Jueves, 13 de junio de 2024

Estación de combustible clandestina operaba en las riberas del río Guayas

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

29 May 2024 - 19:13

Funcionario municipales demolieron una estación de combustible clandestina que operaba en Guayaquil. Se suministraba a lanchas y barcazas.

Estación de combustible clandestina operaba en las riberas del río Guayas

Autor: Redacción Primicias

Actualizada:

29 May 2024 - 19:13

Maquinaria del Municipio de Guayaquil derrumba una estación de combustible clandestina. - Foto: Municipio de Guayaquil

Funcionario municipales demolieron una estación de combustible clandestina que operaba en Guayaquil. Se suministraba a lanchas y barcazas.

Con un operativo interinstitucional ejecutado en Guayaquil, se logró ubicar un estación de combustible clandestina que operaba en las riberas del río Guayas.

La intervención fue realizada en la cooperativa Proletarios sin Tierra, en el sur de la ciudad.

Para esta diligencia se contó con la participación de la Dirección de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil, el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil y la Corporación Nacional de Electricidad (Cnel).

Combustible para lanchas y barcazas

Para construir esta estación de combustible, una zona de las riberas del río Guayas fue rellenada ilegalmente con cascajo. La edificación contaba con paredes de concreto, zonas de despacho y puertas metálicas.

Los muros exteriores fueron pintados de azul y sobre ellos se colocaron largas planchas de zinc para evitar que el lugar sea fácilmente descubierto.

De acuerdo con las autoridades, la estación servía para suministrar combustible a lanchas y barcazas pequeñas.

Precisamente, este tipo de embarcaciones son las más utilizadas por las bandas criminales para transportar droga hasta el puerto de Guayaquil.

Se contaba con sistema de vigilancia

La estación localizada en la cooperativa Proletarios sin Tierra contaba con un sistema de vigilancia. Para monitorear lo que ocurría en los alrededores del inmueble, se instalaron cuatro cámaras de video.

Tras las inspecciones del caso, los funcionarios municipales constataron que el lugar no tenía ningún tipo de permiso y, además, fue construido sobre una zona prohibida.

De inmediato, se procedió con la demolición de la infraestructura y trabajadores de la Cnel desinstalaron las cámaras de vigilancia.