En Ecuador, el crimen organizado sube y la delincuencia común baja

Sociedad

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

27 Ago 2021 - 0:04

Imagen referencial de un operativo de la Policía Nacional en Huaquillas el 27 de noviembre de 2020. - Foto: @PoliciaEcuador

En Ecuador, el crimen organizado sube y la delincuencia común baja

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

27 Ago 2021 - 0:04

Entre enero y julio de 2021, las muertes violentas crecieron 108%. Mientras tanto, los robos comunes se redujeron en un 17%.

Parece una paradoja. Ecuador atraviesa un fenómeno extraño en materia de seguridad.

Por un lado está la ya conocida crisis de violencia evidenciada en la subida de asesinatos. Entre enero y julio de 2021, ocurrieron 1.229 muertes violentas. En el mismo período de 2019, en cambio, hubo 592 casos. El incremento es del 108%.

La comparación se hace con 2019 porque 2020 fue un año atípico: la pandemia y las limitaciones de movilización impuestas a la población influyeron en las cifras.

Según la Policía Nacional, el incremento de muertes está relacionado, sobre todo, con el crimen organizado y, específicamente, con el narcotráfico.

Por el otro lado, en cambio, aparecen los robos comunes. El Ministerio de Gobierno contabilizada, mes a mes, los robos denunciados en seis categorías.

Entre enero y julio de 2021, en cuatro de estas categorías hay un reducción con relación al mismo período de 2019. El decrecimiento más notorio es en los robos a domicilios, que bajó en un 29%.

Las otras dos categorías, robos a motos y carros, en cambio, presentan leves incrementos con relación al año anterior a la pandemia del Covid-19.

¿Qué pasa?

En noviembre de 2020, cuando las cifras del narcotráfico se empezaron a disparar en Ecuador y se empezó a discutir su influencia en las muertes violentas, ya se analizaba la posibilidad de que algo así ocurriese.

Claudia Navas, experta de la consultora internacional Control Risks, dijo a PRIMICIAS que la pandemia y el rol que Ecuador cumple en el narco son un “caldo de cultivo” para los brotes de violencia.

Esto porque los grupos delictivos locales, que comúnmente se dedicaban a la delincuencia común como los robos, vieron reducido su campo de acción debido a las limitaciones por el virus.

Y vieron en el crecimiento del narco una oportunidad. Ecuador dejó de ser un país de paso de la droga, para convertirse en un centro de acopio y un productor de este tipo de sustancias. Y esto a su vez abrió más espacios logísticos en esta economía criminal.

Entonces, los grupos del narco empezaron a reclutar a grupos delictivos locales y los sumaron al crimen organizado.

Freddy Rivera, analista de seguridad ecuatoriano, por otro lado, no encuentra relación ente el crecimiento del crimen organizado y la aparente reducción de la delincuencia común.

En el primer caso, coincide con la Policía Nacional en que el florecimiento de la violencia y las muertes está asociado al narco.

Pero, en el caso de los delitos comunes, cree que se trata de un subregistro. Explica que la gente prefiere no denunciar los robos. Y esto se explica en la falta de confianza en la Fiscalía y en la justicia.


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