Dolarización, el mayor activo de Ecuador en la ‘coronacrisis’

Economía

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

13 Jul 2020 - 0:01

Una persona sostiene dólares, en diciembre de 2019. - Foto: EFE

Dolarización, el mayor activo de Ecuador en la ‘coronacrisis’

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

13 Jul 2020 - 9:57

En entrevista con PRIMICIAS, dos expertos económicos hablan sobre los puntos críticos y las oportunidades de una economía dolarizada en el contexto actual.

La emergencia sanitaria de Covid-19 ha causado estragos en salud, en la economía y en la sociedad. Pero Ecuador ha experimentado en esta crisis lo que antes no había vivido: estabilidad monetaria.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de estar dolarizados en un momento como la pandemia actual?

El mayor activo que tenemos es la dolarización. No se trata solo de un acuerdo económico, sino de un acuerdo político y social. Las personas quieren mantener esta moneda, pero para eso hay que saber vivir con ella en las épocas buenas y en momentos difíciles”, afirma Pablo Jiménez, director técnico de la Cámara de Industrias y Producción (CIP).

Además “la dolarización es un sistema que nos va a proteger durante transiciones políticas muy inciertas. Esto porque Ecuador, al tener una moneda de otro país, no tiene competencia en su política monetaria y cambiaría”, dice Fidel Jaramillo, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de Las Américas (UDLA) quien participará, el 16 de julio, en el foro Los beneficios de tener una economía dolarizada en el país, a cargo de la iniciativa Reinventa Ecuador.

En entrevista con PRIMICIAS, los dos expertos hablan sobre los puntos críticos y las oportunidades de estar dolarizados en el contexto actual.

Los pros

  • Estabilidad

    Jaramillo y Jiménez coinciden en que la característica más importante de la dolarización en la actual crisis ha sido la estabilidad. 

    “La dolarización ha demostrado ser un sistema resiliente que ha permitido dar estabilidad a la economía ecuatoriana frente a la magnitud de los choques adversos de la crisis, como la caída del precio del petróleo y de las materias primas”, dice Jaramillo.

    En otras circunstancias este conjunto de impactos habría creado desconfianza en la estabilidad monetaria y en la del sistema financiero. Pero, “con la dolarización, en este momento esa ha sido una preocupación menos”, agrega Jaramillo.

    “Cuando hay incertidumbre, como en la actual crisis, las personas prefieren comprar dólares. Esto hace que el precio del dólar se incremente”, sostiene Jiménez.

    En los países que tienen moneda propia, como Colombia y Perú, los choques externos significaron menos ingresos de divisas a esas economías y más demanda de dólares en esas economías, por una moneda fuerte. En este momento eso hizo que monedas como el peso colombiano o el sol peruano se deprecien entre 20% y 30%.

    Antes del año 2000, en Ecuador ese fenómeno se daba de manera recurrente. “Frente a cualquier choque en el sector externo se producía especulación lo que terminaba en depreciación de la moneda. Con el dólar, que es una moneda fuerte, ya no pasa eso”, dice Jaramillo.

    Jiménez por su parte explica que la estabilidad cambiaría se transforma en estabilidad en toda la economía. “Al no haber movimientos en la tasa de cambio la inflación va a ser más estable, lo que hace que los salarios mantengan el poder adquisitivo“, dice.

  • Cumple su función

    Jaramillo explica que el valor del dólar se refleja en que garantiza las tres funciones básicas de una moneda:

    • Sirve bien como medio de transacción dentro y fuera del país.

    • Es un mecanismo de reserva de valor. Si uno quiere proteger sus recursos los puede guardar en dólar porque sabe que el dinero no va a erosionar.

    • Es una buena unidad de cuenta. Hay estabilidad en los activos y en la contabilidad al mantenerlos en dólares.

    Sobre el último punto, Jiménez agrega que “es seguro comprar bienes, porque las cuotas se mantienen en el tiempo, ya que la inflación es estable”.

    Pero, para que la moneda cumpla estas funciones es necesario un sistema financiero solvente y líquido.

    “Una cosa es tener confianza en el dólar y otra cosa es tener confianza en el dólar depositado, lo que se ha logrado ahora”, dice Jaramillo.

  • Atrae inversión

    Otra ventaja del dólar, derivada de su estabilidad es la reducción de los riesgos al momento de invertir en el país, lo que aplica para el capital extranjero y para el nacional.

    Si una persona invierte en el país sabe que su retorno se va a mantener en dólares y no va a haber una pérdida cambiaría como ocurre en otros países”, afirma Jaramillo.

    La función de la moneda que es reserva de valor también es un incentivo para atraer capitales.

