Medicamentos contra el Covid-19 pueden ser mortales sin control médico

Sociedad

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

30 Mar 2020 - 0:01

Ciudadanos hacen filas en una farmacia de Guayaquil para comprar mascarillas y alcohol, el 2 de marzo de 2020. - Foto: API

Medicamentos contra el Covid-19 pueden ser mortales sin control médico

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

21 Abr 2020 - 15:48

En los últimos días cientos de personas se lanzaron a comprar medicamentos cuya eficacia para combatir el coronavirus no se ha comprobado aún y, si se administran sin supervision, pueden causar problemas cardíacos.

La alarma que vive la gente, y la falta de certezas, hacen que se tome como cierta información de ensayos, de tratamientos que están en experimentación“, explica la doctora Ana María Gómez, máster en enfermedades infecciosas y profesora de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador.

Ella se refiere específicamente al aumento de demanda de plaquinol, un medicamento compuesto de hidroxicloroquina que se usa para tratar enfermedades autoinmunes, y zitromax, cuyo componente activo es la azitromicina, que se usa para tratar infecciones respiratorias.

Los dos son de venta libre en el país, pero no deben ser tomados sin prescripción médica, dice. “La automedicación puede ocasionar intoxicaciones y afecciones cardíacas”, explica Gómez.

La semana pasada circuló en redes sociales el rumor que estos fármacos tratan el coronavirus, lo que no es verdad, según Gómez.

Sin embargo, esa información provocó dificultades en el acceso a estos medicamentos para pacientes con enfermedades autoinmunes e infecciones respiratorias, que sí los necesitan.

“Si se suspende el tratamiento en las personas con enfermedades autoinmunes su condición puede agravarse“, explica Gómez.

  • Plaquinol

    El plaquinol es un medicamento cuyo compuesto activo es la hidroxicloroquina, cuyos efectos son la regulación del sistema inmune y el bloqueo de las células.

    La hidroxicloroquina forma parte de una clase de medicamentos que se usaron originalmente para prevenir y tratar la malaria. En la actualidad, se utiliza para tratar la artritis reumatoide, algunos síntomas del lupus, la artritis infantil y otras enfermedades autoinmunes.

    “Quienes han adquirido estos fármacos no solo están consumiendo un medicamento que no ayudará en nada en la infección del coronavirus, sino que pone en riesgo la vida de las personas que sí lo necesitan”, afirma Gómez.

    Además, su aplicación sin la supervisión de un especialista de la salud puede ocasionar molestias de otro tipo y, en algunos casos, ser mortal.

    La hidroxicloroquina se administra según el peso. “El consumo de este fármaco en dosis superiores puede ocasionar en graves toxicidades, que desembocan en afecciones cardíacas, como arritmias, que pueden ser mortales”, explica Gómez.

  • Zitromax

    Zitromax en polvo. Albiutiful/Twitter

    “El zitromax (azitromicina) es un fármaco que no tiene nada que ver con un posible tratamiento para el Covid-19”, dice Gómez. Esto se debe a que el zitromax es un antibiótico.

    Los antibióticos son los medicamentos que se utilizan sobre las bacterias. En cambio, sobre los virus actúan los antivirales o antirretrovirales, que en muchas ocasiones no curan la enfermedad, sino que controlan el ciclo viral.

    Algunas neumonías se tratan con una combinación de hidroxicloroquina y azitromicina, porque se piensa que las neumonías virales por lo general van sobreinfectadas por bacterias. “Pero, eso no se ha confirmado en el caso del Covid-19”, afirma Gómez.

    Al igual que la hidroxicloroquina, si se consume en dosis elevadas la azitromicina puede provocar afecciones cardíacas.

    “Este antibiótico está asociado con la alteración de la conducción cardíaca”, explica Gómez.

La presentación de complicaciones cardíacas por la administración de estos dos medicamentos sin supervisión profesional ha preocupado a la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología, que se ha pronunciado sobre el tema.

“Ante la falta de evidencia científica robusta en términos de seguridad terapéutica, recomendamos el uso de cloroquina/hidroxicloroquina en pacientes de moderado-alto riesgo y solamente a nivel hospitalario”, dice la Sociedad en un comunicado.

No recomendamos el uso profiláctico en paciente ambulatorio y en personal de salud sin previa valoración de riesgo“, agrega el texto.

El tocilizumab es otro medicamento que se difunde en redes sociales a causa de los ensayos clínicos que se están haciendo sobre él para comprobar su eficacia en el tratamiento del coronavirus.

Este fármaco es un anticuerpo monoclonal que tiene efecto directo sobre la modulación del sistema inmune, por lo que “se utiliza como un inhibidor de la inflamación”, explica el médico José Luis Cañadas, director médico de la farmacéutica Roche, que lo está investigando.

Cuando existe la infección por el coronavirus hay una inflamación severa a nivel sistémico y pulmonar porque se liberan sustancias proinflamatorias. Esta inflamación es la que lleva a los pacientes a necesitar ventilación mecánica, que luego puede tener secuelas de fibrosis pulmonar.

“El tocilizumab se usa especialmente en la artritis reumatoide porque modula el proceso inflamatorio”, explica Cañadas.

En el caso del coronavirus, al igual que los otros medicamentos antes mencionados, no se puede afirmar aún que sea efectivo porque está en proceso de investigación.

Si se toma sin supervisión tiene efectos adversos muy graves. “Hay reportes de disminución de las defensas tan severos que provoca infecciones como la tuberculosis, reacciones de sensibilidad y perforaciones gastrointestinales”, afirma Gómez.

¿Qué hacer si presenta síntomas?

Antes que nada quien presenta síntomas debe aplicar el distanciamiento social. “La pandemia se controla evitando nuevos contagios”, dice Gómez.

Los síntomas que hay que tener en cuenta son:

  • Fiebre de más de 38 grados.
  • Malestar general, con dolor de músculos y articulaciones.
  • Tos seca.
  • Sensación de falta de aire durante los cinco primeros días.

Estos síntomas se tienen que presentar durante los primeros siete días. Otros signos, menos frecuentes, son el dolor de garganta, cabeza, dolor abdominal y diarrea.

“En más del 85% de los pacientes la infección es leve y no se complica”, explica Gómez.

Por lo que en la mayoría de personas el tratamiento es aislamiento, uso de mascarilla, hidratación, para mantener húmedas las vías respiratorias; y consumo de paracetamol.

El paracetamol es un antiinflamatorio que controla la fiebre y el malestar que esta produce. “Los efectos adversos del paracetamol son casi nulos. Hay pocos pacientes que tienen alergia a este fármaco“, dice Gómez.

Las personas deben acudir a un hospital solo en caso de que los síntomas sean graves, “antes no, porque se entorpece la atención de emergencias”, concluye Gómez.

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