Competidores se vuelven aliados a la hora de importar insumos

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

30 Jun - 0:03

El Puerto de Posorja, en Guayaquil, el 5 de mayo de 2020. - Foto: DP World/Facebook

Competidores se vuelven aliados a la hora de importar insumos

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

30 Jun - 0:03

Uno de los aspectos más inesperados de la crisis por Covid-19 es que empresas que antes eran rivales ahora se juntan para traer del exterior los insumos que necesitan para producir.

Las alianzas entre competidores responden a que los proveedores de insumos ahora exigen volúmenes mínimos de compra, por la falta de liquidez y por la incertidumbre mundial.

La pandemia ha representado un reto para la cadena de suministros de Ecuador y del mundo. Esto por el cierre de mercados y de instalaciones portuarias en China y Estados Unidos.

“Muchas empresas se quedaron sin materia prima de la noche a la mañana, porque dependían de proveedores internacionales“, dice Santiago Nájera, profesor de Negocios Internacionales de la Universidad de Las Américas (UDLA).

En el primer cuatrimestre de 2020, las importaciones no petroleras de Ecuador disminuyeron 19%. Esto se debió a problemas logísticos provocados por la pandemia, según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

En ese contexto, el miedo y la incertidumbre frente a futuros riesgos de corte de suministros, han llevado a las empresas a buscar proveedores más cercanos y a cerrar alianzas con sus competidores.

Hay empresas del mismo sector que se han unido para importar materia prima. Ese es el caso de:

  • Negocios de alimentos y bebidas, que se aliaron para adquirir vitaminas.
  • Hospitales y clínicas, que se juntaron para acceder a insumos médicos.
  • Empresas de hidrocarburos, que se pusieron de acuerdo para comprar químicos.

Las alianzas entre competidores, según Nájera, responden a que los proveedores están exigiendo una compra mínima, por la falta de liquidez y por la incertidumbre que todavía ronda en los mercados internacionales.

“En la industria de alimentos el comercio se ha vuelto más colaborativo porque todas las empresas necesitan ciertas materias primas, sin ellas no pueden producir, lo que significaría la salida de todas las compañías del mercado”, dice Nájera, quien también es gerente de planificación operativa de la empresa de alimentos Pronaca.

Mejorar las relaciones regionales

Volver a lo local y lo regional es otro de los efectos de la alteración en la cadena de suministros provocada por la pandemia de Covid-19, dijo Thierry Ways, especialista en finanzas y empresario colombiano, durante un foro organizado por la Embajada de Colombia en Ecuador.

Coincide con Ways un informe de Moody’s titulado ‘Coronavirus dará forma y acelerará la globalización, tendencias económicas, comerciales y de consumo’.

El documento sostiene que la reacción de los países ante la escasez de suministros será la búsqueda de la autosuficiencia nacional o regional.

¿Qué significan estos cambios para Ecuador? Oportunidades, según Nájera y Ways.

La alternación en la cadena de suministros puede ser una oportunidad para Ecuador, por su ubicación geográfica.

Santiago Nájera, UDLA

Para Ways, Ecuador debe reforzar sus relaciones con países latinoamericanos como Colombia, que está entre sus principales socios comerciales.

“Hay que reforzar las cadenas de abastecimiento regionales como respuesta a la problemática económica de la pandemia”, dice Ways, quien agrega que ya no somos competidores sino economías complementarias.

Sobre este tema el Gobierno ha hablado de integración regional durante la pandemia. Y convertirse en miembro pleno de la Alianza del Pacífico sigue siendo la meta de Ecuador.

Ese bloque regional, conformado por Colombia, Perú, Chile y México, es la octava economía del mundo.

Ojo con los servicios

Los dos expertos coinciden en que el intercambio regional no debe limitarse a bienes, sino que hay que pensar también en el sector de servicios.

Para Nájera, “en la ‘nueva realidad’ Ecuador podría reemplazar a las empresas de software internacionales que prestan servicios en la región.

Lo que ya ha ocurrido en el país. Hace poco una empresa ecuatoriana desarrolló un programa para una compañía alemana en Durán, en la provincia de Guayas.

“Los programas tecnológicos del extranjero son estructurados, por lo que no se adaptan a la realidad de Ecuador y de Latinoamérica. Somos una región que tiene cierto grado de desorden, que lidia con protestas sociales y fenómenos naturales”, dice Nájera.

Para Ways la lección que deja la pandemia para los países latinoamericanos es que tienen que dejar de depender de las exportaciones minero-energéticas y comenzar a comercializar más bienes con valor agregado.

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