El mapa del calor en Guayaquil | Estas son las zonas que registran las temperaturas más altas, según el Inamhi
Entre el 1 y el 7 de abril de 2026, los registros de cinco estaciones meteorológicas del Inamhi muestran que el norte concentra los picos más altos de calor, con valores de hasta 35,9 °C, aunque el sur también mantiene temperaturas elevadas de forma constante. Esto pasa en Guayaquil.
%pie%
Autor:
Gonzalo Herrera vargas
Actualizada:
Compartir:
Los registros de estaciones meteorológicas del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) evidencian que el calor no se comporta de forma uniforme en Guayaquil.
Entre el 1 y el 7 de abril de 2026, cinco puntos de monitoreo muestran diferencias entre sectores, con picos más altos en el norte de la ciudad y temperaturas elevadas, pero más estables, en el sur.
El valor más alto registrado fue de 35,9 °C, en la estación de la Facultad de Ciencias Naturales, la temperatura más alta en lo que va de 2026, mientras que otras zonas se mantuvieron por debajo de ese nivel.
Este comportamiento ocurre en medio de una temporada invernal atípica, marcada por menos lluvias, mayor radiación solar y temperaturas por encima del promedio habitual.
¿Dónde hace más calor en Guayaquil?
Aunque las diferencias entre sectores pueden parecer pequeñas —de uno o dos grados—, su impacto aumenta cuando se combinan con humedad y viento. En Guayaquil, la sensación térmica ha llegado a bordear los 39 o 40 °C.
- 1
Norte: picos altos y variabilidad marcada
Compartir:
La estación de la Facultad de Ciencias Naturales, ubicada en la avenida Juan Tanca Marengo, registra los valores más altos de toda la ciudad.
Alcanzó un máximo de 35,9 °C el 1 de abril y volvió a acercarse a ese nivel el día 4, con 35,4 °C. Durante la semana, su promedio se ubica alrededor de 34,3 °C, con variaciones marcadas.
Sectores como Mapasingue, Alborada, Urdenor, Álamos o Lomas de Urdesa están dentro de su área de influencia.
- 2
Sur: calor alto, pero sostenido
Compartir:
La estación de Songa, ubicada en la camaronera Songa, en la av. Las Esclusas (km 3,5 vía a la hacienda La Josefina), muestra un comportamiento distinto.
Durante los siete días analizados, las temperaturas se mantuvieron en un rango estrecho: entre 33,9 °C y 34,6 °C, con un promedio cercano a 34,2 °C, que no marca caídas marcadas ni picos extremos como el norte.
- 3
Centro-norte: calor constante sin extremos
Compartir:
En la estación del Aeropuerto de Guayaquil, los registros muestran temperaturas entre 33,3 °C y 34,5 °C.
El valor más alto se dio el 1 de abril (34,5 °C), y desde entonces se mantiene una leve tendencia a la baja, con ligeras fluctuaciones, hasta cerrar en 34,0 °C el día 7.
- 4
Noroeste: temperaturas moderadas dentro del contexto urbano
Compartir:
La estación de Montebello, ubicada en el km 13,5 de la vía a Daule, presenta temperaturas ligeramente más bajas.
Sus registros van de 32,7 °C a 34,0 °C, con un descenso progresivo hacia la mitad de la semana y una leve recuperación al final.
- 5
Puerto Hondo, el más bajo del grupo
Compartir:
La estación de Puerto Hondo presenta los valores más bajos dentro del grupo analizado. Sus temperaturas van de 32,7 °C a 34,1 °C, con un promedio cercano a 33,3 °C.
Aunque sigue siendo un ambiente caluroso, es la zona de la ciudad relativamente más fresca, debido a su entorno natural, menor densidad urbana y cercanía a áreas con vegetación.
¿Qué explican estas diferencias? Esto dicen los expertos
Las variaciones responden a factores propios del entorno urbano y natural. Según explica Jonathan Cedeño, oceanógrafo de la Espol, en zonas con mayor presencia de concreto y asfalto y menor cobertura vegetal se genera el efecto conocido como isla de calor, que eleva la temperatura del aire.
“Si tuviésemos más parques, el efecto de las temperaturas altas sería menor, porque los árboles y la sombra hacen que la sensación térmica baje”.
Jonathan Cedeño, oceanógrafo de la Espol
En contraste, en zonas con mayor cobertura vegetal, la temperatura tiende a ser menor.
“Está sujeto a la influencia de la vegetación, la temperatura tiene el efecto de bajar un poco, que no es el caso en zonas más centralizadas como la Facultad de Ciencias Naturales o el aeropuerto”, señala.
Por su parte, el analista del Inamhi, Carlos Naranjo, explica que factores como la exposición del sensor, el viento o la cercanía a superficies de cemento también influyen en los registros. No obstante, aclara que las diferencias de temperatura dentro de la ciudad suelen ser moderadas.
El calor en la calle: lo que se vive a diario
Más allá de los datos, el calor se siente con intensidad en la calle. Álvaro Luzón trabaja todos los días al aire libre, vendiendo almuerzos en la entrada vehicular del Terminal Terrestre.
“Es todo el día y eso es sofocante… uno siente como una onda de calor y el sol como que pega más fuerte. Los carros tienen aire acondicionado y botan el fogonazo… eso es peor”.
Álvaro Luzón, comerciante

La exposición prolongada al calor se vuelve parte de la rutina, especialmente para quienes trabajan en la intemperie. Sara Molán, quien se moviliza a diario por sectores como el Terminal Terrestre, cuenta que adaptarse es clave para sobrellevar las altas temperaturas.
“Es importante estar siempre bien cubierto. Ponernos una gorra, usar ropa holgada, que permita la ventilación”, señala.
Compartir: