El hockey sobre hielo está vivo en Ecuador y con aspiraciones de crecer

Jugada

Autor:

Sergio Tufiño

Actualizada:

21 Jun 2021 - 0:05

El grupo de jugadores y amigos que se concentran en el Palacio del Hielo, en Quito, para jugar una vez por semana hockey sobre hielo. - Foto: National Hockey League

El hockey sobre hielo está vivo en Ecuador y con aspiraciones de crecer

Autor:

Sergio Tufiño

Actualizada:

21 Jun 2021 - 0:05

A pesar de la falta de infraestructura y apoyo económico, el hockey sobre hielo está vivo en Ecuador gracias a un grupo de jugadores que lo practican, al menos, una vez por semana.

El hockey sobre hielo no es un deporte popular en Ecuador, a diferencia de lo que ocurre en otros países como Estados Unidos, Canadá, Suecia y Rusia. Incluso, a pesar de no ser tradicional en países sudamericanos, existe un alto nivel competitivo en Argentina y Colombia.

Reglamentariamente, un partido es disputado con seis jugadores por equipo, incluido el arquero. No existe límite en los cambios. El cotejo consta de tres tiempos, de 20 minutos, con dos descansos de 15.

En el país de la mitad del mundo se practica este deporte a nivel aficionado, a manera de diversión.

En Quito, un grupo entre 10 y 12 amigos se concentran en el Palacio del Hielo, una pista idónea para practicar esta actividad, que está ubicada en el Centro Comercial Iñaquito (CCI).

“No nos dedicamos netamente a este deporte para hacerlo como forma de vida, pero es una terapia para el estrés”, reconoce en un diálogo con PRIMICIAS Iván Reyna, un portovejense de 30 años que forma parte de la selección ecuatoriana de hockey en patines sobre ruedas.

En marzo pasado, integró la selección ecuatoriana que participó en el Panamericano realizado en Bogotá, Colombia y que terminó en quinto lugar.

Reyna llegó a Quito cuando tenía 21 años. Es cofundador del equipo Black Dragons, fundado hace siete años junto a dos amigos suyos: Jorge Cañizares y David Padilla.

“Sacamos el equipo desde abajo. Es un deporte caro y nos tocaba pagar de nuestro bolsillo para que jueguen los niños. Ahora, estamos a punto de cerrarlo porque no aguantamos el bache debido a la pandemia”, comenta Reyna con desilusión.

Cuando fundaron los Black Dragons, decidieron incluir a niños para inculcarles los fundamentos del hockey sobre hielo.

En las prácticas, antes de la pandemia, participaban entre 24 y 28 niños. Con la llegada del virus, “todo se detuvo”.

En años pasados se organizaban torneos para generar competencia. No había un número exacto de equipos, pues variaba constantemente, aunque a nivel general participaban ocho.

Y es que este deporte, además de verse demasiado afectado como la mayoría, es costoso. Para jugarlo, se debe usar casco, visor, canilleras, rodilleras, coderas y un pantalón que protege a los muslos, caderas y costillas, entre los implementos más esenciales.

Un jugador de hockey sobre hielo se alista para un partido en el Palacio del Hielo, de Quito.

Un jugador de hockey sobre hielo se alista para un partido en el Palacio del Hielo, de Quito. Primicias

Otro factor en contra es el escaso apoyo económico que reciben, pues el hockey sobre hielo “no es una prioridad”, como menciona Iván.

Este juego implica de una gran exigencia física, ya que el jugador debe patinar a alta velocidad y agresividad, incluso, con contacto corporal. Además, según la International Medical Insurace, es uno de los deportes más peligrosos, por lo que la protección es fundamental.

Pero los Black Dragons no es el único equipo. También están los Quito Cocks, que fue fundado a finales de los años 90.

Uno de sus jugadores es Stephan Küffner, un alemán de madre ecuatoriana que vive ya 12 años en Ecuador. Él admite que para el desarrollo del hockey sobre el hielo en el país “hace falta más infraestructura”, pero que existe “un buen nivel amateur”.

Küffner se ilusiona con implementar nuevos proyectos para este deporte en el país, con la llegada de Sebastián Palacios al Ministerio del Deporte.

“Él (Sebastián Palacios) está abierto a escucharnos. Yo le he dicho que nos gustaría hablar temas a futuro, de manera informal, pero es prematuro hablar de algún plan ahora mismo”, explica.

En este grupo de amigos, que se reúne en el CCI, forman parte personas de diferentes nacionalidades. Como es el caso de Vladimir Lopad, un bielorruso de 61 años.

Lopad vive en Ecuador hace casi cuatro años. Fue jefe del grupo especial comando del ejército de su país. Ahora, trabaja en una empresa petrolera rusa y practica hockey sobre hielo, una actividad que la empezó desde hace tres años. A pesar de su edad, ingresa a la cancha con entusiasmo y su físico es preponderante.

Por el momento, no tienen una próxima competencia segura debido al coronavirus. Excepto Reyna, quien representará a Ecuador con sus compañeros en el Mundial de Hockey en Línea, que se efectuará en Cartagena (Colombia) entre el 23 de agosto y el 11 de septiembre.

Lo rescatable de este grupo es que no solo intentan mantener vivo el hockey sobre hielo en el país, también aspiran a hacerlo progresar y que en un futuro sea competitivo a nivel internacional.

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