Hermanas ecuatorianas, con el cacao ecuatoriano como su orgullo, lideran empresa de chocolate en Estados Unidos
Carolina Pozo llegó a Nueva York hace nueve años y hoy está al frente de una empresa que elabora chocolate con cacao ecuatoriano, ya presente en varios países y en plena expansión internacional. La marca fue seleccionada por BeyondCPG, programa de aceleración de la industria alimentaria en Estados Unidos.

Las fundadoras de Muze, Carolina y Gabriela Pozo mostrando la variedad de sus productos de chocolate en la ciudad de Nueva York.
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Selene Cevallos
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NUEVA YORK. En una industria dominada por grandes marcas europeas y discursos sofisticados sobre el cacao, una empresa fundada por una ecuatoriana ha logrado abrirse espacio en Estados Unidos con una propuesta clara y coherente. Muze Chocolate produce chocolate elaborado con cacao ecuatoriano y hoy compite en uno de los mercados más exigentes del mundo desde su base en Nueva York.
Detrás de la marca está Carolina Pozo, una ecuatoriana que llegó desde Quito a Estados Unidos en 2017 con una trayectoria poco común para el ecosistema emprendedor. Antes de hablar de negocios, su experiencia estaba ligada al trabajo comunitario, al diseño de proyectos de desarrollo sostenible y a una relación directa con territorios marcados por la pobreza y la exclusión.
Durante casi una década, Pozo trabajó en Ecuador a través de la Fundación Avanti, que cofundó junto a su hermana. Desde allí impulsó proyectos en Chimborazo y luego en la Costa, específicamente al sur de Pedernales, en Manabí. Educación, agricultura, turismo comunitario y fortalecimiento productivo formaron parte de un modelo orientado a generar autonomía en las comunidades.
Ese recorrido previo le permitió comprender de cerca la cadena de valor del cacao y sus límites cuando se comercializa únicamente como materia prima. “El contacto con agricultores y los procesos de postcosecha me llevaron a una pregunta concreta sobre cómo transformar ese recurso en un producto capaz de competir en mercados internacionales”, agrega.
Nueva York apareció como el espacio para poner a prueba esa idea, que la plasmó junto con su hermana, Gabriela. La ciudad ofrecía exposición global y un entorno donde el mercado responde con rapidez. Para Carolina, instalarse allí significó observar, aprender y ajustar, en un contexto donde la competencia es permanente y la propuesta debe sostenerse con claridad.
Muze Chocolate se desarrolló desde esa lógica. La empresa trabaja con cacao fino de aroma ecuatoriano, bajo un modelo de control total del proceso; desde el origen hasta el producto final. Cuenta con su propia fábrica en Quito y mantiene comercio directo con asociaciones de agricultores de Manabí, una relación que sostiene la calidad del chocolate y su impacto en origen.
El producto también se distingue por su enfoque. Muze ofrece chocolate en porciones pequeñas, pensadas para el consumo diario, que combinan cacao con ingredientes naturales orientados a funciones como la concentración, el descanso o la vitalidad. “Se trata de un formato adaptado a la vida urbana y a consumidores que buscan integrar el chocolate a su rutina cotidiana”, aclara.

Esa propuesta ha permitido a la empresa posicionarse en un mercado altamente competitivo. Frente a una oferta centrada en la indulgencia, Muze apostó por un producto que combina calidad, origen y funcionalidad. A lo largo de los años, la empresa ha desarrollado recetas propias y ha recibido reconocimientos en distintos espacios especializados, como el de WholeFoods Magazine, que en 2025 la reconoció como la marca #1 Trend de la feria Summer Fancy Food en New York, donde participaron unas 2.500 marcas de 59 países.
Seleccionada para un programa de aceleración
El crecimiento no estuvo exento de ajustes. Cambios regulatorios en Estados Unidos obligaron a reformular productos y replantear estrategias. La capacidad de adaptación se volvió central para avanzar en un entorno donde las condiciones del mercado pueden modificarse con rapidez.
“Rendirse nunca fue una opción. Haber atravesado crisis como el terremoto en Ecuador, la pandemia y distintos momentos de inestabilidad, reforzó una forma de trabajo basada en la resiliencia y la toma de decisiones constantes”, afirma Pozo.

Ese recorrido llevó a Muze a un punto clave. La empresa fue seleccionada para participar en BeyondCPG, uno de los programas de aceleración más relevantes de la industria alimentaria en Estados Unidos. El proceso incluyó mentoría especializada y abrió la puerta a inversiones estratégicas dentro del sector del chocolate.

Hoy, Muze Chocolate se comercializa a través de su página web y llega a consumidores en Estados Unidos, Ecuador, Colombia y otros mercados de la región. La empresa también tiene presencia en Puerto Rico y se prepara para iniciar su llegada a España, un paso que forma parte de su estrategia de expansión internacional.
En ese recorrido, Carolina insiste en que emprender fuera del país de origen exige algo más que una buena idea: “Implica asumir el riesgo, perder el miedo al error y aprender a decir con claridad lo que se necesita.
Construir redes, buscar apoyo y moverse activamente dentro del ecosistema marca la diferencia en un entorno competitivo como el estadounidense”. Para ella, la proactividad no es una cualidad opcional, sino una condición indispensable para transformar un proyecto personal en una empresa con proyección internacional.
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