Anahí Suárez, una ganadora que no olvida a su amigo Álex Quiñónez

Autor:

Martha Córdova

Actualizada:

2 Ene 2022 - 0:04

La velocista Anahí Suárez durante un entrenamiento en la pista de Los Chasquis, en Quito, el 18 de diciembre de 2021. - Foto: Armando Prado

Anahí Suárez, una ganadora que no olvida a su amigo Álex Quiñónez

Autor:

Martha Córdova

Actualizada:

2 Ene 2022 - 0:04

La colección de medallas de Anahí Suárez ha crecido como jamás imaginó: olímpicas de la Juventud, Iberoamericanas y Panamericanas.

Anahí Suárez debutó en los Juegos Olímpicos y ostenta varios récords nacionales y sudamericanos, pero en dos ocasiones estuvo a punto de retirarse.

La última vez que pensó en dejarlo todo fue en noviembre de 2021, cuando su compañero de equipo, Álex Quiñónez, fue asesinado en Guayaquil a balazos. Una víctima inocente de la violencia en las calles.

Después de ese doloroso episodio que traumatizó al país “Fue difícil llegar a la pista y entrenar”. Precisamente, en la curva de los 200 metros, su prueba, se sentaba con Álex a conversar de su vida y del atletismo.

Anahí, de apenas 20 años, recuerda sus bromas y sus consejos.

En los Juegos Panamericanos Junior, que se realizaron en Cali, en diciembre, Anahí alcanzó dos medallas de oro en las pruebas de los 100 metros y 200 metros, además del bronce en el relevo 4×100 metros.

En 2019 fue elegida la atleta juvenil con mayor proyección internacional por la Confederación Sudamericana de Atletismo y, en 2021, confirmó que va hacia la excelencia.

Dos semanas después del asesinato a Álex, ella tenía la participación en Cali. “Iba a pedir unas semanas de descanso, me sentía afectada, pero luego pensé, a él no le hubiera gustado”.

Anahí Suárez es la atleta más joven de la selección ecuatoriana de velocidad que dirige el entrenador Nelson Gutiérrez.

Además de Álex Quiñónez, su compañera de prácticas es Ángela Tenorio. Los tres velocistas compartieron entrenamientos desde 2017.

Como la menor, Anahí recibió la amistad y el respaldo de los atletas de mayor experiencia.

El dolor convertido en gloria

“Antes de cada competencia, Álex me enviaba algún mensaje por WhatsApp. Para los Juegos Olímpicos de Tokio nos envió un mensaje de voz en el que decía que corramos con mucha fuerza, que le demos con todo”, recuerda.

Ese fue el último mensaje que recibió de él y lo guarda con mucho afecto. Lo tomó como motivación para encarar cada participación en Cali.

“En la prueba de los 200 metros, yo soy buena para los primeros metros, para tomar la curva, pero fallo en el cierre. Álex era muy bueno en el remate. Acordarme de cómo corría él me ayudó a ganar esa medalla”.

Subió al podio con la fotografía de Álex Quiñónez pegada a su uniforme. El recuerdo del amigo ausente aún le duele en el alma.

En las pistas del mundo

En 2017, Anahí Suárez decidió retirarse del atletismo. Durante su participación en los Juegos Nacionales, en representación de Imbabura, un dolor constante en la espalda le impidió alcanzar su mejor rendimiento.

“Pensé que era mi última competencia”, confiesa.

Una llamada del entrenador de la selección nacional, Nelson Gutiérrez cambió esa decisión. Le pidió que reflexionara, que analizara el cambio de residencia y la posibilidad de recuperarse de sus lesiones.

En ese momento Anahí tenía solamente 16 años de edad y sentía tristeza frente a la perspectiva de abandonar la casa materna y a sus hermanos menores.

Llegó a Quito, vivió en la residencia de la Concentración Deportiva de Pichincha y culminó sus estudios de bachillerato.

Fue seleccionada para los Juegos Olímpicos de la Juventud que se realizaron en Argentina, donde ganó la medalla de bronce en los 100 metros. En ese 2018, también se coronó campeona sudamericana en los 200 metros.

Mi familia me ayudó a tomar la decisión, me decían que era una buena oportunidad para mí, y la tomé.

En la clasificación mundial de los 200 metros, ocupó el puesto 12 en 2018. Un año después fichó por el club Benfica de Portugal, que le permitió competir en Europa.

En Portugal ha ganado torneos en las dos distancias que domina.

Durante los últimos tres años se entrena y compite en España, Portugal y Francia.

“Mi principal objetivo es ser medallista olímpica, sé que entrenando duro y sobre todo con fe y confianza voy a lograr ese resultado”, añade Anahí, que agradece el llamado que le hizo el entrenador Gutiérrez. “El confió en mí y yo en él”.

Mi entrenador confió en mí y yo confío en él.

Está metida de lleno en el atletismo. Se ha fijado metas muy altas: llegar a la excelencia en el Mundial de Atletismo, en julio de 2022 y empezar a trabajar para los Juegos Olímpicos de 2024.

Por lo pronto, por el éxito en Cali, está clasificada para los Juegos Panamericanos Senior de Santiago de Chile, donde ya se medirá con atletas de alto rendimiento.

“Anahí es un atleta muy fuerte que sabe a dónde quiere llegar”, puntualizó el entrenador Gutiérrez, cuando Anahí empezó a despuntar. Y los pronósticos se van confirmando.

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