Leyenda Urbana
El PSC salva a Lasso de las garras correístas y de una facción de Pachakutik
Thalía Flores y Flores

Thalía Flores y Flores

Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC de España.

Actualizada:

8 Nov 2021 - 19:03

Desde Argentina, donde en estos días el expresidente prófugo alardea sobre el respeto y observancia de las leyes, que cuando ejerció el poder violentó, exigía que Guillermo Lasso renuncie a la Presidencia de la República. Y lo hacía sin sonrojarse porque la vergüenza la perdió hace rato.

Con una sincronía que solo confirmaba la dimensión del ardid, el eje bolivariano se había activado, para intentar sacar del poder al mandatario ecuatoriano, sin siquiera advertir el daño inmenso que supondría para el país y para su frágil democracia, porque si no están en ellos en el poder, eso importa poco.

Solo había que oírlos y leerlos para darse cuenta de que estaban entregados, en cuerpo y alma, a la confabulación, a cuenta de que el nombre del presidente Lasso apareció en los ‘Pandora Papers’.

El plan funcionaba a pedir de boca, porque nadie dudó que una Comisión de mayoría opositora, a la que se le entregó sin argumentos la investigación del caso, arranchándole de las manos a la Comisión de Fiscalización, a la que le correspondía, cumpliría lo encomendado y presentaría un vergonzoso pero audaz informe.

Con esa arma letal en manos enemigas, todo presagiaba una hecatombe política.

El fin de semana, el círculo rojo del país se dedicó por entero al asunto: la especulación, el rumor y el miedo, se desataron.

Tal como estaba la correlación de fuerzas en la Asamblea Nacional, solo parecía cuestión de tiempo para que se consumara el relevo en Carondelet.

Una y otra vez, sumaban los votos de los asambleístas, para saber con cuántos mismo se contaría. Para muchos, la caída era un hecho; creían tener los 91 votos.

El Ministerio de Gobierno y el Gabinete en pleno sacaron sendos comunicados condenando el complot.

Así estaba el ambiente cuando una explosión en el radar recién instalado en el cerro de Montecristi, para detectar las narco-avionetas, puso el toque dramático al diseño de los escenarios políticos que se perfilaban. Pero, ocurrió lo imprevisto.

Pasado el mediodía del domingo 7, un comunicado de La 6 y aliados; esto es, el Partido Socialcristiano (PSC), liderado por Jaime Nebot, echó abajo el andamiaje conspirativo levantado con más deseo que realidades, y dio un giro a todo lo imaginado, hasta ese momento.

Una frase encabezaba el comunicado: “Qué ahora sí les quede claro: ¡Discrepar no es conspirar!” Así se sacaban el clavo de la acusación de que su líder integraba un supuesto “triunvirato”.

El PSC fue explícito para marcar distancia del informe que recomienda la destitución del presidente de la República “por supuesta conmoción interna”.

“Esa causal no es aplicable en este caso, al tenor de dos dictámenes de la Corte Constitucional”, sentenció el comunicado, desarmando el tinglado.

De inmediato, sin importarle quedar en evidencia como uno de los principales conjurados, Correa expresó su frustración.

En su cuenta de Twitter, en la que tiene más de tres millones 700 mil seguidores, escribió: “Las fuerzas patrióticas deberían aprender de la oligarquía: siempre se unen cuando ven sus intereses en peligro…”.

El mundo político se quedó de una pieza; los tuiteros que son parte de una matriz de mensajes, siguieron la corriente diseñada para el efecto.

Los que odian al PSC, dejándose llevar por la inquina, pusieron en duda el categórico mensaje y expresaron sus sospechas.

¿Ha pasado el riesgo de la conspiración de la que tanto ha hablado la ministra Alexandra Vela?

¡Quién puede saber! Es la política. Y estamos Ecuador.

Por lo pronto, hay que mirar a la Conaie de Leonidas Iza, que estuvo metida de lleno en esta danza, que hasta parecía haber tenido listo el comunicado para, apenas hecho público el informe de la Comisión de Garantías Constitucionales, enancarse en el plan de UNES.

La Conaie sostiene que el informe tiene para Lasso “consecuencias graves, pues los paraísos fiscales implican fraude tributario, hurto, despojo y pobreza”.

Y ¿qué hará la Legislatura con este informe no vinculante?

La Comisión de Garantías Constitucionales, a la que con 105 votos de UNES, PK, PSC e Izquierda Democrática (ID), se le encargó investigar el caso ‘Pandora Papers’, concluyó pedir al Pleno que, en un plazo máximo de ocho días, verifique las supuestas inobservancias de Lasso al pacto ético, y que el primer mandatario comparezca ante la Asamblea.

Todo esto habría perdido sustento con la postura del PSC y, es probable, que se diluya con la postura de la ID, que no apoyaría el informe y porque el presidente de la Comisión de Fiscalización, Fernando Villavicencio, anunció que presentará su propia investigación de los ‘Pandora Papers’.

Así, el nuevo protagonismo político pasará a ser de Alex Saab, quien estaría a punto de cantar en Estados Unidos y hacer temblar al socialismo del Siglo XXI de Venezuela y Ecuador.

Solo resta una pregunta: ¿Qué llevó al PSC a salvar, in extremis, a Guillermo Lasso de las garras de UNES y de algunos de Pachakutik, tras haber sido acusado de conspirador?

El tiempo lo dirá.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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