Por primera vez en 14 años, el edificio del Hospital San Lázaro en Quito será intervenido, ¿cuánto costará y qué uso le darán?
El Hospital San Lázaro dejó de funcionar como casa de salud en 2012. Desde entonces, la falta de mantenimiento aceleró las fallas estructurales en el inmueble. La humedad y los insectos debilitaron gravemente la madera a lo largo de estos 14 años.
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El ambiente es sombrío, las escasas bancas antiguas de madera están rodeadas de cuartos completamente vacíos y la maleza devora la pileta del patio central, es la situación del que en algún momento fue el Hospital San Lázaro, en el centro histórico de Quito.
En el ala oriental, las antiguas celdas mantienen sus puertas de metal con apenas una escotilla para mirar al interior. Un equipo de PRIMICIAS realizó un recorrido de esta construcción la mañana del martes, 28 de abril de 2026.
El recinto dejó de funcionar como casa de salud en 2012. Desde entonces, la falta de uso aceleró las fallas estructurales en el inmueble. Documentos del Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) revelan que la humedad y los insectos debilitaron gravemente la madera a lo largo de estos 14 años.
La situación llegó a un punto crítico con un incendio ocurrido en 2023, provocado por personas en situación de calle que ocuparon las instalaciones en abandono, afectando áreas específicas del lugar.
Los intentos de recuperación
En 2025, un proceso de contratación fue declarado desierto debido a observaciones técnicas y legales impuestas por el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop), lo que le costó a la ciudad un retraso de más de seis meses.
Para intentar esquivar otro revés burocrático, este año la obra se dividió en dos fases independientes: la capilla y los dos claustros. Milton Chávez, director del IMP, aseguró que los trabajos empezarán en las próximas semanas.
La primera intervención se enfocará en la capilla histórica con una inversión cercana a los USD 550.000. El plan exige que especialistas restauren los retablos de madera, la pintura original de las paredes y la carpintería. En total, sacar a este inmenso laberinto quiteño de su deterioro costará USD 6,5 millones, de acuerdo con los presupuestos asignados por el Municipio de Quito.
La disposición oficial es convertir este recinto en un auditorio para actividades culturales y de música sacra, para lo cual se requiere impermeabilizar la estructura e instalar sistemas contra incendios.
El grueso del dinero, unos USD 6 millones, se destinará a la obra civil de los claustros oriental y occidental.
Las normativas técnicas, según el proceso del Sercop, obligan a los contratistas a instalar redes de fibra óptica, seguridad biométrica y tuberías sin alterar ni derrocar los antiguos muros de adobe de 1785. Si no ocurren nuevos contratiempos, se prevé que los trabajos duren unos siete meses hasta febrero del próximo año, momento en el cual el complejo albergará oficinas administrativas del municipio y áreas para atención en salud mental.
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