Aeroregional, en el ojo del huracán por falta de controles antinarcóticos

En Exclusiva

Autor:

Arturo Torres

Actualizada:

4 Oct 2021 - 0:03

Aeroregional, en el ojo del huracán por falta de controles antinarcóticos

Autor:

Arturo Torres

Actualizada:

4 Oct 2021 - 9:40

Una comisión técnica investiga el proceso de certificación de la aerolínea, así como la concesión de sus permisos de operación y frecuencias, asignados en el gobierno de Lenín Moreno.

Las primeras alertas de que había anomalías en la coordinación de Aeroregional en materia de los controles antinarcóticos para sus vuelos se conocieron desde el reinicio de sus operaciones, en el aeropuerto de Cotopaxi, en octubre del 2020.

Ahora Aeroregional atraviesa una peligrosa turbulencia. Está bajo la lupa del Consejo Nacional de Aviación Civil, que dispuso que comisión técnica audite los procesos que culminaron con la entrega a esta aerolínea del permiso de operación, además de la certificación y entrega de frecuencias de vuelo.

El máximo organismo aeronáutico intervino tras una serie de irregularidades detectadas en las operaciones de la empresa, luego del reinicio de sus vuelos desde el aeropuerto de Cotopaxi, el 20 de octubre de 2020.

Esos incidentes están relacionados con dos capturas de cargamentos de cocaína, que se iban a embarcar en sus aviones, así como por el transporte de cientos de migrantes que viajaron a México, para intentar cruzar ilegalmente a Estados Unidos.

William Birkett, titular de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), confirmó a PRIMICIAS que un equipo técnico está revisando, desde hace dos semanas, todos los documentos que Aeroregional presentó al Consejo para obtener el permiso y las frecuencias.

También se están revisando los procedimientos que siguieron las autoridades aeronáuticas.  

“Se verificará cómo fue certificada a la aerolínea, con una revisión de los archivos de los tres aviones que operan para ver si hubo alguna irregularidad, tanto en el Consejo como en la DGAC”, dice Birkett.

Está previsto que la Comisión, integrada por la DGAC, concluya su estudio dentro de una semana, tras lo cual enviará un informe al ministro de Transporte, Marcelo Cabrera, que preside el Consejo de Aviación.

Si se confirma que el proceso fue irregular, el Consejo podría suspender las frecuencias y los permisos de vuelo de Aeroregional.

William Birkett, titular de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC).

William Birkett, titular de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC). 

La aerolínea sufrió un duro revés en septiembre de 2021, cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos revocó las visas a cinco pilotos de Aeroregional y advirtió que sus tripulantes podrían considerarse inadmisibles en ese país.

Paúl Ocaña, abogado de la aerolínea, asegura que no han sido informados de las causales del retiro de las visas.

“La empresa ayudará para que los tripulantes y pilotos hagan su trámite personal y pidan una impugnación ante el Consulado de Estados Unidos”, agrega Ocaña, y dice que todos siguen trabajando en Aeroregional, que continúa sus operaciones.

El ‘Gran Impacto’

Dos semanas antes de que estallara la noticia de las visas, el jefe de despacho de vuelo de Aeroregional fue detenido por la Policía en el operativo ‘Gran Impacto’, junto con ocho personas más.

Todos los detenidos estarían involucrados en la captación ilegal de dinero para simular viajes turísticos a México.   

Aeroregional, según Ocaña, transportó a México el 20% de pasajeros que salieron de Ecuador; el porcentaje restante voló en otras aerolíneas internacionales.

“La compañía no es responsable por los hechos ilícitos que puedan ser imputables al personal de la institución por temas ajenos a sus funciones”, agregó.

No obstante, el retiro de los visados inquieta al Gobierno de Ecuador.

“Sí nos preocupa, por la mala imagen que proyecta la empresa. Es penoso que les hayan retirado la visa a los pilotos, debe haber alguna buena causa para que el Departamento de Estado lo hiciera, pero no la conocemos”, comenta William Birkett.

Cocaína misteriosa

En febrero de este año, Antinarcóticos realizó dos capturas de cargamentos de 14 y 31 kilos de cocaína, respectivamente, que se iban a mover en vuelos charter de Aeroregional desde Latacunga a México.

  • La primera captura ocurrió el 13 de febrero, cuando los agentes antidrogas encontraron dos maletas adheridas al pozo de alojamiento del tren de aterrizaje de un avión de la empresa, que contenían seis paquetes con 14 kilos de cocaína.
  • Dos semanas después, dos ecuatorianas que intentaban volar a México fueron detenidas con 31 kilos de cocaína en su equipaje.

Lo que no se conocía es que las primeras anomalías sobre las actividades de Aeroregional en el aeropuerto de Cotopaxi, relacionadas con el control antidrogas, se presentaron desde el reinicio de sus operaciones, el martes 27 de octubre de 2020.

