Antinarcóticos no tiene reportes de vigilancia aérea en Manabí

En Exclusiva

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

13 Nov 2022 - 5:26

Miembros de las Fuerzas Armadas custodian los accesos al cerro de Montecristi, en Manabí. 30 agosto de 2021 - Foto: Gobernación de Manabí

Antinarcóticos no tiene reportes de vigilancia aérea en Manabí

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Redacción Primicias

Actualizada:

13 Nov 2022 - 5:26

Luego de la destrucción del radar ubicado en el cerro de Montecristi, la Unidad Antinarcóticos ha detectado más sobrevuelos de posibles narcoavionetas en Manabí.

Luego de un año de la destrucción del radar ubicado en el cerro de Montecristi, la Unidad Antinarcóticos ha detectado más sobrevuelos de posibles narcoavionetas en Manabí.

En las estadísticas de la Unidad de Antinarcóticos de la provincia existe un reporte de 11,56 kilogramos de droga decomisados en la modalidad de transporte aéreo en 2022.

Hasta abril de 2022, la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) había identificado 28 áreas no controladas que podrían ser utilizadas para actividades ilícitas en Manabí.

Tras la ausencia del radar con el que podían vigilar y controlar 220 millas, en mayo pasado, la FAE dijo que los espacios aéreos en la provincia estaban cubiertos con “pequeños radares tácticos”, aunque no en su totalidad.

Sin embargo, altas fuentes de la Unidad Antinarcóticos revelaron a PRIMICIAS que no tienen reportes sobre el control del espacio aéreo en Manabí.

Incluso la Policía asegura que existe un aumento de la presencia de posibles narcoavionetas en el espacio aéreo de Manabí, durante este año.

De acuerdo a información militar, las avionetas vienen del norte, desde México, y llegan a Ecuador a unas 150 millas al oeste, entre Manta, Salinas y Pedernales.

El presidente Guillermo Lasso dijo en agosto de 2021 que cuando inició su mandato, Manabí y Santa Elena no tenían control aéreo y que urge instalar un sistema de vigilancia en el cerro de Montecristi.

¿Qué pasa en el cerro de Montecristi?

Los moradores de la comunidad Toalla Grande, por donde se habilitaron dos carreteras para acceder a la cima donde se ubicó el radar, aseguran que siguen luchando para recuperar el cerro.

Según ellos, los militares aún se mantienen en el área donde estaba el radar y eso no les permite circular libremente por la zona.

Héctor Anchundia cuestiona la presencia de los uniformados. “No hay ningún radar, realmente se cogieron el cerro con el pretexto de que es zona militar”, asegura.

El 18 de agosto de 2021, Lasso declaró a los cerros de Montecristi y San Isidro, en Manabí, como áreas reservadas militares de defensa.

A pesar de la negativa de los moradores, el radar fue instalado y el 27 de octubre de 2021 comenzó a operar, pero el 7 de noviembre de ese mismo año hubo una explosión que afectó su funcionamiento.

Luego del hecho, el equipo fue desarmado y trasladado a Cotopaxi. En la actualidad permanece en la base aérea de Latacunga.

Maritza Carrasco, presidenta de Toalla Grande, dijo a PRIMICIAS que desde “que llegó el radar, no hubo tranquilidad, los comuneros siempre han estado muy preocupados”.

La dirigente indica que han pedido información a las autoridades sobre la presencia de militares.

La Junta de Investigación de la FAE, en abril de 2022, indicó que la explosión en el radar se debió a un “elemento externo”.

Para esa fecha también se anunció el inicio de procesos administrativos disciplinarios contra 16 oficiales y nueve aerotécnicos.

Todavía no se conocen los resultados de esas investigaciones.

Mapa del narcotráfico en Manabí

Según la Unidad de Antinarcóticos de Manabí, del 1 de enero al 8 de noviembre de 2022 se han incautado más de 10 toneladas de drogas, de las cuales 9,3 estaban destinadas al mercado internacional.

En el mismo periodo, se registraron 606 casos relacionados con narcotráfico, que han dejado 763 detenidos de distintas nacionalidades, principalmente de Ecuador, Colombia y Venezuela.

El informe de Antinarcóticos también revela que las estructuras delictivas que operan desde la Manabí envían las drogas, en especial cocaína, a Norteamérica, Europa y África.

Además, las bandas delictivas consideran a Manabí como una zona estratégica para el transporte de cocaína, ya sea vía aérea, marítima o terrestre, por sus condiciones y ubicación.

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