Salinas: “Nos toca contener la violencia, todavía no podemos reducirla”

En Exclusiva

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

24 May 2022 - 0:03

Fausto Salinas, comandante General de la Policía, durante una rueda de prensa, el 19 de mayo de 2022. - Foto: Twitter / @MinInteriorEc

Salinas: “Nos toca contener la violencia, todavía no podemos reducirla”

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

24 May 2022 - 0:03

Fausto Salinas cumple 18 días como Comandante General de la Policía Nacional. El oficial habló con PRIMICIAS sobre la crisis de seguridad, el narcotráfico, la corrupción interna y el plan de fortalecimiento institucional.

Fausto Salinas tuvo que asumir la comandancia de la Policía, en medio de un estado de excepción en las tres provincias más violentas y peligrosas del país. Además, a días de ser posesionado, las cárceles tuvieron su sexta masacre en un poco más de un año.

El general Salinas analiza lo que está ocurriendo en el país y pone en perspectiva lo que se debe hacer para salir de esta crisis y fortalecer la institucionalidad de seguridad en Ecuador.

Narcotráfico y seguridad

Estamos en pleno estado de excepción en Guayas, Esmeraldas y Manabí y a día seguido explotan carros bomba en las capitales de las dos primeras provincias. ¿Está funcionando el estado de excepción?

Bueno, el estado de excepción -precisamente- se usa para contener una violencia que crece cada día, no solamente en Ecuador, sino en la región.

Los grupos criminales tienen economías fuertes y estas sirven para financiar acciones ilegales, desde compra de armamento, medios técnicos y logísticos. Incluso, para obtener protección, ellos tratan de vulnerar las instituciones del Estado. Y eso es lo que queremos de destruir.

Pero, ¿el actual estado de excepción ha logrado reducir esta violencia?

Esta medida sirve para contener y evitar que la línea de tendencia que va creciendo se estanque.

Y una vez que se consoliden todas las otras acciones, que van desde la política pública, marcos normativos, la inversión en seguridad, el incremento del personal y la coordinación interinstitucional, podremos hablar de acciones para reducir, por el momento nos toca contener.

¿Y cómo va esa contención?

La contención está dando resultado en los puntos focalizados. No podemos tener el mismo nivel de contención en todos los puntos del país porque las capacidades no son infinitas, sino que tenemos capacidades limitadas. 

En cuanto a los hechos que se han presentado, por ejemplo en Esmeraldas, el estado de excepción y tener a las unidades de investigación y inteligencia preventivas permitió una respuesta rápida y la captura de cinco personas y armas de fuego.

En cifras, ¿podría dar un ejemplo de esta contención?

Hay algunas disminuciones en cuanto al promedio de muertes violentas. Le voy a poner el ejemplo de Durán. En esta ciudad teníamos un promedio de una muerte cada dos días. Ahora tenemos una frecuencia de dos muertes cada ocho días.

General, en los últimos días, el país ha vivido explosión de automóviles, explosivos encontrados en complejos judiciales y otros hechos que son nuevos para nuestra realidad. ¿Podemos decir que el narcotráfico se ha tomado el país?

Bueno, hay bandas que han crecido en sus capacidades en todo el país. Pero precisamente eso es lo que estamos conteniendo y una muestra es que la granada que se encontró en el Complejo Judicial (del norte de Quito) se produjo porque se estaba judicializando a los posibles autores de una muerte violenta. 

Entonces, hay una respuesta del Estado muy fuerte en algunos puntos contra las organizaciones criminales.

Igualmente, en Guayaquil, en el Complejo Albán Borja cuando quisieron poner explosivos fue porque el Estado estaba contra una medida que era inadecuada (habeas corpus a favor de alias Júnior).

Estos son los mecanismos que utilizan estas bandas para imponerse por la fuerza. Pero el Estado no lo ha permitido y activamos todas las acciones para neutralizarlas.

¿Entonces, estamos a tiempo de evitar que el narco se tome Ecuador?

Sí, estamos a tiempo y estamos trabajando para que esto no crezca. Por eso hablamos de contención. 

