¿Quiénes son Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, candidatos que pelean la Presidencia de Colombia
Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella protagonizarán la segunda vuelta presidencial en Colombia, el domingo 21 de junio de 2026.

Los candidatos presidenciales colombianos Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella en sus respectivos cierres de campaña en Colombia el 15 de junio de 2026.
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EFE
Autor:
AFP / Redacción Primicias
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Colombia se alista para una nueva jornada electoral en la que elegirá un nuevo presidente. El domingo 21 de junio de 2026, los colombianos deberán elegir entre los dos extremos: el candidato de la derecha, Abelardo de la Espriella; y el izquierdista Iván Cepeda.
Pero, ¿quiénes son los dos candidatos?
De la Espriella: el showman millonario, pro-Trump
Detrás de una urna de cristal antibalas, un abogado millonario y lenguaraz se convirtió en un fenómeno político. Abelardo de la Espriella, apodado 'El Tigre', capitalizó el desencanto con la clase política y con la izquierda para acercarse a la presidencia de Colombia.
Con 47 años, el 'outsider' respaldado por Donald Trump aspira por primera vez a un cargo de elección popular tras años dedicado a defender a paramilitares, narcotraficantes, políticos corruptos y estrellas de fútbol.

El domingo enfrentará al senador izquierdista Iván Cepeda, aliado del presidente Gustavo Petro, en un balotaje en el que los sondeos lo dan como favorito.
Caribeño y ultraderechista, se define como judeocristiano. Dejó atrás una vida de lujos en la ciudad italiana de Florencia para aspirar a gobernar Colombia con un discurso radical que despierta fervor entre sus seguidores y temor en sus detractores.
En espectáculos ambientados con fuegos artificiales y rugidos de tigre, promete "reconstruir la República", recuperar la seguridad, defender la democracia "por la razón o por la fuerza" y convertirse en "enemigo acérrimo" de la izquierda.
Luego de dejar fuera a la derecha tradicional en la primera vuelta, abrazó un discurso antisistema:
"A toda esa mafia que desgobierna Colombia les digo: aquí hay una manada, hay un pueblo que no se arrodilla y que ha venido a enfrentarlos y a castigarlos".
Aberlardo de la Espriella, candidato presidencial
Convencido de convertir al Estado en una compañía próspera, se inspira en los mandatarios Javier Milei, Nayib Bukele y Trump.
Cantante de ópera aficionado, suele vestir trajes impecables sin corbata y mocasines. También usa la camiseta amarilla de la selección de fútbol, lo que le valió críticas de la izquierda por apropiarse de este símbolo, al estilo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro.
De nacionalidad estadounidense y colombiana, le llueven cuestionamientos sobre sus vínculos pasados como abogado y el origen de su fortuna. Antes de postularse a la presidencia, presumía en redes sociales de viajes en aviones privados, trajes de sastrería, sombreros y lentes oscuros de lujo.
Durante la carrera presidencial fue criticado por declaraciones consideradas machistas y homofóbicas, que sin embargo no afectaron su popularidad.
La 'dolce vita'
De la Espriella se presenta como un comerciante exitoso: "Yo no soy un mercader de ilusiones, soy un empresario de realidades", dijo en campaña.
Camina custodiado por decenas de soldados, policías y escoltas luego de denunciar amenazas de muerte.
Padre de cuatro niños, asegura que tiene "los cojones" para gobernar con "mano de hierro" al país con mayor producción de cocaína del mundo, enfrascado en un conflicto armado de más de seis décadas.

"En mi gobierno, bandido que no se someta (a la justicia) será dado de baja", decía. Para combatir a las mafias quiere aliarse militarmente con Estados Unidos e Israel.
Apuesta por sepultar el tribunal surgido del acuerdo de paz con la guerrilla FARC en 2016, que juzga los peores crímenes del conflicto armado.
Asegura que vivía la "dolce vita" en Florencia y que la campaña es un "sacrificio" por "la patria".
Su esposa afirmó que en caso de perder el balotaje volverán a Italia, donde tienen "la vida resuelta".
Cepeda busca repetir el milagro de la izquierda en Colombia
El asesinato de su padre en un crimen de Estado marcó un punto de quiebre para Iván Cepeda. Reemplazó la filosofía por la política en una carrera con la que aspira a repetir la hazaña de llevar a la izquierda a la presidencia.
Agentes estatales aliados con paramilitares acribillaron a su padre, un político comunista, en 1994, una pérdida que marcó la vida y profesión del candidato: se convirtió en defensor de derechos humanos, sufrió el exilio y ganó cuatro elecciones al Congreso donde opositores de derecha lo tachan de marxista convencido.

El senador, que rechaza esa etiqueta, deberá medir fuerzas en un balotaje presidencial el domingo contra el abogado de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
De ganar sería el segundo turno de la izquierda que llegó por primera vez a la presidencia en 2022 de la mano de Gustavo Petro.
"Esta elección se resume con dos palabras: la vida y la muerte"
Iván Cepeda, candidato presidencial
Su padre Manuel Cepeda fue uno de los más de 5.700 miembros del partido de izquierda Unión Patriótica asesinados en medio de una campaña de terror. A pocos pasos del cuerpo en una calle de Bogotá, el joven dio una entrevista con asombroso aplomo.
"Le pido a quienes tienen que ver con la justicia que hagan algo en contra de esta ofensiva contra los dirigentes de izquierda", dijo.
Por la persecución contra su padre, desde los tres años se exilió en Checoslovaquia, Cuba y Bulgaria. También vivió después en Francia, donde cursó un posgrado.
Al regresar a Colombia en 2004 se puso del lado de las víctimas del conflicto armado, realizó un papel clave en el proceso de paz de 2016 que desarmó a las FARC, ha sido legislador (2010-2026) y ahora uno de los dos opcionados para suceder a su aliado Petro.
"Nadie lo saca de casillas"
Otras muertes lo marcaron: la de su madre, víctima a los 37 años de un tumor cerebral, y el asesinato de Bernardo Jaramillo Ossa en 1990, padrino político y entonces candidato presidencial.
Cepeda decidió no tener hijos y disfruta de la compañía de su esposa y tres perros chow chow. Es reconocido como un personaje escéptico que nunca pierde el control de sus emociones. Admira a Gandhi, al filósofo marxista italiano Antonio Gramsci, y ha escrito libros sobre Sigmund Freud y Michel Foucault.

Habla checo y ruso, y practicó hockey sobre hielo, según escribió su amigo León Valencia en el libro "Iván Cepeda, una vida contra el olvido".
Su forma de expresarse contrasta con la del elocuente y provocador Gustavo Petro, que de joven perteneció a la guerrilla nacionalista M-19 antes de firmar la paz en 1990.
Cepeda cuida sus palabras al punto de escribir minuciosamente cada discurso. Juntos protagonizaron históricos debates en el Congreso en los que denunciaron los nexos entre el paramilitarismo y poderosos políticos.
Petro es el caudillo, el rupturista que caza peleas todos los días, en cambio a Cepeda nadie lo saca de casillas".
León Valencia, amigo de Iván Cepeda
El senador suele rodearse de indígenas, campesinos y de las víctimas del conflicto armado. "Por el bien de todos, primero los pobres", decía con frecuencia en campaña.
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