29 futbolistas ecuatorianos categoría Sub 23 juegan en el exterior

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Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

24 Mar 2021 - 0:05

Moisés Caicedo es futbolista del Brighton de la Premier League de Inglaterra. - Foto: Brighton & Hove Albion

29 futbolistas ecuatorianos categoría Sub 23 juegan en el exterior

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EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

24 Mar 2021 - 12:34

La importancia que algunos equipos ecuatorianos le han dado en los últimos años a sus divisiones menores, sumado al éxito del fútbol nacional en el Sudamericano Sub 20 de Chile en 2019 y el tercer lugar en el Mundial de esa categoría en Polonia, han impulsado una cantera que cada vez exporta más jugadores al fútbol extranjero.

El número de jugadores legionarios ha crecido considerablemente en los últimos años. En la temporada 2021, 75 futbolistas ecuatorianos aparecen registrados en torneos del extranjero. La peculiaridad es que cada vez salen más jóvenes de las divisiones inferiores.

De los 75 futbolistas nacionales que militan en el exterior, 29 son de categoría Sub 23. El último en ser transferido fue Moisés Caicedo. El Brighton de la Premier League de Inglaterra pagó USD 6,2 millones al Independiente del Valle por el jugador de 19 años, que es visto como una de las promesas del fútbol local. Pero no es el único.

En lo que va de 2021 también han sido trasferidos Jhon Jairo Espinoza del Aucas al Chicago Fire de la MLS y Angelo Preciado del Independiente del Valle al KRC Genk belga.

Y de los jugadores que disputaron el Mundial de Polonia, ocho han sido transferidos a equipos del extranjero, reflejando el éxito que tuvo el equipo dirigido por el entrenador argentino Jorge Célico.

La creciente cantera del fútbol ecuatoriano no se explica únicamente en el plano deportivo, sino también en el psicológico. Así lo reconoce Nicolás Delgado, que trabajó tres años en el Independiente del Valle y ahora es representante de la agencia Cóndor Sports.

“Los clubes y sobre todo el Independiente están haciendo bien la captación de jugadores. Además, tienen departamentos de psicología, educación y les dan vivienda”.

Es un cambio que surge a través de la formación desde el fútbol base por profesionales que han trabajado la parte mental, preparando al jugador desde temprana edad bajo principios de alta competitividad, y que han marcado un antes y un después.

En lo mismo coincide el periodista Sebastián Decker, autor del libro TRIunfadores, donde relata la histórica participación de Ecuador en el Mundial Sub 20 de Polonia.

“Los clubes se dan cuenta de lo rentable que es formar un jugador desde la Sub 12, Sub 14 y hacer que debute en el equipo mayor, para después venderlo en cifras millonarias al extranjero, reservándose incluso un porcentaje de sus derechos económicos y deportivos.

Precisamente el Independiente del Valle, campeón de la Copa Sudamericana 2019 y de Libertadores Sub 20 un año después, ha marcado un camino en el fútbol ecuatoriano. El equipo de Sangolquí desde hace años se inspira en La Masía del FC Barcelona como modelo de desarrollo futbolístico y también de negocio.

Entre los jugadores que han salido del Centro de Alto Rendimiento del Independiente del Valle están: Moisés Caicedo, Angelo Preciado o Alan Franco, por citar algunos.

El IDV es el mayor exponente de esta corriente, pero no todos los clubes han logrado implantar ese enfoque a sus formativas. Replicar el modelo implica una alta inversión en las divisiones inferiores, infraestructuras educativas, canchas, gimnasios, transporte, alimentación y aulas, y no todos lo tienen.

“En Independiente ya hay procesos establecidos, los chicos cobran sueldo, tienen psicólogo, residencia, las tres comidas. Mientras que hay clubes que tienen buenos jugadores, pero no les apoyan en nada. Actualmente Liga de Quito y Universidad Católica están tomando esa pauta“, comenta Delgado.

Liga de Quito, de cuyas filas salió Pervis Estupiñán a los 18 años, es otro de los ejemplos. El lateral izquierdo juega actualmente en el Villarreal de la Liga española y es el jugador ecuatoriano mejor cotizado según el sitio Transfermarkt: unos USD 16,7 millones.

En esa cotización le siguen el lateral izquierdo Cristian Ramírez (exIndependiente, hoy Krasnodar) con USD 7,75 millones; el mediocentro Carlos Gruezo (exBarcelona y Liga de Quito, hoy FC Augsburgo), con USD 7,1 millones y el centrocampista Moisés Caicedo (exIndependiente, hoy Brighton).

El fútbol ecuatoriano tiene una cantera por ahora modesta a efectos financieros dado que, en su conjunto, suma un valor de alrededor de USD 128,84 millones según los datos de Transfermarkt.

Además, recién está empezando a explotar, si se la compara con países como Colombia y Uruguay, mucho más avanzados, por no mencionar a Argentina o Brasil, auténticas potencias desde hace décadas.

Esteban Paz, presidente de la Comisión de Fútbol de Liga de Quito, explica que Ecuador aún no ha dado el paso para maximizar la exportación y que una de las razones puede ser que existe algún tipo de problema de adaptación en el jugador ecuatoriano.

“Esto empieza a deteriorar y depreciar a los jugadores ecuatorianos, porque los equipos no los ven muy adaptables. Es complicado para muchos jugadores salir a otro país muy joven y encontrar condiciones adversas”.

El problema de adaptación se debe a la más alta presión en sus nuevos equipos, producto de una mayor competitividad y expectativa de su traspaso a ligas mayores, lo cual también explicaría la relativamente alta itinerancia en busca de un conjunto más o menos fijo, como fue el caso de Antonio Valencia en el Manchester United, donde militó de 2009 a 2019.

De todas formas, la cantera del fútbol ecuatoriano empieza a crecer y aunque aún falta mucho por mejorar, cada vez hay más espacio para el futbolista nacional en ligas del exterior.

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