Sábado, 13 de abril de 2024

USD 60 millones requiere el CNE para consulta popular

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

20 Feb 2024 - 16:54

A dos meses de que los ecuatorianos vuelvan a las urnas para el plebiscito, el CNE aprobó el presupuesto.

Imagen referencial de votaciones en Ecuador

Autor: Redacción Primicias

Actualizada:

20 Feb 2024 - 16:54

Imagen referencial de votaciones en Ecuador - Foto: CNE

A dos meses de que los ecuatorianos vuelvan a las urnas para el plebiscito, el CNE aprobó el presupuesto.

A unos USD 60 millones asciende el presupuesto para el referendo y consulta popular que se celebrará el 21 de abril de 2024, según lo resolvió este 20 de febrero el Consejo Nacional Electoral (CNE), a dos meses de que los ecuatorianos vuelvan a las urnas.

El organismo aseguró que el monto se enmarca "en políticas de optimización y austeridad del gasto público". La resolución fue aprobada con los votos de cuatro de los cinco consejeros que componen el ente.

El presupuesto se distribuirá así:

  • USD 8,8 millones papeletas
  • USD 8 millones Fuerzas Armadas
  • USD 4,3 millones Policía
  • USD 5 millones fortalecimiento tecnológico
  • USD 2,3 millones voto en el exterior
  • USD 21,4 millones Talento Humano
  • USD 3,5 millones pago a miembros de las juntas receptoras del voto
  • USD 3,3 millones campañas de información al ciudadano
  • USD 2,6 millones bienes y servicios
  • USD 263.996 material de capacitación
  • USD 119.566 observación electoral

Para la consulta popular y referendo, hay un incremento de 204.244 votantes en el padrón electoral, con relación a los comicios de 2023, indicó el CNE, al señalar que esto implicará un aumento de 537 juntas receptoras del voto.

En esta ocasión, los votantes decidirán sobre la participación de militares en el control de armas, el aumento de penas para delitos vinculados al crimen organizado y la posibilidad de que la fuerza pública emplee armamento decomisado a criminales.

Otras propuestas del Ejecutivo son permitir la extradición de connacionales, reconocer el arbitraje internacional en controversias comerciales y dar luz verde al trabajo por horas, a lo que se oponen sindicatos.