Ecuador, según Jaime Nebot: "Un país muy rico, pero pobremente administrado"
El líder del Partido Social Cristiano, Jaime Nebot, repasó los últimos 30 años de la política en Ecuador frente a empresarios, amigos y simpatizantes, a quienes habló de los desafíos de la modernidad ante los descalabros del sistema, en medio de un sorpresivo corte de luz.

El líder del Partido Social Cristiano, Jaime Nebot, durante su conferencia 'Un Ecuador para todos, visión ciudadana, no partidista', en el Centro de Convenciones de Guayaquil, el 11 de abril de 2026.
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Fue un encuentro para celebrar lo que fue... y para evocar lo que pudo haber sido Guayaquil (y Ecuador) si la política tradicional no hubiera sucumbido ante las exigencias de la modernidad y de la democracia, al menos desde la visión de uno de los personajes más influyentes de las últimas cuatro décadas: Jaime Nebot Saadi, líder del Partido Social Cristiano (PSC).
Mientras Guayas atraviesa por una crisis institucional sin precedentes, Nebot reapareció en vivo y en 'streaming' ante sus coidearios para dar una conferencia denominada 'Un Ecuador para todos, visión ciudadana, no partidista', que se desarrolló este 11 de abril en el Centro de Convenciones de Guayaquil, en la que el excandidato presidencial Jan Topic hizo de una especie de maestro de ceremonias virtual apareciendo en un video introductorio para el líder del PSC.
Otro que no pudo estar, pero estuvo, fue Otto Sonnenholzner, quien se excusó a través de una carta que fue proyectada en una enorme pantalla de 12 por cinco, como muestra de un consenso inexistente en la práctica.
Entre tanto político, una figura resaltaba en la sala: la del arzobispo de Guayaquil, Luis Cabrera, invitado por Nebot para que "Dios bendiga al Ecuador con la ayuda del monseñor".
Los demás fueron personajes conocidos del PSC: su director nacional, Alfredo Serrano; los militantes Vicente Taiano y Dallyana Passailaigue; los alcaldes de Samborondón, Juan José Yúnez, y de Daule, Wilson Cañizares; así como el prefecto de Los Ríos, Johnny Terán. También Henry Cucalón, viejo amigo de Nebot y exministro de Guillermo Lasso, y el exprefecto de Guayas, Nicolás Lapentti Carrión.
Ante un auditorio que colmó el salón A del Centro de Convenciones desde las 11:00, Nebot recordó su paso por la alcaldía de Guayaquil desde que llegó en 2000 hasta que se fue, 19 años después, cuando fue relevado por su excoidearia Cynthia Viteri, quien tuvo una cuestionada administración que no logró continuar aquel "modelo existoso" del PSC.
Se pasó revista a los puentes, el faro del cerro Santa Ana, el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, la plaza Guayarte, el incremento de obras públicas y un turismo boyante, con 2.100.000 visitantes al año. Claro, antes de que el crimen organizado convirtiera a Guayaquil en una de las 10 ciudades más peligrosas del mundo.
Un panorama que Nebot miraba con nostalgia y en silencio, mientras se mostraban las obras hechas en su administración en la enorme pantalla LED. "El silencio elocuente tiene una explicación, mejor me quedo callado", expresó.
Los pocos intentos de algarabía proselitista fueron neutralizados con el anuncio general de que estaban prohibidas las consignas políticas, reemplazadas por moderados aplausos cuando Nebot terminaba su añoranza de un Guayaquil que ahora tiene a su alcalde Aquiles Alvarez preso en la cárcel del Encuentro por el caso Triple A, un hecho que se comentaba "en voz baja" entre el auditorio.
Nebot continuó con su defensa apasionada de la autonomía guayaquileña lograda hace décadas y cuestionó el plan del Gobierno de construir un nuevo aeropuerto en Taura (Naranjal) y no en Guayaquil, luego de lo cual planteó la prisión para jueces y fiscales que liberaran a delincuentes.
Casi al final de la conferencia, mientras el líder socialcristiano hablaba de desarrollo y enumeraba los tres problemas urgentes por resolver en el país -seguridad, educación y salud-, un corte de luz silenció su micrófono por unos segundos, hasta que encendieron los generadores del Centro de Convenciones.
Minutos después, Nebot se despidió de los presentes tras casi una hora de discurso y se fue como llegó: Sin mencionar la crisis institucional por la que atraviesa su ciudad y su provincia, tras la renuncia de la prefecta Marcela Aguiñaga y del viceprefecto Carlos Serrano.
El diagnóstico y las soluciones de Nebot se resumen en que Ecuador es "un país rico, pero pobremente administrado" y con el agravante de que, ante los problemas, "no hay quién los asuma". Los potenciales postulantes a alcaldías y prefecturas en las seccionales del 29 de noviembre, entre los que están quienes quieren, pero aún no pueden, han preferido dar largas al asunto:
Vicente Taiano descartó su candidatura a la Alcaldía de Guayaquil, Juan José Yúnez no se decide a correr por la Prefectura de Guayas y el PSC todavía no define a sus cuadros, por lo que la "visión ciudadana, no partidista" de Nebot no encuentra a su ejecutor.
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