"La tragedia ocurría frente a nuestros ojos", así vivió Zamora el aluvión donde cientos lo han perdido todo
El silencio envuelve a Cantzama, un pueblo rural de Zamora afectado por el mortal aluvión, mientras 150 rescatistas buscan más personas entre el lodo y ramas de árboles.

Dos personas cargan algunos víveres tras el mortal aluvión en Zamora, el 6 de julio de 2026.
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Autor:
Redacción Primicias
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En apenas unos minutos, un gigantesco aluvión en Zamora sepultó casi por completo a Cantzama, una zona rural de este cantón ubicado al sur de Ecuador, y donde se reporta nueve muertos y cientos de afectados.
Lo que comenzó el pasado viernes como una intensa lluvia, terminó en una de las catástrofes más graves de Zamora y en este pequeño poblado, donde sus habitantes relatan a PRIMICIAS lo que vivieron.
""Sentíamos que la tragedia ocurría frente a nuestros ojos", dice Darío Ortega, quien había visitado a unos amigos en Cantzama, cuando presenció el aluvión.
Recuerda que al mirar hacia el río observó cómo una inmensa masa de agua, piedras y troncos descendía con una violencia imparable, llevándose todo a su paso.
"Jamás voy a olvidar esa madrugada. La lluvia caía con una fuerza que nunca había visto. Pensé que, si subía mis cosas a la terraza, al menos podría salvar algo de todo el esfuerzo de mi vida, pero no sirvió de nada", agrega este hombre, quien logró ponerse a salvo por instinto.
Relata que la desesperación se apoderó de él cuando descubrió que su hijo había desaparecido. Sin pensar en el peligro, regresó hacia la zona del aluvión y comenzó una angustiosa búsqueda. Minutos después consiguió encontrarlo con vida sobre un montículo de tierra.
El emotivo reencuentro con su hijo apenas duró unos instantes, pues ambos decidieron unirse a las tareas para ayudar a otras personas atrapadas por la emergencia.
Hasta el momento, unas 150 personas, entre equipos estatales y voluntarios, buscan entre piedras y lodo por más extraviados. Uno de los desaparecidos es la propia gobernadora de Zamora, Ivonne Panchi.
Incluso, Ortega rememora que durante los primeros minutos de la emergencia había hablado con la gobernadora, quien le dijo: "'Mi estimado, en pocas horas llegará un equipo de bomberos y maquinaria para ayudarles'". Después, ella continuó recorriendo el sector afectado por el deslave.
"Nunca podré superar es no haber podido hacer nada para salvar a varios familiares de mi esposa. La corriente se los llevó delante de nosotros y esa imagen no se borrará jamás de mi mente".
Darío Ortega, habitante de Zamora
Cantzama es una población rural de la parroquia Guadalupe en el cantón Zamora, y donde se ha evidenciado minería ilegal en las márgenes del río del mismo nombre.

Zamora en emergencia
La emergencia deja una escena difícil de describir: calles completamente cubiertas por lodo, árboles arrancados de raíz, estructuras reducidas a escombros y enormes piedras dispersas por todo el lugar.
Más de 50 viviendas están destruidas y unas 500 personas afectadas, según el reciente balance de la Secretaría de Gestión de Riesgos.
Si bien Riesgos ha señalado que el desbordamiento del río Zamora provocó el aluvión, sus habitantes señalan que en realidad, el afluente que se desbordó fue el Cantzama.
En la denominada zona cero, el trabajo no se ha detenido desde el primer momento de la emergencia. Bomberos, militares, policías, equipos especializados de rescate y decenas de voluntarios remueven toneladas de tierra con la esperanza de localizar a quienes aún permanecen desaparecidos.

Cada excavación mantiene en suspenso a los familiares, que observan en silencio cualquier señal que pueda conducir al paradero de sus seres queridos.
Entre el lodo permanecen atrapados varios vehículos que fueron arrastrados por la violenta corriente, otros quedaron completamente enterrados y destrozados por enormes rocas.
Fernando Angamarca también logró escapar junto a su familia y cuenta que el comportamiento inusual del río le hizo sospechar que algo no estaba bien. Esa decisión de abandonar su vivienda minutos antes del aluvión terminó salvándole la vida.
Cuando regresó horas después halló únicamente lodo, piedras y los restos de lo que alguna vez fue su hogar.
Entre los desaparecidos constan dos funcionarios públicos que acompañaban a la gobernadora Panchi, su escolta Luis Granda y la comunicadora Mayuri Ortiz.
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