¿Por qué el incendio forestal en Casitagua es complicado de liquidar? Esto dicen los bomberos de Quito
El incendio forestal en el cerro Casitagua, ubicado en Pusuquí, lleva activo cuatro días, y algunos factores que propician su propagación son los vientos y un terreno irregular.

Dos bomberos de Quito y un comunero en un sector del cerro Casitagua, afectado por el incendio forestal en Pusuquí, Quito, el 20 de septiembre de 2026.
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redacción primicias
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Quito se ha despertado durante cuatro días con el humo del incendio forestal en el cerro Casitagua, ubicado en Pusuquí, y que pese a todos los esfuerzos de los bomberos de Quito aún no ha sido controlado ni liquidado.
En la noche del sábado, los fuertes vientos de la capital avivaron las llamas, que formaron corredores enteros de color naranja en el cerro, y que fueron avistados desde otras avenidas y sectores de Quito.
"El terreno escarpado y las condiciones climáticas siguen siendo nuestros principales desafíos", dijo en un comunicado el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, sobre el incendio forestal.
Pobladores de Pusuquí y otros sectores del extremo norte de Quito se han unido a las labores de los bomberos para intentar detener las llamas, que han consumido más de 100 hectáreas en este sector.
Dos helicópteros militares, con el sistema 'Bambi bucket', también apoyan en las labores con reiteradas descargas de agua sobre el cerro.

Este 20 de septiembre, cuando al menos 160 efectivos luchan por controlar el fuego, dos bomberos explican por qué ha sido tan complicado combatir este incendio en Quito.
Vientos, un terreno irregular y vegetación seca
En entrevista al medio MQ Radio, el capitán de bomberos, Christian Benalcázar, esbozó algunos de los factores que han impedido liquidar el incendio del cerro Casitagua.
Admitió que las fuertes ráfagas de viento provocaron que el fuego crezca por la noche, aunque principalmente nombró a la tipografía del cerro como uno de los obstáculos para controlar el incendio.
Según explicó Benalcázar, el terreno del volcán Casitagua es bastante irregular y abrupto, con "quebradas y paredes de 90 grados, donde las personas trabajan al filo de la montaña".
Horas después, en otra entrevista a Telemazonas, el jefe del Cuerpo de Bomberos de Quito, Esteban Cárdenas, se refirió nuevamente a la topografía "extremadamente irregular" del Casitagua.
Dijo que en un mismo volcán hay una zona montañosa, un "encañonado profundo con vegetación coposa y seca, y luego (el cerro) vuelve a salir como un ondulado".
Debido a este tipo de topografía y el viento, la propagación de las llamas es muy cambiante.
"Es muy difícil, en línea de tiempo decir, si va a durar una horas o unos días. Vamos levantando objetivos: controlar un flanco, liquidarlo y verificar que no haya afectación de viviendas".
Esteban Cárdenas, jefe del Cuerpo de Bomberos de Quito
Otro factor que abona al incendio es la vegetación muy seca del Casitagua, y sus altos matorrales que, en algunas ocasiones, han generado llamas de cuatro o cinco metros de altura. Cuando se enfrentan a una situación, el personal de Bomberos se repliega por precaución.
En efecto, imágenes aéreas han evidenciado las llamas de varios metros que se extendieron a lo largo de una zona empinada de la montaña.

Los incendios forestales son comunes en la época seca a lo largo de la Sierra de Ecuador, pero este año se intensifican por las condiciones climáticas asociadas al actual fenómeno de El Niño, que se perfila como uno de los más intensos hasta ahora, con sequías y altas temperaturas.
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