Marine Le Pen confirma que será candidata a las elecciones presidenciales de Francia, pese a condena por corrupción
Agrupación Nacional, el partido Marine Le Pen, lidera los sondeos a 10 meses de las elecciones presidenciales en Francia. Durante la campaña, ella deberá llevar brazalete electrónico.

La líder de la ultraderecha francesa Marine Le Pen en una fiesta campesina en Lievin, Francia, el 4 de julio de 2026.
- Foto
EFE/EPA
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
Actualizada:
Compartir:
Marine Le Pen fue condenada este martes 7 de julio en París a 15 meses de inhabilitación por malversación de fondos y a portar un grillete electrónico durante un año, lo que no le impedirá aspirar a la presidencia del país en las elecciones generales de abril de 2027.
Horas después de la decisión judicial, Le Pen confirmó su candidatura. "Sí, seré candidata a las elecciones presidenciales", declaró la líder política en el telediario de máxima audiencia de la televisión TF1, a donde acudió acompañada por el presidente de su partido, la Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, de 30 años.
Le Pen no podía presentarse a la presidencia por una condena en marzo de 2025 a dos años de prisión firme, USD 114.000 de multa y cinco años de inhabilitación inmediata por malversación de fondos públicos europeos cuando era eurodiputada, pero apeló la condena.
La decisión del tribunal de apelación de París este martes se anunciaba crucial a 10 meses de la elección presidencial, máxime cuando el partido de ultraderecha Agrupación Nacional (RN) lidera los sondeos.

El tribunal la consideró de nuevo culpable de malversación de fondos públicos europeos, pero en nombre de la "libre elección de los electores", "condición de la expresión democrática", y le impuso una pena de inhabilitación que le permite optar a la presidencial.
En concreto, le impuso 15 meses de inhabilitación, que tienen en cuenta los meses que ya cumplió desde marzo de 2025, y tres años de prisión, de los cuales solo tendrá que cumplir uno a domicilio con brazalete electrónico.
Le Pen había condicionado su candidatura presidencial a que el tribunal no la obligara a utilizar el brazalete, forzándola a pedir autorización judicial para desplazarse, por ejemplo, a actividades de campaña.
La finalista de las presidenciales de 2017 y 2022, que ganó el centroderechista Emmanuel Macron, mantuvo una breve reunión con sus abogados tras el anuncio de la condena y abandonó el palacio de justicia en el centro de París sin hacer declaraciones.
La ultraderecha avanza

Macron no puede optar a la reelección y los sondeos ven con más chances para sucederlo a Le Pen y a Bardella, por delante de sus ex primeros ministros centroderechistas Édouard Philippe y Gabriel Attal, y del izquierdista Jean-Luc Mélenchon.
La clase política mantiene su respiración. El diputado conservador Laurent Wauquiez estimó que si la justicia le impedía a Le Pen presentarse a las elecciones, sería "la señal de una crisis de la democracia". Otros líderes consideraron que los políticos "no están por encima" de la ley".
"Hemos anticipado todos los escenarios", aseguró el lunes Bardella, declarándose "tranquilo y dispuesto a asumir las consecuencias" de la decisión judicial, que podría convertirlo en candidato ultraderechista a la presidencia de Francia, pese a no apellidarse Le Pen.
La sentencia también se seguirá fuera de Francia. Tras la primera condena, Le Pen recibió el apoyo de sus aliados internacionales como el presidente estadounidense Donald Trump o el exdirigente brasileño Jair Bolsonaro, quien denunció una "persecución".
La hija del histórico líder del Frente Nacional (FN), Jean-Marie Le Pen, denunció entonces una "decisión política" para impedir su candidatura. La magistratura defendió un "proceso justo".
Durante el juicio en apelación, Le Pen negó haber cometido intencionalmente un delito, un cambio de estrategia respecto al tenso proceso de 2025 que se interpretó como una forma de lograr una pena menor.
Compartir: