Estos son los tres latinoamericanos que se lanzaron a liderar la ONU bajo la sombra del veto de las grandes potencias
Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan y Rafael Grossi presentan sus planes para una organización en crisis, mientras Estados Unidos y el Consejo de Seguridad mantienen la última palabra sobre el sucesor de Antonio Guterres.

Collage de fotos de Michelle Bachelet, Rafael Grossi y Rebeca Grynspan durante la presentación de sus candidaturas a la secretaría general de la ONU en Nueva York, el 21 y 22 de abril de 2026.
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EFE/EPA/ONU
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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Con la ONU en crisis financiera y el mundo en su nivel más alto de conflictos desde la Segunda Guerra Mundial, cuatro candidatos, entre ellos dos mujeres y un hombre latinoamericanos, se disputan el mando de una organización que muchos consideran al borde de la irrelevancia.
La carrera para seleccionar al nuevo secretario general de la ONU comenzó formalmente esta semana en Nueva York con la expresidenta chilena Michelle Bachelet; la economista costarricense Rebeca Grynspan; el diplomático argentino Rafael Grossi y el expresidente senegalés Macky Sall en liza.
Los cuatro aspirantes presentaron entre martes y miércoles sus candidaturas durante un diálogo interactivo en la sede de la ONU en Nueva York, donde respondieron también preguntas de los Estados miembros y la sociedad civil.
En general, los candidatos a reemplazar al secretario general Antonio Guterres abogaron por unas Naciones Unidas más comprometidas con la paz, pero evitaron adoptar posturas susceptibles de ponerles en contra de los Estados miembros, que deben debatir las candidaturas a finales del próximo mes de julio, tomar una decisión entre agosto y octubre y anunciar el nombramiento a finales de año.
Guterres termina su mandato de cinco años el 31 de diciembre de 2026.
La socialista Bachelet, nominada al puesto por el expresidente chileno Gabriel Boric, es una de las favoritas para reemplazar a Guterres aunque ya no cuenta con el apoyo de su país, que le fue retirado por el nuevo gobierno de su rival, el ultraderechista José Antonio Kast.
Sin embargo, parte con el respaldo de las dos más grandes potencias de Latinoamérica: México y Brasil.
La economista Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica, viene respaldada por un sólido currículo político en su país e internacional, y es la actual secretaria de Comercio y Desarrollo de la ONU. Como Bachelet, sería la primera secretaria general mujer de la ONU si resultara electa.
El argentino Grossi, por su parte, está avalado por el importante puesto que ocupa actualmente, como director general del Organismo Internacional de Energía Atómica.
El peligro del veto

El ingeniero Sall, expresidente de Senegal, es el que menos experiencia tiene a nivel internacional, pero fue presidente de su país durante 12 años, entre 2012 y 2024, y se promueve como un "puente entre naciones".
Cada uno de los candidatos dedicó esta semana tres horas a responder a preguntas formuladas por los 193 Estados miembros de la ONU y representantes de la sociedad civil.
Sin embargo, "muchos diplomáticos son un poco cínicos acerca de las audiencias", dijo Richard Gowan, del International Crisis Group.
"Existe una sospecha general de que los vetos de Estados Unidos y de otros en el Consejo de Seguridad de la ONU seleccionará a un ganador en privado y minimizará el papel de la Asamblea en el proceso".
La Asamblea General, donde tienen banca todos los Estados miembros, solo puede elegir al secretario general previa recomendación del Consejo de Seguridad, cuyos cinco miembros: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia, tienen derecho a veto.
Mucho de lo que dijeron los candidatos era "estereotipado" pero aún así enviaron "mensajes importantes", según Gowan.
Al borde del colapso financiero

El analista apuntó que Grossi enfatizó en "lo frágil que es la ONU hoy" y que parecía ser más "radical" que Guterres en cuanto a una eventual reforma.
Todos los candidatos destacaron la necesidad urgente de restaurar la confianza en unas Naciones Unidas al borde del colapso financiero. Además, su relevancia también ha sido puesta en entredicho en un mundo asolado por un nivel de conflictos armados que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial.
Bachelet, ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, dijo que el secretario general debería estar "muy presente en el terreno" para resolver problemas, una posición también defendida por Grossi.
La ONU "necesita arriesgarse"

Por su parte, Sall propuso un "papel reinventado" para que la ONU "recupere su lugar en la mesa global".
Guterres ha sido blanco de críticas por no haber ejercido su influencia en los conflictos en Ucrania y Medio Oriente.
Para la costarricense Grynspan, el próximo secretario general "necesita arriesgarse". "Nos hemos convertido en una organización conservadora en materia de riesgos", lamentó.
"La ONU solo fracasa cuando no lo intenta. Debemos intentarlo", enfatizó, al recordar que como directora de Comercio y Desarrollo de la ONU negoció la "Iniciativa del Mar Negro" con Moscú y Kiev en 2022 para facilitar la exportación de cereales ucranianos tras la invasión rusa.
¿Más candidatos?

Los candidatos hicieron hincapié en la relación entre los tres pilares de las Naciones Unidas -la paz, los derechos humanos y el desarrollo- y destacaron el papel de la organización en la defensa del primero de ellos.
El presidente estadounidense Donald Trump pidió que la ONU regrese a su "misión original" de garante de la paz.
Muy pocas preguntas abordaron conflictos específicos y los candidatos evitaron en gran parte dar respuestas concretas, optando por aludir al compromiso con la Carta de Naciones Unidas.
Sin embargo, al ser preguntada sobre Gaza, Grynspan reclamó una entrada "sin restricciones" de ayuda humanitaria en el territorio palestino y apostó por una solución a largo plazo basada en dos Estados: uno israelí y otro palestino, que cohabiten con "paz y seguridad".
Las posiciones y el historial de los candidatos influirán en la selección final.
En Estados Unidos, los legisladores republicanos ya han pedido que Washington bloquee la candidatura de Bachelet debido a su defensa del derecho al aborto.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad no han dicho nada sobre sus intenciones y aún podrían surgir otros aspirantes al puesto de secretario general de la ONU.
"Creo que todavía hay algunos candidatos dándole vueltas y esperando a ver cómo se desarrollan las cosas" antes de anunciar su candidatura, afirmó Gowan.
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