Lula enfrenta una doble crisis diplomática con Argentina y Estados Unidos antes de las elecciones
El gobierno de Lula da Silva acusa a Washington y a Buenos Aires de inmiscuirse en la campaña electoral a favor de su rival Flavio Bolsonaro, aliado clave de Donald Trump y Javier Milei.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio del Planalto, en Brasilia el 5 de agosto de 2026.
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EFE
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Las crecientes tensiones diplomáticas de Brasil con Argentina y Estados Unidos escalaron esta semana hasta irrumpir en la campaña para las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre, donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se enfrentará a Flavio Bolsonaro, aliado clave de Donald Trump y Javier Milei.
Dos episodios simultáneos ocurridos el pasado martes 4 de agosto agravaron las relaciones entre el Gobierno de Lula con los gobiernos de Trump y Milei, sus antagonistas en el espectro político y a quienes acusa de inmiscuirse en las elecciones brasileñas.
Brasil denuncia injerencia
Primero, Estados Unidos le retiró el visado a la embajadora brasileña en Washington, alegando demoras de Brasilia para conceder el beneplácito al nuevo embajador designado por Trump, Daniel Pérez.
El Gobierno brasileño condenó la decisión de Washington, asegurando que se apoya en falsedades, y la vinculó directamente con un intento de injerencia en las elecciones.
Casi al mismo tiempo, Brasil degradó sus relaciones diplomáticas con Argentina a nivel de encargados de negocios, en respuesta a los reiterados insultos que Milei ha hecho contra Lula durante el transcurso de la semana.
Entre esas ofensas se incluyen unos insultos proferidos por Milei en suelo brasileño durante el acto de lanzamiento de la candidatura Bolsonaro, principal rival de Lula en las elecciones.
En respuesta, Brasil retiró a su embajador de Buenos Aires y comunicó a Argentina que solo se comunicaría a nivel de encargados de negocios mientras se mantenga la actitud de Milei, quien ha llamado a Lula "corrupto", "presidiario" y "ladrón", entre otros epítetos.
Argentina desea cambio de "dirección ideológica" en Brasil
El Gobierno argentino, que rechaza disculparse, volvió a expresar el miércoles 5 de agosto su deseo de un triunfo de la derecha en las elecciones de octubre.
"La región está cambiando de dirección ideológica. Nosotros eso lo celebramos y esperamos que también suceda en Brasil. Es un deseo expresado por el presidente", afirmó el canciller argentino, Pablo Quirino.
Este miércoles, Lula fue enfático al referirse a estos casos y afirmó que no acepta "intromisiones" ni "injerencias" en las elecciones brasileñas.
"Brasil no solo está preparado, sino que va a enfrentar a cualquier persona de fuera que quiera interferir en nuestro proceso electoral", afirmó el gobernante brasileño en una entrevista.
Los aranceles de Trump han tenido un fuerte impacto
En el lado opuesto, Bolsonaro culpó a Lula de haber causado los problemas diplomáticos con Estados Unidos, le achacó "incompetencia" en las labores diplomáticas y de guardar "rencor" hacia Trump por el aumento de aranceles anunciado el mes pasado.
La imposición de aranceles del 25% a buena parte de las importaciones brasileñas ha sido precisamente uno de los factores de la pelea diplomática que más reacciones ha causado en el electorado.
No obstante, el impacto de las tensiones diplomáticas es incierto.
En un primer momento, Bolsonaro perdió terreno en las encuestas ante la percepción de parte del electorado de que él y su hermano Eduardo han presionado al Gobierno de Estados Unidos para que le imponga sanciones a Brasil.
Un sondeo realizado por Meio/Ideia, divulgado este miércoles, confirma la percepción de que la cercanía con Trump puede ser contraproducente.
Según el estudio, el 45% de los electores cree que el apoyo de Trump a un candidato disminuye sus opciones de victoria.
A pesar de esto, en las últimas semanas el hijo del expresidente Jair Bolsonaro ha recuperado algo de terreno en las encuestas, situándose ahora unos cinco puntos por debajo de Lula en una eventual segunda vuelta, que se celebraría si ningún candidato supera la mitad de los votos el 4 de octubre.
La recuperación de Bolsonaro puede estar motivada en parte por las tensiones diplomáticas.
Una encuesta de las firmas Genial/Quaest divulgada este miércoles revela que el 43% de los brasileños cree que Lula respondió mal a la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles, frente al 38% que avala la gestión del Ejecutivo brasileño.
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