes para remover los escombros y recuperar el predio.
Anchundia insistió en que, antes de cualquier intervención pública, la normativa obliga a agotar primero esas instancias administrativas y legales para que sean los propios dueños quienes planteen una solución sobre el futuro del edificio.
Según explicó, ya se emitieron dos notificaciones y los últimos plazos estarían por vencer a finales de mayo. Sin embargo, hasta ahora, según dijo, no existe una propuesta formal por parte de los propietarios, lo que ha terminado prolongando el deterioro y el vacío de control sobre la estructura.
"Hoy en día, a Segura EP no ha llegado ningún planteamiento. Y pareciera que están esperando que el Municipio actúe, haga la demolición, haga el movimiento de escombros, y que luego digan: 'Aquí no ha pasado nada' y los propietarios siguen con el predio. Eso no va a ocurrir".
Álex Anchundia, gerente general de Segura EP
El funcionario recordó que todos los escenarios actualmente analizados terminan conduciendo a una eventual demolición del edificio. La diferencia, explicó, radica en quién asumirá el costo y la ejecución del proceso.
Anchundia explicó que, una vez vencidos los plazos, el comisario encargado deberá elaborar un informe sobre el incumplimiento o falta de respuesta de los propietarios. Ese documento pasará posteriormente a la Procuraduría Municipal y a otras áreas técnicas de la alcaldía, donde se analizarán los siguientes pasos administrativos y legales sobre el futuro del predio.
Qué puede pasar con el edificio Multicomercio en Guayaquil
Entre las opciones que podrían evaluarse constan avanzar hacia un proceso de enajenación forzosa, una eventual subasta o, en última instancia, una declaratoria de utilidad pública.
Añadió que el predio, de más de 25.000 metros cuadrados y ubicado junto al Malecón, podría eventualmente destinarse a parques, espacios comerciales o proyectos de regeneración urbana.
Según Anchundia, incluso si la demolición comenzara de inmediato, retirar la estructura y desalojar los escombros tomaría entre cinco y seis meses debido a la complejidad técnica del inmueble, en una intervención que podría superar el millón de dólares.
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