El problema está identificado: son bandas narcodelictivas que están enfrentándose entre sí. ¿Cuál debe ser el rol del Estado en esta guerra entre bandas?

El rol es manejar la política pública. Nosotros tenemos que fortalecer la institucionalidad de la Justicia, de la Fiscalía, de la Policía Nacional, de las Fuerzas Armadas, del SRI, de la UAFE.

Creo que la primera lucha que estamos manejando desde la acción de la justicia es importante, pero también tenemos que ir a la economía criminal, a buscar la trazabilidad de los recursos económicos.

Esos son los que financian las acciones delictivas y mientras sea lucrativo no estamos atacando a esas estructuras.

Ahora ya estamos mirando también esa información. La creación de plataformas nos ha permitido detectar personas invisibles que no aparecían en las organizaciones y por eso, precisamente, el fortalecimiento tecnológico es tan importante.

En este último año han subido drásticamente las capturas por microtráfico, ¿qué pasa con el narcotráfico, los cabecillas o peces gordos?

Tenemos algunas cabezas de las organizaciones que ya han sido judicializadas y estamos trabajando en más casos.

Estos trabajos son largos porque necesitamos probar y cada vez es más difícil por el uso de los medios tecnológicos que utiliza la delincuencia para evitar ser detectada. Incluso, hay acciones que se generan desde otro país y que se operan en Ecuador. 

Pero ese es el fortalecimiento de capacidades que vamos a realizar como institución y como país. Nosotros tenemos ya algunas líneas de acción y daremos resultados contundentes en próximos operativos.

Varios de los cabecillas detenidos siguen operando desde las prisiones y son quienes originan la violencia. ¿Desde su óptica, hay que sentarse a dialogar con estos cabecillas para lograr una pacificación?

Ese es un rol del SNAI. Ese tema se está analizando. Hemos visto el anuncio de una pacificación, pero a pesar de esto vimos algunas personas con explosivos en las cárceles. 

Entonces creo que más que las palabras y los vídeos, los hechos serán los que lo prueben. Hay un proceso que está en marcha y nosotros vamos a apoyar al SNAI para que cuando estén las condiciones más sólidas, dejar que se institucionalice y se haga cargo de las cárceles.

Corrupción policial

Recientemente, la Policía y las Fuerzas Armadas se vieron golpeadas por escándalos de captación de dinero como Big Money y el Grupo Renacer. ¿Cuántos policías participaron de estos esquemas?

La Policía ha sido la institución que lo ha transparentado. Incluso, muchas de las operaciones en las que se ha identificado a policías implicados, nosotros los hemos detenido y judicializado.

En el caso Big Money nosotros apoyamos a la Fiscalía y le entregamos toda la lista de las personas involucradas. Son aproximadamente 300 policías en este caso. Y el Grupo Renacer está en investigación previa, debemos permitir que se desarrolle el debido proceso.

Además de la captación ilegal de dinero, vemos que cuando la Policía desarticula bandas y captura grupos directivos, hay policías en servicio activo entre los apresados. ¿Cómo combatir desde adentro a estos malos elementos?

Tenemos algunas pruebas de confianza, que van desde polígrafo, identificación socioeconómica, pruebas de consumo de drogas.

Además están los controles que vamos a intensificar y para eso se necesita de algunos aplicativos que nos van a ayudar a mirar el desempeño y también la actividad que realizan los policías.

¿Tiene alguna cifra en el último año, por ejemplo, de cuántos policías han estado vinculados a casos de crimen organizado?

No la tengo a la mano, pero yo sí puedo decirle que mientras hay policías malos que nosotros mismos los ponemos en la palestra, tenemos policías comprometidos.

Hay 316 agresiones a servidores policiales en cumplimiento de su deber, 58 tentativas de asesinato contra policías, 241 policías heridos en sus labores. El trabajo de la policía es extenuante.

¿Qué pasó con la investigación interna sobre los llamados narco generales?

Bueno, no hay una investigación interna. Hay una posición de todo el mando policial de poner sus cuentas y bienes a revisión. Solicitamos a la Contraloría un examen especial, ya algunos informes han sido leídos y otros faltan por leer. 

