Alerta verano: Aerolíneas low cost expuestas a la crisis del petróleo comienzan a cancelar vuelos en Europa
Las aerolíneas de bajo costo tienen menos margen para soportar el aumento en el costo del combustible que las grandes aerolíneas y han comenzado a cancelar vuelos en Europa.

Foto referencial de aviones de Transavia y KLM en un aeropuerto europeo.
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Pexels
Autor:
Redacción Primicias / AFP
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Aerolíneas de bajo costo europeas como Ryanair, Transavia y Volotea, más expuestas que sus rivales a los aumentos en el precio de los combustibles, están comenzando a sentir el impacto económico de la guerra en Medio Oriente y comenzaron a cancelar vuelos justo a las puertas del verano, la temporada de mayor actividad.
El cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo exportado a nivel mundial, ha provocado un fuerte aumento en el precio de los combustibles a nivel mundial, provocando temor a una escasez que podría forzar la cancelación de vuelos.
Las aerolíneas, temiendo este escenario, han decidido adelantarse a los hechos, y algunas, como Transavia, filial del grupo franco-neerlandés Air France KLM, comenzó a anular vuelos que tenía programados para el próximo mes de mayo y junio.
"Alerta de viajes: las aerolíneas están eliminando miles de vuelos en este mismo momento", escribió el 25 de abril pasado en Instagram la bloguera de viajes Karen Schaler, quien recomendó a sus seguidores “reservar temprano" sus vuelos para asegurarse espacio en los pocos asientos que quedarán disponibles.
Las low cost son más vulnerables al alza de combustibles

El jefe de Ryanair, Michael O'Leary, se irrita al ver cómo el temor a una escasez de combustibles desanima a las personas a viajar: "Creemos que la gente se frena a la hora de hacer sus reservas", dijo O'Leary recientemente a periodistas italianos.
Esa falta de entusiasmo afecta sobre todo las finanzas de las aerolíneas de bajo costo, que controlan algo más de un tercio del mercado mundial, según diversos cálculos. Con billetes más baratos, tienen menos margen para soportar el aumento en el costo del combustible que las grandes aerolíneas.
"No es inusual que las aerolíneas ajusten sus planes de vuelo en esta época del año", señaló Dudley Shanley, analista financiero del banco de inversiones Goodbody. Pero "si el precio del combustible permanece en este nivel, aún habrá que recortar un poco más en las aerolíneas de bajo costo", acotó.
El sector coincide en un punto: mientras la guerra en Medio Oriente impida la importación de petróleo desde los países del Golfo Pérsico, los vuelos que antes del conflicto eran los menos rentables no podrán mantenerse del todo, empezando por los de la alta temporada de verano.
Vacaciones en peligro

"Lamentablemente es probable que las vacaciones de mucha gente se vean afectadas, ya sea por la cancelación de vuelos o por los precios de pasajes muy, muy altos", advirtió la semana pasada en SkyNews el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen.
El ajuste emprendido por las empresas es más o menos fuerte e inmediato, en función de si firmaron o no contratos de cobertura para comprar combustible a un precio fijado de antemano.
Las compañías europeas lo hacen más regularmente que las del resto del mundo.
La canadiense Air Transat, especializada en turismo masivo, redujo en 6% su programa de vuelos de mayo a octubre, mientras que la tailandesa Air Asia X, la low cost más grande del sureste asiático, anunció la cancelación de algunos vuelos y conexiones, sin aportar una cifra global.
Air Asia ya había anunciado a inicios de este mes un aumento de precios de 40% en sus tarifas y un recorte de 10% de sus vuelos a nivel global.
Por su parte, la low cost húngara, Wizz Air, no ha recortado vuelos. "No estamos suprimiendo capacidad, porque creo que otros lo harán", afirmó su director general, Jozsef Varadi, citado por Aviation Week desde Berlín.
Posiblemente se refería a la medida adoptada por el grupo alemán Lufthansa, que recientemente anunció la supresión de 20.000 vuelos de aquí a finales de octubre, con el cierre de su filial regional CityLine.
Su rival Air France-KLM canceló 2% de los vuelos de Transavia en mayo y junio, mientras que KLM limitó sus cancelaciones a menos de 1% de sus vuelos europeos.
Ryanair, que redujo a la mitad su programa de vuelos desde y hacia Berlín a partir de octubre próximo, no dijo que lo hizo por el alto precio de los combustibles sino por un aumento en costos e impuestos.
La aerolínea irlandesa también redujo en 10% sus vuelos desde Dublín este verano, citando la falta de capacidad del aeropuerto.
La española Volotea anunció que desde el 1 de abril suprimió cerca de 1% de sus vuelos para los próximos seis meses.
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