La Policía ignoró advertencia de robos en rastrillos de tres provincias

En Exclusiva

Autor:

Carolina Mella

Actualizada:

17 May 2022 - 0:04

Policías en el cuartel Modelo en el norte de Guayaquil, mayo de 2022. - Foto: Policía Nacional

La Policía ignoró advertencia de robos en rastrillos de tres provincias

Autor:

Carolina Mella

Actualizada:

17 May 2022 - 0:04

Luego del robo de la bodega de la Policía Judicial en Quito, el 25 de febrero, la Dirección de Tecnologías de la Información envió una circular en la que alertaba de posibles robos en Napo, Pichincha y Guayas.

La advertencia de la Dirección de Información y Comunicación de la Policía Nacional fue emitida el 25 de febrero de 2022, horas después del robo en las bodegas de la Policía Judicial de Marianitas, en Quito, del que hasta ahora no se conocen detalles.

Según el informe al que PRIMICIAS tuvo acceso, el comunicado fue remitido a las comandancias de la subzona de Napo, zona 9 en Quito y al subjefe de Operaciones Especiales de la Zona 8 en Guayas.

El documento solicitaba “activar controles de seguridad en bodegas, rastrillos y repartos policiales”. 

Pedía revisar, actualizar y poner en práctica protocolos de seguridad “y de esta manera evitar que se vea afectada la imagen de la Institución”.

A pesar de la advertencia, el 10 de abril se robaron 2,8 toneladas de drogas de la bodega de la Secretaría de Drogas en Tena, Napo, las cuales fueron recuperadas por la Policía.

Y un mes después se descubrió el robo de 150 armas en el rastrillo de la comandancia de la zona 8 en Guayaquil, conocido como Cuartel Modelo, donde existen cerca de 8.281 policías.

“Los protocolos existen, pero también dependen de las decisiones que toman quienes reciben esa información”, crítica Mario Pazmiño, exjefe de Inteligencia Militar.

Pone de ejemplo la masacre en la cárcel de Bellavista, en Santo Domingo, que también fue alertada por las autoridades.

Tres policías investigados

Pero a diferencia de los robos en Quito y Tena, lo ocurrido en el rastrillo del Cuartel Modelo, en Guayaquil, no se debería a un asalto externo.

Hasta el 6 de mayo, las 150 armas Smith & Wesson 9 milímetros, que fueron entregadas por la extinta Corpei-G en 1991, permanecían en dos cajas de madera.

Pero el 13 de mayo, uno de los encargados de custodiar las armas se percató de que solo había una.

Según el ministro del Interior, Patricio Carrillo, se presume que ha existido la “ausencia de controles y un hurto sistemático por un periodo sin supervisión adecuada”.

Para Mario Pazmiño, “el crimen organizado ha penetrado ya la estructura estatal de seguridad”.

“Los rastrillos son apetecidos por el crimen organizado, porque se evita todos los problemas que significa traer armas clandestinamente”.

Mario Pazmiño

Los rastrillos de las Fuerzas Armadas, como el de la Brigada de Inteligencia Militar, tienen sensores de movimiento internos, de ruido y de impacto. Es decir que si alguien golpea la pared, se activan sensores automáticamente, explica Pazmiño.

Tienen además un sistema de circuito de cámaras interno y externo, así como anillos de vigilancia humana o canina alrededor del rastrillo.

El comandante de la Policía, Fausto Salinas, convocó a una rueda de prensa en la que anunció que trasladará a Guayaquil al Inspector General de la Institución para que dirija las investigaciones administrativas y no permitió preguntas de la prensa.   

Por lo ocurrido en el rastrillo de la Comandancia de Guayaquil, hay tres policías detenidos que serán investigados para determinar cómo se robaron las armas y a quiénes fueron vendidas.

Además, la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada de la Fiscalía abrió de oficio una investigación por la desaparición de las 150 pistolas.

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