Juan Alvarenga ganará USD 325 en D. Quito y vivirá en el complejo de Carcelén

Jugada

Autor:

Felipe Larrea

Actualizada:

6 Jul - 0:05

Juan Alvarenga, venezolano de 26 años, espera llegar a Primera categoría con el Deportivo Quito. - Foto: Primicias

Juan Alvarenga ganará USD 325 en D. Quito y vivirá en el complejo de Carcelén

Autor:

Felipe Larrea

Actualizada:

8 Jul - 13:57

Después de una reunión con los jugadores, la dirigencia del Deportivo Quito acordó reducir los sueldos de todo el plantel en 50%. En el caso de Alvarenga, venderá empanadas para generar otros ingresos y se mudará a vivir al complejo Ney Mancheno, en Carcelén, para ahorrarse el alquiler.

Juan Alvarenga es venezolano. Tiene 26 años y juega al fútbol desde los 14. En 2017 llegó a Ecuador por motivos personales y, después de conocer al también futbolista, Patricio Avilés, se vinculó a Deportivo Quito.

Su adaptación al país le costó. Vivir lejos de sus papás y de su hijo también. Por eso, para distraerse y recibir dinero, el deportista jugaba en 11 equipos de diferentes ligas barriales y tenía un puesto de venta de empanadas en las afueras del Mercado Iñaquito, al norte de la capital. En promedio, ganaba USD 8 diarios.

El Covid-19 cambió todo

A partir del 16 de marzo y debido a la expansión del virus en Ecuador, el panorama para Alvarenga dio un giro radical: perdió su carro donde cocinaba las empanadas, generó una deuda “importante” con el arrendatario de su departamento, ubicado en el barrio de La Floresta, y pensó en regresar a Venezuela.

“El tiempo de cuarentena estuvo fuerte. Fueron días que parecían interminables. El primer mes y medio entrené bastante. El segundo mes dejé de entrenar. El agotamiento mental creo que fue el que no me permitió entrenar con tanta dedicación“, le contó Alvarenga a PRIMICIAS.

Agotamiento mental, que, según el futbolista, se dio por el encierro en su departamento y por la incertidumbre de no saber si el fútbol se iba a reanudar esta temporada. Además, no tenía certeza de qué iba a pasar con su contrato en Deportivo Quito, ya que se encontraba suspendido por la crisis económica.

El venezolano solo salía de su casa para comprar comida y algunos insumos básicos. Veía televisión y leía noticias. “Fueron días muy duros”. También hablaba con su mamá y sus hermanas, preocupado por la situación en su país.

“Pensé todos los días en regresar a Venezuela. También en viajar a Chile, donde está mi hijo. Cada día me despertaba con un pensamiento diferente sobre irme o quedarme. La tortura más pesada que tenía era esa. No la estaba pasando bien”.

De igual manera, lo económico era una preocupación más para Alvarenga. No recibía dinero. Todo era gasto. Arriendo, servicios básicos, comida. Era una situación insostenible. Cada mes tenía más deudas y menos dinero. Cuenta que se gastó todos sus ahorros y eso no permitió enviar dinero a su familia.

“Las empanadas de Alvarenga”

El futbolista dejó de lado la venta de empanadas a principios de marzo, para dedicarse a entrenar a doble turno con Deportivo Quito. Su idea era retomar esa actividad una vez finalizadas las prácticas con esa carga.

Sin embargo, el jugador no pudo volver a abrir su negocio debido a la pandemia. Incluso, perdió su carro por falta de pago del estacionamiento donde lo tenía guardado en el Mercado. “Preferí perderlo antes de tener que pagar esa multa”.

Durante la cuarentena, Alvarenga no vendió empanadas porque no tuvo dinero para comprar los ingredientes. Tampoco se sintió animado para hacerlo.

Pero, ahora que hay menos restricciones, retomará su negocio. Cocinará empanadas y dedos de queso mozzarella. “Espero que los hinchas del Quito quieran colaborar. Ese seguirá siendo mi segundo trabajo. La idea es tener bastantes pedidos para tener otro ingreso”.

Se muda a Carcelén

Según Alvarenga, en la reunión llevada a cabo entre jugadores, dirigentes y cuerpo técnico, la directiva del Deportivo Quito abrió las puertas del complejo Ney Mancheno para los jugadores que tienen una situación económica difícil y no pueden pagar un alquiler.

Por eso, el jugador aceptará esa propuesta y, junto a “cinco o seis compañeros más”, vivirá en Carcelén a partir de las próximas semanas. Lo que les garantizó la directiva fue el hospedaje, mas no la comida. Sin embargo, el club también brindó ayuda al plantel y les regaló kits de comida.

Emprendimientos

Samantha Yépez, presidenta de Deportivo Quito, ofreció al plantel la posibilidad de que ellos consigan auspiciantes para la camiseta. En principio, ese dinero iría destinado a cubrir los sueldos de los futbolistas.

Si bien esta medida aún no está definida, Alvarenga mencionó que él, junto a los referentes del club, se encargarían de buscar empresas que quieran patrocinar la temporada de la ‘AKD’ en Segunda categoría. El ofrecimiento se da en medio de una crisis económica de Deportivo Quito, en la que muchos sponsors se retiraron del equipo debido a la pandemia.

Así, el equipo capitalino espera regresar a los entrenamientos formales en el complejo el próximo 8 de julio. Según lo establecido por FEF, el torneo de Segunda Categoría arrancará el 8 de agosto.

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