    Pero la inversión no solo llega por la moneda, también depende de otros factores.

    “La dolarización es un pilar para atraer dólares, pero no es suficiente. La entrada de capitales extranjeros al país también depende de reglas claras en el ámbito tributario y seguridad jurídica“, dice Jiménez.

    Jaramillo considera necesario un contexto de estabilidad, de crecimiento y de perspectivas de dinamismo económico en el futuro.

    “En este momento, con la crisis económica severa, se debe aclarar una serie de incertidumbres respecto hacia dónde va la economía del país para que se incentive la inversión”, dice Jaramillo.

Los contras

  • Menos competitivos

    “La devaluación de las monedas en otros países hace que los mercados que nos compran a nosotros migren hacia nuestros competidores porque adquieren más con menos“, explica Jiménez. 

    Eso significa que el país, al no poder devaluar la moneda y por lo tanto no tener productos más baratos, pierde competitividad en el mercado internacional. 

    Por eso, si en este momento las clases en el país se reactivaran, las personas viajarían a Colombia o Perú para comprar los útiles escolares, porque resultarían más económicos.

    Pero no todo está perdido, hay soluciones ante la reducción de competitividad.

    Según Jaramillo, hay dos formas de ganarla. La primera es ser más productivos, es decir hacer más con los mismos recursos, lo que significa una reducción de costos.

    Para ello es necesario mejorar los procesos, la gestión e innovar, lo que significa inversión en capital de trabajo.

    Además, Jiménez considera que se deben revisar los costos por exceso de tramitología y los costos ocultos, como “la tarifa de electricidad, que es elevada frente a los costos reales de producción”. 

    La segunda forma de ganar competitividad es buscar mecanismos que permitan ajustes a través de la flexibilidad, especialmente laboral, coinciden los dos expertos.

    “No se pueden reducir los sueldos en dólares, pero hay mecanismos como los de la Ley Humanitaria que, a través de acuerdos, permiten establecer modalidades contractuales más flexibles y así se reducen costos laborales“, dice Jaramillo.

  • Potencial deflación

    Un problema que Ecuador puede enfrentar con el dólar es la deflación, es decir inflación negativa. Al no poder depreciar la moneda, las empresas en el país reducen sus precios en busca de competitividad.

    Una posible deflación no solo responde a la estabilidad monetaria sino que refleja dos problemas. Por un lado, “mayor desempleo y pobreza, porque que los ingresos de los ecuatorianos se contraen por la recesión y que no hay recursos para demandar productos en el mercado, explica Jaramillo.

    Por otro, se crea una cadena de impagos. Según Jaramillo, las empresas al no tener ingresos no tienen liquidez, lo que se transforma en problemas para la banca que no puede cobrar, lo que disminuye los créditos. 

  • Menos ingresos por remesas

    Otro problema de la apreciación del dólar es que impacta en los flujos de remesas enviadas en euros. Por cada unidad de esa divisa se reciben menos dólares.

    A nivel macro, las remesas son importantes porque representan el 3% del PIB. “Si se piensa en los ciudadanos esos ingresos son necesarios para las familias, especialmente en el caso de los sectores más vulnerables”, sostiene Jaramillo.

    Aunque, en el caso de que los precios en el país caigan, la llegada de remesas en euros podría significar un mayor poder adquisitivo para las familias.

¿Cómo sacarle ventaja a la dolarización?

En este momento, el dólar crea oportunidades en el país porque su mensaje ha sido de estabilidad, dice Jaramillo. Él agrega que algunas de las ventajas son:

  • Arbitraje de tasas de interés, en el corto plazo. Se trata de una estrategia de inversión mediante la cual un inversionista compra un instrumento financiero denominado en una moneda extranjera y cubre su exposición al riesgo del tipo de cambio.
  • Mercado de compradores. Esta es una coyuntura muy interesante para asumir riesgos de Ecuador en el mercado doméstico, para hacer inversiones financieras o reales, pensando en un mediano plazo. Se pueden hacer inversiones inmobiliarias o productivas porque los precios están cayendo.

Jiménez coincide en que la dolarización es una oportunidad para la llegada de capitales, aunque para eso se necesita seguridad jurídica.

Pensando en las remesas, Jaramillo considera que mantener sus flujos y reducir sus costos es una oportunidad para el desarrollo de nuevas tecnologías en el país.

Una economía dolarizada es más atractiva para impulsar transformaciones tecnológicas, como las fintech, porque reduce la volatilidad cambiaría y es más eficiente hacer transacciones en una sola moneda, porque se eliminan los costos por las transacciones cambiarías”, afirma Jaramillo.

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