Vasijas coloniales aparecen durante la restauración del antiguo Hospital San Lázaro en Quito
El descubrimiento arqueológico de 11 cántaros de barro cocido bajo los pisos del claustro occidental ocurrió en el proceso de recuperación del histórico inmueble de 7.000 metros cuadrados, cuya intervención integral supera los USD 6,5 millones.

Vasijas encontradas en el suelo dle Hospital San Lázaro, en el centro de Quito.
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Municipio de Quito
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Un monitoreo arqueológico ejecutado durante los trabajos de recuperación del antiguo Hospital San Lázaro, ubicado en el Centro Histórico de Quito, dejó al descubierto 11 cántaros de barro cocido sepultados bajo las estructuras del claustro occidental.
El Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) detalló que el hallazgo ocurrió mientras el personal realizaba labores de liberación de espacios y nivelación de pisos; se hallaron primero dos piezas consecutivas y luego, dos hileras compuestas por cinco y seis vasijas a cada lado de la estancia.
Los análisis técnicos preliminares determinaron que los artefactos pertenecen al periodo Colonial.
El retiro de toneladas de escombros en los claustros oriental y occidental —patios rodeados por galerías de arcos y columnas— también sacó a la luz construcciones originales de piedra y ladrillo que permanecieron ocultas durante siglos.
El Municipio informó que las obras en esta zona del complejo registran un avance del 12% desde su inicio el 12 de junio de 2026 e incluyen el tratamiento de conservación en muros de adobe que datan de 1785, el saneamiento de humedades, la impermeabilización de cubiertas y el tendido de nuevas redes hidrosanitarias y eléctricas.
Las autoridades estiman que la infraestructura de los claustros estará lista en enero de 2027.
En la antigua capilla del inmueble, los trabajos registran un progreso del 40% con proyección a culminar en octubre de 2026.
En ese sector, los especialistas restauran la pintura mural de paredes y cielorrasos, mientras que en carpintería se fabrica una réplica exacta de la puerta de ingreso principal, la cual se perdió por completo durante un incendio.
Asimismo, en un taller adaptado dentro del propio recinto se interviene el patrimonio mueble de la ciudad, compuesto por 8 pinturas de caballete, 5 esculturas y 15 piezas de ornamento religioso.
El complejo arquitectónico ocupa una manzana de 7.000 metros cuadrados en el barrio San Sebastián y dejó de prestar servicios de salud en 2012, año en que sus pacientes fueron trasladados al Hospital Julio Endara en Conocoto.
Según los técnicos, el desuso prolongado por 14 años aceleró el deterioro de las estructuras de madera por humedad e insectos, problema agravado por un incendio provocado en febrero de 2023 por personas en situación de calle.
Tras un intento fallido de contratación en 2025, la administración del alcalde Pabel Muñoz reactivó la obra con una inversión de USD 6,5 millones y el despliegue de casi 100 trabajadores entre restauradores, ingenieros y artesanos.
Una vez finalizada la intervención, la capilla servirá como auditorio cultural para música sacra, mientras que los claustros acogerán oficinas administrativas municipales y centros de atención en salud mental.
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