Carchi y Sucumbíos forjaron el talento de los ciclistas que hoy corren en Europa

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Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

24 Oct 2020 - 0:20

Imágenes de los ciclistas ecuatorianos Alexander Cepeda, Jonathan Caicedo, Richard Carapaz, Jhonatan Narváez y Jefferson Cepeda. - Foto: Primicias.

Carchi y Sucumbíos forjaron el talento de los ciclistas que hoy corren en Europa

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

24 Oct 2020 - 0:57

Dos provincias de Ecuador, Carchi y Sucumbíos, forjaron el talento ciclístico que hoy compite en las grandes carreras de Europa, como la Vuelta a España, en la que participan desde el martes 20 de octubre Richard Carapaz y Jefferson Cepeda.

En el equipo británico Ineos, Carapaz viene de hacer un destacado papel en el Tour de Francia y corre por tercera ocasión la Vuelta. Al término de cuatro etapas, la ‘locomotora’ del Carchi se ubica tercero en la clasificación general.

Carapaz, de 27 años, figura entre los favoritos en una competición en la que se mide con cinco figuras que ganaron al menos una de las tres grandes vueltas.

Se perfilan con mayores posibilidades el esloveno Primoz Roglic, que buscará recuperarse del Tour, que quedó en manos de su compatriota Tadej Pogacar (UAE Emirates), además de Dan Martin, el ciclista irlandés que ha sorprendido en los primeros días de competencia.

El otro ecuatoriano que corre la Vuelta a España 2020 es Jefferson Cepeda de 24 años. El corredor de Sucumbíos, que compete con el equipo español Caja Rural-Seguros RGA en la primera gran vuelta de su carrera, ocupa el puesto 45 en la general.

Con la cantera formada en las dos provincias que limitan entre sí, Ecuador hace historia este 2020 porque por primera vez tiene representación en las tres grandes citas del ciclismo.

Aunque no lo había previsto, Carapaz compitió este año en el Tour donde protagonizó una brillante etapa llegando segundo a la meta en la decimosexta etapa y cosechando el premio al más combativo.

Los ecuatorianos Jonathan Caicedo, Jhonatan Narváez y Alexander Cepeda, optaron por disputar el Giro de Italia, que hasta ahora se salda con dos etapas ganadas por los tocayos, aunque el último haya tenido que abandonar la carrera el domingo 18 de octubre, tras una caída en la Etapa 15.

Si hay que buscar un punto en común de esta generación de ciclistas entrenados en las sinuosas carreteras de la cordillera andina y eternas precipitaciones, esa es la escuela El Playón, en la provincia de Sucumbíos, fronteriza con Colombia.

Su rectora Yomaira Mejía, recuerda a todos y cada uno de sus ilustres alumnos, desde Carapaz a Narváez, además de los primos Alexander y Jefferson Cepeda.

De ellos destaca su pasión por las dos ruedas y rememora las dificultades que tenían algunos para trasladarse al centro educativo, como fue el caso de Richard Carapaz.

«No había transporte escolar y muchos venían a pie o en bicicleta y posteriormente en una camioneta de un docente que les cobraba diez centavos», explica tras mostrar los registros con las fotografías de aquellos niños al inicio de su adolescencia.

Cuando los ciclistas tenían alrededor de 15 años se acercaba a esta unidad educativa el ya fallecido entrenador Juan Carlos Rosero, en busca de talentos.

La mayoría de los competidores avanzaron en su carrera y luego asistieron a la escuela de ciclismo de la Prefectura de Carchi que se llama Coraje Carchense. Aunque Narváez, en cambio se formó por su cuenta.

Carchi y Sucumbíos son regiones dedicadas mayormente a la agricultura y ganadería, donde abundan los lecheros que aún reparten y recogen sus recipientes metálicos, y el ciclismo es el deporte que se destaca.

Edison Huera, hace las veces de mecánico y entrenador en una pequeña escuela de ciclistas en El Playón, decorada con un gran cartel con la imagen de los ídolos juveniles sobre la leyenda «Donde se forman campeones».

La mayoría de los 22 estudiantes proceden de hogares humildes que, gracias a los nombres que ahora resuenan en las competencias europeas, buscan emularles.

«Mis padres me dicen que siga, que debo luchar por mi sueño de ganar alguna etapa«, afirma Dora Cucaz, una de las alumnas.

Manuel Narváez, de 65 años y padre de Jhonatan Narváez, que el pasado jueves 15 de octubre ganó la Etapa 12 del Giro, menciona el enorme sacrificio para muchas de las familias de estos corredores.

«Se han alimentado de sus padres con las palabras más que la economía: Un ‘dele mijo, con un buen grito'», afirma su papá al contar que en muchos casos no tenían ni para regresar a la casa después de las competiciones.

Carapaz, Caicedo y Narváez han inscrito su nombre en el palmarés del Giro de Italia; mientras que los primos Jefferson y Alexander Cepeda pelean por hacerse un lugar en el pelotón mundial.

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