Quién es el derechista Abelardo de la Espriella, el presidente electo de Colombia que sucederá a Petro
El controversial abogado Abelardo de la Espriella se impuso al senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda, en la segunda vuelta electoral de Colombia. Con el 99,7% de mesas procesadas, el candidato derechista obtuvo un 49,65% de votos, según el preconteo oficial.

El candidato presidencial colombiano Abelardo De La Espriella en un acto de campaña.
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Página de Facebook de Abelardo De La Espriella
Autor:
Agencias/Redacción Primicias
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El abogado Abelardo de la Espriella, quien venció los pronósticos de la primera vuelta y logró conquistar a la derecha de su país con polémicas propuestas, como gobernar el país "con mano de hierro", ganó las elecciones en Colombia en la segunda vuelta de este domingo 21 de junio de 2026, en la que se enfrentó a Iván Cepeda.
Según los datos oficiales del preconteo (al 99,7% de mesas procesadas), De la Espriella obtuvo 12.927.006 votos (49,65%), en comparación con su contrincante, Iván Cepeda, que consiguó 12.681.268 votos (48,71%). Es decir, la diferencia entre ambos candidatos fue de 0,94 puntos, o 245.000 votos.
De esta forma, Colombia da nuevamente un giro a la derecha, tras cuatro años del Gobierno de Gustavo Petro.
El nuevo presidente de Colombia, tiene 47 años, es un millonario y exitoso abogado, con polémicos clientes como el empresario colombo-venezolano Alex Saab, acusado de ser el testaferro Nicolás Maduro y deportado a Estados Unidos.
'El Tigre', como se hace llamar, creó en julio de 2025 su propio partido, Defensores de la Patria, para participar en las elecciones presidenciales, con una ideología de ultraderecha. Se presentó como una suerte de redentor, proponiendo un decálogo de milagros para el país.
En su historial está también la participación hace 20 años en los diálogos de paz entre el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) por medio de la Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz), por lo cual Cepeda lo acusó en la recta final de la campaña de supuestos vínculos con paramilitares y, mediante su bufete de abogados, del presunto "robo" de recursos destinados a la salud.

La campaña de De la Espriella adoptó un tono festivo con el que impuso su discurso en las redes sociales y conquistó a parte de la clase media, la misma que hace cuatro años fue decisiva para la victoria de Petro.
Tras dejar en el camino a Paloma Valencia, la candidata del uribismo, en la primera vuelta, Abelardo de la Espriella logró los apoyos de la derecha para consolidar su victoria. Se valió de varios símbolos para llegar al electorado: el tigre, la camiseta de la Selección Colombia, el saludo militar.
También recibió el impulso de otros mandatarios, como Donald Trump, quien le expresó dos veces su respaldo, o Daniel Noboa, el mandatario ecuatoriano, que anticipó que mantendría una buena relación con el país vecino.

Manejando un estilo similar al del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, con quien tiene un parecido tanto físico como ideológico, De la Espriella prometió en campaña "combatir con mano de hierro a los delincuentes, a los corruptos, a los criminales impunes y a todo aquel que pretenda seguir amenazando la existencia de Colombia".
Abelaro de la Espriella está casado con Ana Lucía Pineda, quien generó controversia por unas declaraciones que dio tres días antes de la primera vuelta electoral.
El primer desafío del nuevo presidente
El nuevo presidente de Colombia tendrá que lidiar no solo con una oposición fuerte sino también con la falta de mayorías en el Congreso, donde las fuerzas políticas están fragmentadas y obligarán al próximo mandatario a negociar para sacar adelante su plan de Gobierno.
"La fragmentación será una de sus principales características porque la derecha contará con 71 congresistas, el centro con 66 y la izquierda con 52, mientras que otros 72 legisladores no tienen una adscripción ideológica claramente definida", según Congreso Visible, plataforma del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes que hace seguimiento a la actividad legislativa.
La derecha aparece como el bloque ideológico más numeroso del Congreso. De la Espriella se presenta como un 'outsider' que representa a "los nunca" y en campaña ha insistido en que buscará sacar adelante sus propuestas apelando a la "responsabilidad histórica" del Congreso y no mediante la distribución de cargos o cuotas burocráticas.
Esa postura puede convertirse en una de las primeras pruebas de su mandato, pues la fragmentación del Legislativo obligará al próximo presidente a mantener una interlocución constante con distintas fuerzas políticas para hacer realidad la 'patria milagro', como ha denominado a su programa.
Además, un Gobierno de De la Espriella tendrá en frente a una oposición de izquierda fortalecida respecto al actual Congreso, lo que aumentaría la necesidad de concertar apoyos para evitar bloqueos legislativos en asuntos clave.
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