Nicaragua excluirá del proceso electoral a los críticos considerados "golpistas" o "traidores a la patria"
La Asamblea Nacional de Nicaragua avanza en las órdenes dadas por el presidente Daniel Ortega para crear un "muro" que le impida a la oposición participar de los procesos electorales en el país.

Sesión especial de la Asamblea Nacional de Nicaragua en Managua el 26 de julio de 2026.
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Autor:
Redacción Primicias / EFE
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El gobierno de Nicaragua excluirá de las elecciones a los críticos y opositores considerados "golpistas" o "traidores a la patria", dijo el miércoles 29 de julio el titular de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, al explicar la reforma electoral que elabora la legislatura bajo órdenes del presidente Daniel Ortega.
"El período de tiempo, los muros y bloques de contención para todos aquellos golpistas, hay que decirlo: los golpistas, los traidores a la patria, los que atenten contra la independencia y soberanía y la autodeterminación de Nicaragua, los que violen la Constitución, ninguno de esos puede tener derecho político", declaró Porras a los periodistas en Managua.
El Parlamento, subordinado a Ortega, presentó el martes una iniciativa de reforma parcial a la Constitución para que el mandato presidencial, actualmente de seis años, pase a ser de siete años "renovables", y para excluir del proceso electoral a los críticos y opositores tildados de "golpistas" o de "traidores a la patria" por el Gobierno de Ortega y su esposa Rosario Murillo
La Constitución establecerá que "no podrán ser candidatos a cargos de elección popular, ni podrán ejercer cargos públicos (...) los golpistas" y "los que hayan incurrido en actos que menoscaban la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación de Nicaragua", dijo Porras en su intervención.
"Eso lo dejamos claro”, sostuvo Porras al salir de una reunión entre la comisión especial que consulta la iniciativa de reforma con el Ejército y la Policía Nacional, a quienes agradeció su respaldo.
La propuesta de reforma fue presentada nueve días después de que Ortega ordenara eliminar las elecciones en su país y declarar "inaplicable" el artículo de la Constitución que impedía la reelección.
"Que se olviden. Aquí (en Nicaragua) no volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder", declaró Ortega el pasado 19 de julio al referirse a sus opositores en un acto por el 47° aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Ortega, de 80 años, es el hombre que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años.
Ningún miembro de la tiranía de los Somoza, que Ortega ayudó a derrocar en 1979 con el Frente Sandinista, gobernó tanto tiempo como él. El fundador de la dinastía, Anastasio Somoza García, mantuvo el poder durante 16 años en dos períodos distintos.
El octogenario exguerrillero retornó al poder en 2007 gracias a un acuerdo secreto que mantuvo desde 1999 con el exjefe de Estado, Arnoldo Alemán (1997-2002), que conllevó a reformar la Constitución y bajar al 35% el mínimo de los votos requeridos para ganar unas elecciones presidenciales.
Ortega ganó las elecciones presidenciales de 2006 con apenas el 38% de los votos y gobierna con mano de hierro el país desde entonces con su esposa Rosario Murillo como copresidenta.
El miércoles pasado Porras dijo que sí se celebrarán elecciones en Nicaragua pero bajo un nuevo marco constitucional que las blinden de la injerencia extranjera y de los "traidores a la patria".
Nicaragua aprobará la reforma constitucional en septiembre próximo, dijo Murillo el pasado lunes 27 de julio.
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