Fausto Carrera, el ‘Rey del anticipo’ que se inspiró en Pelé

Autor:

Martha Córdova

Actualizada:

31 Oct 2021 - 0:04

Fausto Carrera posa con la camiseta de la Universidad Católica, en el estadio Olímpico Atahualpa, el jueves 21 de octubre de 2021. - Foto: Armando Prado

Fausto Carrera, el ‘Rey del anticipo’ que se inspiró en Pelé

Autor:

Martha Córdova

Actualizada:

31 Oct 2021 - 0:04

Hablar de Universidad Católica sin mencionar a Fausto Carrera es una irreverencia. El exdefensa central disputó 595 partidos con el equipo ‘camaratta’ en 18 temporadas.

Fausto Carrera fue capitán de Universidad Católica durante 15 años y anotó 43 goles, pese a desempeñarse como zaguero central.

“Soy el segundo mejor goleador entre los jugadores de la defensa en el fútbol ecuatoriano. El primero es Augusto Poroso”, detalla el famoso ‘Rey del anticipo’.

A los 71 años, el exjugador del ‘Trencito azul’ recuerda que empezó a jugar fútbol en el sector entre las avenidas Colón y 10 de Agosto, en Quito.

Yo vivía en la ‘Colón de a perro’, así le decíamos, porque en aquella época el pavimento de la avenida Colón llegaba solo hasta la 10 de Agosto. Mi casa estaba en dirección a la avenida América”.

Jugaba en esa calle llena de huecos y convertida en un lodazal cuando llovía. “Nos prestaban la cancha del Seminario Mayor. También asistíamos al catecismo y luego nos regalaban leche en polvo”, recuerda.

Jugó al fútbol con pelota de trapo y corrió en coches de madera. Su infancia estuvo llena de necesidades, pero fue muy feliz.

Crecimos en una casa donde había un patio central y cada familia vivía en un cuartito. No podíamos jugar fútbol allí porque las vecinas colgaban la ropa. A veces las pelotas se estrellaban en la ropa, la manchaban y salían corriendo a reclamar”.

Uno de sus vecinos de cuarto fue otro histórico del fútbol nacional, Héctor Morales, quien le motivó para ingresar al ámbito profesional.

“En Liga de Quito, el Mariscal Ocampo quiso que me quedara, pero el presidente del club Norteamérica (barrial) pedía nuevos uniformes para que me lleven”.

La ‘U’ no lo fichó, pero sí la Universidad Católica, por pedido del exentrenador paraguayo Carlos Gutiérrez.

“Fue una bendición porque, además de jugar fútbol, estudié y trabajé en la Universidad. La afiliación al Seguro Social que me dieron me sirve hoy para mi jubilación”, dice

Y añade que otros compañeros de fútbol de su época han tenido que ponerse escuelitas de fútbol para generar dinero y sobrevivir.

En efecto. Gracias a su contrato de futbolista pudo acceder a una beca deportiva. Alcanzó el título académico de ingeniero comercial y, tras su graduación, alternó los entrenamientos con sus labores como empleado de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

Una defensa de enanos

Su paso por el quipo ‘camaratta’ fue especial. Recuerda los partidos contra Liga y Aucas. “Estuve en el partido de 1977, cuando le mandamos a Liga a la Serie B. Fue épico para Universidad Católica”.

Alberto Spencer (quien era el entrenador) nos decía que cuando vamos a enfrentar a Liga, no hace falta dar charla antes del partido, solitos se motivan”.

Contra Aucas, en cambio, fue el encargado de anotar desde el punto penal, dos minutos antes de que concluyera el tiempo reglamentario. Con el 1-0, la U. Católica se salvó del descenso. “Festejamos ese triunfo como un campeonato”.

Con el 1-0, la U. Católica se salvó del descenso. “Festejamos ese triunfo como un campeonato”.

En la defensa compartió alineación con Washigton Méndez, Jhon Landeta y Francisco Cajape, una formación que mantuvo la titularidad durante 12 años consecutivos. “Una defensa de enanos, decía yo”.

Esa defensa de lujo se complementó con otros futbolistas destacados como los guardametas Mario Quiroga y Leonel Pérez; los mediocampistas Juan Ramón Silva, Cristóbal Mantilla y Polo Carrera; y en la delantera pasaron varios históricos como ‘Toti’ Veglio y el goleador Mario Enrique Rafart.

Fausto Carrera forjó su propio sobrenombre, el ‘Rey del anticipo’, gracias a una película de Pelé que vio en el cine.

“Vi que él no saltaba mucho, pero lo hacía antes que el rival”. Desde entonces neutralizaba las acciones de otros jugadores, pese a que los delanteros eran más altos que él.

Se declara fiel seguidor de la Universidad Católica, el hincha 301, porque siempre iba al estadio a mirar al equipo desde que se retiró como futbolista y como entrenador.

“En el mundo del fútbol dicen que la Universidad Católica tiene 300 hinchas, yo les dije que somos más. Somos pocos, pero el amor de hincha nace del alma“.

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