Ese día, la aerolínea realizó dos vuelos a México, luego de la suspensión en febrero de 2020 de las actividades de transporte aéreo por la pandemia de Covid-19.

El 13 de octubre de 2021, Antinarcóticos descubrió dos maletas en el tren de aterrizaje de un avión de Aeroregional, que iba a volar de Latacunga a México.

El 13 de octubre de 2021, Antinarcóticos descubrió dos maletas en el tren de aterrizaje de un avión de Aeroregional, que iba a volar de Latacunga a México. 

¿Se saltaron los controles?

Según un reporte de Antinarcóticos de la Policía al que PRIMICIAS tuvo acceso, Aeroregional retomó operaciones sin que desde el aeropuerto pudieran hacer “las coordinaciones necesarias con la Unidad Nacional Canina o la Jefatura Subzonal de Antidrogas de Cotopaxi, para realizar los registros antinarcóticos a los equipajes de los pasajeros y a la aeronave”.

La DGAC ya conocía previamente del inicio de las operaciones de Aeroregional, según el oficio DGAC-2020-2473-O, fechado 26 de octubre de 2020, suscrito por el entonces director Anyelo Patricio Acosta.

Con estos antecedentes, el 23 de febrero Antinarcóticos envío a Acosta el oficio PN-DGIN-DNIA-QX-2021-0500, que señala:

“Solicito acoger las recomendaciones para que se emitan los correctivos pertinentes a la autoridad del Aeropuerto Internacional de Cotopaxi y, en el marco de una efectiva coordinación, se provea a las Unidades Antinarcóticos de este aeropuerto la información oportuna, para… realizar el control antinarcóticos, conforme a los parámetros legales”.

Al ser consultado por PRIMICIAS, el general Geovanny Ponce, director Antinarcóticos, confirmó que por la descoordinación en los controles no participaron agentes especializados antidrogas.

La tarea de control quedó entonces para la Jefatura policial de Latacunga, con el apoyo del Centro de Adiestramiento Canino, el 27 y 31 de octubre.

Según los procedimientos operacionales aeronáuticos, tanto la DGAC como las aerolíneas deben notificar y coordinar directamente con Antinarcóticos, con varios días de anticipación, las operaciones de control antidrogas antes de cada vuelo. 

Estas implican  la intervención de personal capacitado en perfilamiento de pasajeros, inspecciones manuales aleatorias a los pasajeros, con apoyo de perros adiestrados, entre otros procedimientos. 

Si son vuelos charter, la aerolínea pide a la DGAC, a través del aeropuerto, la autorización respectiva y la administración del aeropuerto comunica a Antinarcóticos, Aduanas, Migración y otras entidades.

Ocaña, el abogado de Aeroregional, asegura que la empresa siempre ha notificado y coordinado con Antinarcóticos los controles y perfilamientos previos a cada vuelo en el aeropuerto de Cotopaxi.

Subraya que la misma empresa denunció a la Policía, en febrero de 2021, el ingreso de un desconocido al aeropuerto y la aparición de unos bultos con droga en el tren de aterrizaje de una de sus aeronaves.

“Se trata de casos aislados, en los cuales la empresa no ha tenido ninguna responsabilidad”, asevera Ocaña.

Birkett, por su parte, dice que no tienen información sobre la alerta de Antinarcóticos enviada al exdirector de la DGAC.

El despegue de Aeroregional

Hasta la llegada del gobierno de Lenín Moreno, la aerolínea prestaba sus servicios de manera ejecutiva, con una avioneta Cessna, registrada a su nombre.

Aeroregional (Regair) fue constituida, en 1995 en Ambato, por los hermanos Carlos y Edgar Rosero Rosero para hacer vuelos cortos a la Amazonía.

En enero de 2018, según reportes de la Superintendencia de Compañías, los socios vendieron la empresa y traspasaron sus participaciones a:

  • El ciudadano español Manuel Rodríguez Campo (USD 17.170).
  • El ciudadano cubano Arturo Mirabal Díaz (USD 954).
  • El ciudadano ecuatoriano y hoy legislador de la Izquierda Democrática, Alejandro Jaramillo (USD 954).

El valor comercial de la compañía anónima era de USD 458.000. Rodríguez fue nombrado presidente y Mirabal, gerente.

En julio de 2021, Manuel Rodríguez, dueño de Aeroregional, estuvo en la inauguración del primer vuelo de Quito a Galápagos.

En julio de 2021, Manuel Rodríguez, dueño de Aeroregional, estuvo en la inauguración del primer vuelo de Quito a Galápagos. 

Jaramillo comenta que su relación con Aeroregional empezó cuatro años antes. “En 2014 me contactó Manuel Rodríguez, quien me pidió mis servicios profesionales de abogado en algunos temas. Fui su asesor legal, no ocupé ningún cargo directivo”.

