Domingo, 14 de julio de 2024
El Chef de la Política

Revolución Ciudadana y PSC, la alianza del desgobierno

Santiago Basabe

Santiago Basabe

Politólogo, investigador de FLACSO Ecuador, analista político y Director de la Asociación Ecuatoriana de Ciencia Política (Aecip).

Actualizada:

20 Nov 2023 - 5:59

Plenamente previsibles eran los acuerdos legislativos entre los fieles seguidores de Correa y Nebot. Ya lo hicieron en la cesada Asamblea Nacional y no había motivos para que ahora se den cambios. Así, eligieron rápidamente al presidente y a la gran mayoría de integrantes del Consejo de Administración Legislativa e integraron las comisiones. ¡Cuánta eficiencia!

Lo hecho, hecho está, y es en aras de garantizar al país un escenario de gobernabilidad. Esa es la narrativa que el maridaje intenta posicionar.

Sin embargo, si se hurga un poquito más allá de lo superficial, la aparente coalición no es más que una forma de reflejar exactamente lo contrario de lo que sus integrantes dicen. En efecto, el conocido pacto RC-PSC es la forma más nítida de observar que la vida política del país va rumbo al abismo y que la gobernabilidad será lo que menos presente esté tanto en la legislatura como en la relación de los asambleístas con el gobierno nacional.

En lo dicho, no hay intención de desdeñar los acuerdos de cara a la distribución del poder político. Ese ejercicio no solo es saludable, sino que es parte connatural de la vida democrática de un país. Únicamente en las dictaduras uno solo se lleva el pastel completo.

Lo que sí resulta llamativo, si algo sigue llamando la atención en el país, es que la entrega de espacios legislativos sea el antecedente de los acuerdos y no su consecuencia. Dicho de otro modo, para que funcione una alianza que apoye el buen manejo del aparato estatal se requieren cercanías mínimas en términos ideológicos y, fruto de aquello, viene el reparto de responsabilidades. Acá, en el pacto RC-PSC, eso no existe. No existe simple y llanamente porque ambas organizaciones tienen visiones de la vida bien distintas en la mayoría de temas y eso torna inviable establecer una agenda de prioridades nacionales. Pruebas al canto.

  • Para RC la tabla de consumo de drogas debe mantenerse por diversas razones, mientras que para PSC ahí está el foco de las adicciones y el posterior incremento de la inseguridad.
  • Los RC despacharon la base de Manta mientras los PSC abogan por su retorno.
  • En lo tributario, RC considera que la carga impositiva es útil al país y PSC aboga por reducir al máximo la presencia de impuestos.
  • En RC el rol del Estado es clave. En PSC el aparato estatal debe ocupar un espacio minoritario en la vida social del país.
  • Para RC las relaciones con Estados Unidos no son prioritarias, mientras que para PSC ahí está el principal socio estratégico del país.
  • RC va por Massa y PSC por Milei. Para RC la visión del populismo es positiva, pues permite vincular al gobernante con la población. PSC señala que el fenómeno populista desalienta la vida institucional de los países.
  • RC se opone a la flexibilización laboral. PSC insiste en que esa es la vía para alentar al sistema económico.
  • En lo más simple, RC se autodefine como una organización de izquierda. PSC se posiciona a la derecha.

La lista de diferencias va mucho más allá, pero por ahorro de tiempo al lector, aquí se interrumpe.

Si tan distintos son en el plano ideológico RC y PSC entonces los acuerdos irán por cuestiones coyunturales y particularistas en las que, en ocasiones, tendrán coincidencias y en otras no.

Dado que para cualquier tema se requiere que la Asamblea Nacional opere en lo formal, la alianza empieza y termina en la elección de autoridades. En lo demás, serán vínculos temporales entre RC y PSC o de cualquiera de ellos con otras fuerzas políticas. Eso no es apoyar a la gobernabilidad del país y mucho menos tornar un ambiente favorable al presidente de turno. Todo lo contrario. La incertidumbre campeará y cuando el Señor Noboa necesite apoyo legislativo se dará cuenta de que su participación en el acuerdo entre RC y PSC no le servirá de mucho. Tendrá que negociar voto a voto cualquier proyecto de ley que intente aprobar. Tendrá que negociar voto a voto cualquier intento de fiscalización de la Asamblea Nacional.

Ojalá el gobierno haya asumido con claridad que no es importante para el pacto RC-PSC por lo que, si bien hoy esa alianza ha dado sus votos para que la bancada oficialista obtenga representación en el CAL, esa misma mayoría mañana puede hacer tambalear al Jefe de Estado. A medida que se acerque el proceso electoral de 2025, esta posibilidad tomará forma. Solo es cuestión de tiempo.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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