Mujeres con discapacidad y campesinas son las principales víctimas del analfabetismo

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

15 Nov - 0:05

El analfabetismo golpea con fuerza a las mujeres discapacitadas del campo. - Foto: Imagen ilustrativa

Mujeres con discapacidad y campesinas son las principales víctimas del analfabetismo

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

15 Nov - 17:09

Apenas cinco años es el promedio de tiempo que estas mujeres acuden al sistema educativo formal, según el MIES.

En Ecuador existen 302.620 personas con discapacidad que tienen entre 18 y 64 años. De este número, el 33,6% son mujeres que no saben leer ni escribir.

La cifra es aún más alarmante cuando el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) revela que la tasa de analfabetismo para personas con discapacidad en el sector rural asciende hasta el 40,8%.

En estas poblaciones marginales, las mujeres también son las principales víctimas de la falta de acceso a la educación, según el último informe de Gestión del Servicio de Personas con Discapacidad, publicado por el MIES en noviembre de 2019.

El documento dice que “las personas con discapacidad padecen múltiples desigualdades y disponen de menos oportunidades para acceder a una educación de calidad”.

Diego Sánchez, vocero de los colectivos de personas con discapacidad, dice que el país no cuenta con políticas públicas que impulsen su inclusión.

En el caso de las mujeres es aún mas preocupante. “Las personas todavía ocultan a sus familiares que tienen algún tipo de discapacidad, sobre todo a las mujeres, por miedo a que sean víctimas de violencia sexual“, dice Sánchez.

Sybel Martinez, vicepresidenta del Consejo de Protección de Derechos de Quito, tiene una explicación sobre las cifras del MIES:

“Ser mujer es difícil y peligroso en Ecuador. Si a eso le sumamos discapacidad y ruralidad, podemos decir que el analfabetismo puede tener cifras mayores a las oficiales“.

Martínez y Sánchez coinciden en que el Estado no ha avanzado en una verdadera inclusión de estas personas, lo que significa que han sido condenadas a vivir dependiendo de sus familias.

Eso es lo que le ocurre a David, un niño de cinco años que vive con Síndrome de Down y que no acude al sistema educativo. Su padres no cuentan con dinero suficiente para pagar una escuela especializada y tampoco confían en las escuelas del Estado.

“Nos han dicho que el gobierno garantiza la educación de todos los niños, pero en las escuelas a las que hemos asistido en búsqueda de un cupo no hemos visto que cuenten con profesores capacitados ni con infraestructura adecuada”, dice la madre de David.

Nivel de instrucción

El 37,1% de las personas con discapacidad solo ha terminado la educación primaria, mientras que apenas el 9,8% ha tenido acceso a la universidad.

Para Diego Sánchez, el vocero de los colectivos de personas con discapacidad, la cifra es “un reflejo de que los familiares que tienen a su cargo personas con alguna discapacidad no ven en el sistema educativo una oportunidad para su desarrollo”.

Soledad Campaña, de la Fundación Vivir para la Sordera, dice que es necesario que los niños con discapacidad estudien en instituciones que tengan infraestructura y mallas curriculares específicas para cada discapacidad: visual, psicosocial, auditiva, intelectual o física.

“Si acuden a escuelas ordinarias, están condenados al fracaso”, agrega Campaña.

El Ministerio de Educación contabiliza 10.703 estudiantes con discapacidad severa o con múltiples discapacidades que asisten a las 145 escuelas especializadas entre públicas y privadas que hay que en Ecuador.

Allí reciben educación inclusiva que busca desarrollar sus aptitudes.

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