Durante los últimos veinte años Jaramillo ha desempeñado distintos cargos, especialmente en el sector público.

Empezó en el Banco Ecuatoriano de la Vivienda, en 2003, y luego ejerció libremente su profesión hasta 2010, cuando se vinculó al Ministerio del Deporte, donde fue asesor y director.

Los siguientes años también fue juez e integró el Consejo de la Judicatura, estuvo en el Consejo Electoral y la Secretaría de la Administración Pública (2014).

En adelante también pasó por la Autoridad Portuaria de Guayaquil, el Ministerio de Ambiente, Petroecuador y la Agencia de Regulación y Control Minero.

Su último cargo en esta etapa fue en el Municipio de Quito, durante la administración del exalcalde Jorge Yunda.

Entre mayo y agosto del 2020 fue director metropolitano de Seguridad. Luego se dedicó de lleno a la campaña electoral con la ID, donde ha sido militante desde muy joven.

En 2018, Rodríguez pidió a Jaramillo que iniciara todos los trámites legales para apuntalar a la compañía. Así, pasaron de la modalidad de aerotaxi a la de aerolínea comercial, obteniendo la certificación 121.

En marzo de 2021, tras ganar las elecciones como asambleísta de la Izquierda Democrática, Alejandro Jaramillo, vendió sus 954 participaciones de Aeroregional.

En marzo de 2021, tras ganar las elecciones como asambleísta de la Izquierda Democrática, Alejandro Jaramillo, vendió sus 954 participaciones de Aeroregional. 

Catástrofe aérea

Para entonces, el nombre de Rodríguez saltó a la vitrina pública internacional, tras el accidente del Boeing 731-200, en La Habana el 18 de mayo del 2018.

En esa tragedia, cuya causa fueron las malas maniobras de la tripulación y errores en los procedimientos operativos, murieron 112 personas.

La nave había sido rentada por la estatal Cubana de Aviación a la empresa mexicana Global Air, propiedad del español Rodríguez.

La dueña del aeroplano era la mexicana aerolíneas Damojh, S.A. de C.V. que luego del accidente dejó de operar en ese país.

En medio de demandas y graves cuestionamientos de los familiares de las víctimas en Cuba, Rodríguez se enfocó en levantar su negocio en Ecuador, con la apertura del gobierno de Moreno, que necesitaba mejorar la imagen del país como destino de inversiones.

Así, desde julio de 2018, dos meses después de la tragedia en Cuba, el Consejo de Aviación, con el apoyo técnico de la DGAC, le extendió cuatro acuerdos a la empresa de Rodríguez, para servicios de transporte internacional modalidad chárter y de transporte aéreo doméstico.

En la actualidad la empresa tiene 32 frecuencias semanales para vuelos internos y puede volar a toda Latinoamérica, Centroamérica, Estados Unidos y el Caribe.     

Jaramillo recuerda que Aeroregional opera, sobre todo, con la modalidad de chárter, contratados por equipos de fútbol, empresas petroleras y turísticas, por sus precios más accesibles.

Y enfatiza que dos de sus tres aviones no son propiedad de Aeroregional, sino que los alquila.

Precisamente, a nombre de Aeroregional están registradas tres aeronaves: dos Boeing 737-500 y otro Boeing 737-400, que llegó en junio pasado para volar a Galápagos.

Los dos primeros aviones antes operaron para seis empresas internacionales, desde inicios de los 90. Una de ellas fue Global Air, que era propiedad de Rodríguez, según registros internacionales.

En febrero de 2021, tras ganar las elecciones para la Asamblea, Jaramillo decidió desvincularse de Aeroregional para dedicarse de lleno a su nueva función. En marzo cedió sus 954 participaciones a Silvia del Rocío Iturralde, contadora de la empresa.

“Como socio mi participación fue minoritaria, pero mi decisión tuvo que ver esencialmente con mi voluntad ética de responder a mis electores y dedicarme de lleno a la Asamblea", explica.

Jaramillo dice que la cesión de sus participaciones se basa en la Ley de Compañías. “En este caso, al tratarse de una compañía limitada, yo no podía decidir unilateralmente a quien traspasar mis participaciones, eso debí hacerlo con la aprobación y consentimiento de los otros socios”. 

Aunque Jaramillo hoy prefiere ver los toros de lejos, estima que Aeroregional sorteará todas las dificultades, pues obtuvo todos sus permisos y frecuencias con apego a la ley.

Lo cierto es que la compañía enfrenta su peor tormenta, cuando tenía previsto reforzar su flota con dos aviones Boeing para incrementar sus vuelos chárter y el inicio de operaciones internacionales hacia Lima, Bogotá, Cali, Panamá, Ciudad de México y Cancún.

La suerte de Aeroregional se conocerá muy pronto, una vez que el Consejo revise el informe de la DGAC.

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