De lo que yo conozco, el mando actual está totalmente justificando. Son transacciones legales.

¿Se encontraron irregularidades en los generales retirados?

Yo quiero hablar desde mis 10 días (como Comandante General). Y siempre es bueno hablar del nuevo ciclo y de la esperanza y la fuerza que vamos a tener para fortalecer la Policía y la seguridad del país.

El plan de los USD 1.200 millones

Uno de sus principales proyectos al frente de la Policía es ejecutar un ambicioso plan de fortalecimiento y modernización por USD 1.200 millones. ¿En qué consiste?

El plan de fortalecimiento es integral y tiene varios ejes. El primero es el fortalecimiento del talento humano. Para esto se van a incrementar 30.000 policías adicionales con un plan de ingreso en tres años.

En este mismo eje está la capacitación también el nuevo Reglamento de Disciplina para que tengamos más niveles de control, disciplina y transparencia. 

También estamos manejando el tema de bienestar de los policías, primero recuperando el dinero del Isspol (Instituto de Seguridad Social de la Policía), mejorando el sistema de salud y generando acciones con plan de incentivos para conseguir más compromiso y motivación de cada uno de los policías con una buena evaluación de desempeño. 

¿Qué pasa con el equipamiento policial?

El eje de equipamiento va con varios proyectos, desde la renovación del parque automotor, incluyendo vehículos, motocicletas, helicópteros, equipamiento personal de cada policía y equipos de protección.

Queremos ponerle bodycam a los policías para que puedan grabar su trabajo y también sea un instrumento de confianza del trabajo policial. Tenemos también arreglo de infraestructura, mantenimiento y algunos equipamientos más.

¿Por donde va la modernización?

Tenemos el eje de tecnología, que tiene que ver con plataformas virtuales, el manejo de la big data para procesar toda la información que se obtiene en las diferentes escenas del delito.

También el mejoramiento de interconexión de datos con todos los aplicativos que tienen la Policía Nacional.

¿En este proyecto se ha considerado un componente de derechos humanos?

Sí, tenemos un cuarto punto, que es el de derechos humanos como eje transversal. Aquí está planificado que los derechos humanos sean parte integral de las capacidades y competencias policiales.

Para que todos sepan el camino que tienen que cumplir en determinados procedimientos y, sobre todo, el conocimiento del uso adecuado de la fuerza y el respeto a la ley.

¿Cuándo comenzará el desembolso de los USD 1.200 millones?

Este año vamos a terminar la planificación de los proyectos, porque ya está cerrado el presupuesto.

Solamente tenemos los USD 11 millones y también algún presupuesto para compra de chalecos, buses, camiones y algunos otros implementos, como drones para el SNAI.

¿Es decir, se va a empezar a ejecutar desde 2023?

Sí, a partir del próximo año, 2024 y 2025.

General, dentro de su plan usted habló de la graduación anticipada de policías. ¿Cómo se hará esto?

Los policías están ya listos para el servicio, han cumplido todas las materias policiales. Pero hay algunas materias que son de índole académico que podrían hacerlas una vez graduados a distancia.

Son 750 policías, que se van a graduar la próxima semana y serán distribuidos en Quito, Guayaquil y otras provincias que tienen problemas críticos de seguridad.

¿Por qué está urgencia? ¿En el país hay déficit de policías?

Claro, tenemos un déficit de policías, si comparamos la recomendación que da la ONU de cuatro policías por cada 1.000 habitantes.

Esa recomendación es para lugares pacíficos. Pero nosotros, aquí en Ecuador, tenemos muchos conflictos, vemos minería ilegal, fronteras vulnerables, problemas de orden público, un crimen auspiciado por el narcotráfico internacional y el microtráfico, cárceles.

Entonces necesitamos un estándar más alto.

¿Cuál es la tasa actual de Ecuador y el déficit?

Tenemos 51.000 policías (tasa de 2,91 policías por cada 1.000 personas) y queremos llegar a un estándar un poco mayor de cuatro policías por cada 1.000 habitantes. Por eso serán 80.000 (la tasa llegaría a 4,56).

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