Ecuador enfrenta hasta a 11 bandas criminales y a ocho grupos disidentes en zonas fronterizas con Colombia
Bandas locales y grupos armados colombianos protagonizan incidentes violentos en el lado ecuatoriano. Quito y Bogotá se acusan mutuamente por el deterioro de la seguridad fronteriza.

Patrullas del Ejército ecuatoriano recorren la ribera del río San Miguel, en la frontera con el departamento colombiano de Putumayo, el 13 de mayo de 2025, tras la matanza de 11 militares en Alto Punino.
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Ejército Ecuatoriano
Autor:
Redacción primicias
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Ecuador reporta incidencias de seguridad con 11 bandas criminales locales y ocho grupos armados colombianos en territorio nacional, en la frontera norte. Esto ocurre en medio de reclamos por el control de rutas del narcotráfico, tensiones diplomáticas con Colombia y una inédita guerra comercial entre ambos países.
Los reportes de prensa del conflicto, levantados por el Proyecto de Datos sobre Localización y Eventos de Conflictos Armados (Acled) revelan que entre 2023 y el 16 de enero de 2026 se registraron más de 750 incidentes violentos en las provincias fronterizas de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos.
Estas incidencias incluyeron enfrentamientos armados, ataques a civiles, decomisos de armas, incautaciones y uso de explosivos.
El escenario muestra una doble presión sobre el Estado ecuatoriano: la expansión de grupos armados no estatales de origen colombiano y por otra parte la fragmentación y la disputa territorial entre bandas criminales ecuatorianas, algunas de ellas emergentes.
La seguridad en la frontera común motivó la imposición de aranceles de Ecuador -y medidas reciprocas de su contraparte-, pues el gobierno del presidente Daniel Noboa considera que del lado colombiano existe una "falta de seriedad, decisión y reciprocidad" en la lucha contra el narco y la minería ilegal.
Organizaciones operando en las provincias fronterizas
A las organizaciones locales más prominentes -Los Tiguerones, Los Lobos y Los Choneros/Águilas- se suman estructuras menos visibles como Los Patones, Los Gangsters, Negro Yi (aliados de disidentes de las FARC), El Cementerio, Los Fantasmas y Los Chechenos o la organización venezolana Tren de Aragua.
La mayor parte de menciones de las bandas criminales más pequeñas datan de incidentes en 2023 y 2024, según la base de datos de Acled. lo que sugiere que han podido ser desplazadas o absorbidas por estructuras más grandes. Aunque Chechenos estuvieron involucrados en un enfrentamiento a bala con la Policía Nacional en Bordor (Esmeraldas), apenas el 9 de enero de 2026.
Los datos de Acled muestran que el Estado enfrenta dos dinámicas criminales en la frontera:
- Bandas criminales ecuatorianas operando principalmente en Esmeraldas, donde se registra la mayor cantidad de choques banda–banda. Aunque Los Choneros también han protagonizado al menos un ataque y un choque armado en Sucumbíos, durante el periodo analizado. Mientras que la banda venezolana Tren de Aragua registró incidencias en Carchi en 2023.
- Las disidencias y grupos armados colombianos, como el Comando de Frontera (CDF), Comuneros del Sur (célula del Ejército de Liberación Nacional ELN) y frentes disidentes de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC (Oliver Sinisterra, Iván Ríos, Carolina Ramírez, Raúl Reyes y Segunda Marquetalia), cuentan con presencia más marcada en Sucumbíos y Carchi.
¿Quién se enfrenta a quién en la frontera?
En el ranking general de actores más frecuentes, Los Tiguerones destacan como el grupo más conflictivo, involucrado en 42 incidencias desde 2023 y en 18 enfrentamientos armados tanto contra la Fuerza Pública de Ecuador, como contra otras bandas rivales (todas en la provincia de Esmeraldas).
También se trata del grupo que protagonizó más ataques contra civiles (18) en el periodo mencionado. Los Tiguerones se han enfrentado en los últimos tres años tanto con la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, como a Los Lobos, Los Choneros, Los Patones o a Los Gangsters.
Mientras que las organizaciones colombianas Comandos de La Frontera y cuatro de las disidencias de las FARC protagonizaron en conjunto al menos ocho combates con las Fuerzas Armadas de Ecuador en el periodo de mayor violencia en Ecuador, eventos de connotación reportados en informes de prensa.

Ecuador señala a siete grupos colombianos
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador identifica actualmente a siete grupos armados colombianos vinculados al narcotráfico, entre disidencias de las FARC y células del ELN, que controlan el sur de Colombia y ejercen presión directa sobre territorio ecuatoriano.
- En Nariño, frente a Esmeraldas y Carchi, operan los frentes Oliver Sinisterra e Iván Ríos, además de estructuras del ELN como Comuneros del Sur y las Autodefensas Unidas de Nariño, según las Fuerzas Armadas.
- En Putumayo, limítrofe con Sucumbíos, se identifican al Comando de Frontera, así como a los frentes disidentes de las antiguas FARC: Carolina Ramírez y Raúl Reyes.
Se trata mayormente de excombatientes de las antiguas guerrillas de las FARC y el ELN, que retomaron las armas desde 2017 y crearon sus propias organizaciones criminales, con actividades en principales en el narcotráfico o la minería ilegal.
¿Estados Unidos está presionando por una respuesta militar?
Tras un año récord de violencia, con fronteras, carreteras y puertos porosos al narcotráfico, el Gobierno de Ecuador inició en 2026 una serie de iniciativas de seguridad tendientes a tratar de recomponer el camino, entre las que consta la imposición de aranceles al vecino.
En su informe de vigilancia de conflictos de 2026, Sandra Pellegrini, analista senior para América Latina y El Caribe de Acled, señala que el cambio de retórica estadounidense -de un marco policial a lucha antiterrorista- y sus acciones militares en el Caribe -frente a Venezuela- está impulsando una mayor emulación de este tipo de estrategias en países como Ecuador.
“La creciente presión estadounidense reforzó la difusión de políticas y discursos de seguridad militarizados en toda América Latina”.
Sandra Pellegrini, Acled.
La difusión de discursos de seguridad militarizados ya se tradujo en un mayor uso de la fuerza en 2025, con “una creciente letalidad en enfrentamientos” armados en Latinoamérica, señala la analista. “El uso del poder duro (de Estados Unidos) podría consistir más en presionar a los gobiernos para que se alineen con sus objetivos”.
La tesis encontradas de los dos países
Ecuador le atribuye la expansión criminal de los grupos armados colombianos y su influencia en Ecuador a la débil presencia estatal del lado colombiano y a un repunte en la producción de coca en la frontera desde que asumió el gobierno del presidente Gustavo Petro en Colombia, en 2022.
Desde el Gobierno ecuatoriano se llegó a afirmar que el Ejército colombiano se replegó por orden superior hasta 50 kilómetros del límite fronterizo, dejando a Ecuador enfrentando solo el problema.
Bogotá rechaza esa versión. El presidente de Colombia Gustavo Petro sostiene que uno de los eslabones débiles del narcotráfico regional son los puertos marítimos ecuatorianos y ofreció que la Fuerza Pública colombiana capacite a sus pares ecuatorianos en el control de puertos y fronteras.
Los datos independientes de la organización internacional Acled, con sede principal en Washington, muestran que Colombia registra una intensidad de combates superior a la de su vecino en la frontera (45 frente a 16 en 2025), con un número constante de enfrentamientos contra grupos armados irregulares en los últimos tres años, en el peor periodo de violencia en Ecuador.
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