Así fue el ataque criminal que aterrorizó a todo un barrio de La Libertad, en Santa Elena, y que dejó seis muertos
La Policía detuvo a cuatro personas que tienen antecedentes por posesión de drogas, extorsión, robo y asesinato. Según las investigaciones, estarían involucrados en el asesinato de seis personas en La Libertad, Santa Elena.

Seis personas fueron acribilladas en La Libertad, Santa Elena, el 12 de abril de 2026.
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Un día después del ataque armado, que dejó seis hombres asesinados a tiros en el barrio Virgen del Carmen, en el cantón La Libertad, el sector luce desolado, como un pueblo fantasma bajo el sol de la tarde. La avenida 37, ubicada a tres cuadras del Comando Cantonal de Policía y cerca de la vía a Punta Carnero, sigue marcada por la tragedia.
Según la versión oficial y testimonios de moradores, dos sicarios a bordo de una motocicleta llegaron al lugar y abrieron fuego contra un grupo de personas que se encontraba reunido afuera de una vivienda.
Se registraron más de 20 disparos, de acuerdo con reportes preliminares, que sorprendieron a las víctimas la tarde del domingo 12 de abril.
Un testigo del ataque relató lo ocurrido: “Los seis estaban afuera. Llegó una moto y comenzaron a disparar. Una chica se salvó porque justo entró a la casa; estaba esperando un taxi para irse a la playa con su hija. Si no, también habría muerto. Supuestamente querían acabar con todos para no dejar testigos”.
El hombre también describió la desesperación de una familia que vive frente al lugar del ataque. Según su relato, una mujer intentó defender a su esposo cuando, al percatarse de lo que ocurría, tomó un bloque para enfrentar a los sicarios. Los dos resultaron heridos.
“Al muchacho le dieron tres tiros, y a la esposa también le dispararon”, aseguró. La mujer sufrió rozaduras de bala en el brazo y el rostro, mientras que el hombre presenta heridas en la frente y la nuca por el roce de los proyectiles, además de un impacto a la altura de la cadera que compromete su estado de salud. Los heridos se recuperan en una casa de salud de Santa Elena.
Otro testigo, familiar de una de las víctimas, aún mostraba rastros de sangre en sus zapatos, producto del intento por auxiliar a su allegado. “Es hijo de mi primo. Él vendía mariscos con su papá; ahí quedó el carro con el que trabajaban. Mi primo está destrozado”, expresó.
¿Quiénes eran las víctimas?
Las víctimas, hombres de entre 26 y 37 años, se dedicaban principalmente al comercio. Algunos vendían mariscos y otros tenían locales de telefonía en el Centro Comercial Buenaventura. Uno residía en la vivienda atacada, mientras que los demás eran del sector o de zonas cercanas.
Fueron identificados como Carlos Steven Magallán Soriano (26), Omar Isaac Del Pezo Smith (28), Christian Fernando Pincay Miravá (35), Byron Fernando Caiche Zambrano (36), Christian Adrián Coronel Rivas (37) y Juan Carlos Laínez Díaz (35).
El coronel Jorge Hadathy, comandante de Policía en la Subzona Santa Elena, confirmó que las seis víctimas fallecieron por impactos de arma de fuego y que las causas del ataque estarían relacionadas con guerras entre bandas dedicadas a la extorsión. Agregó que el ataque fue “rápido y preciso”.
“Fue un solo rafagazo y el objetivo era una persona”, señaló el oficial, quien además sostuvo que el atacante actuaría con características de un gatillero profesional. Añadió que dos de los fallecidos habían llegado el jueves desde Babahoyo, posiblemente debido a los operativos derivados del estado de excepción vigente en varias provincias del país.
Hasta el momento, la Policía ha detenido a cuatro personas con antecedentes por drogas, extorsión, robo y asesinato, tras una persecución y mantiene un operativo en el sector para recabar indicios. Versiones preliminares apuntan a que, tanto el vehículo en el que se movilizaban las víctimas como el utilizado por los atacantes, tendrían vínculos con Babahoyo, en la provincia de Los Ríos.

Temor en el barrio
Este lunes, el barrio Virgen del Carmen amaneció desolado. Muchas viviendas permanecen cerradas y los pocos habitantes que salen lo hacen con cautela. En la acera frente a la casa atacada, algunos vecinos permanecen en silencio, mientras se realizan los preparativos para los funerales. En el lugar aún son visibles las huellas de la violencia.

El hecho resulta aún más alarmante por haber ocurrido cerca de un plantel educativo y de instalaciones policiales, lo que ha generado indignación entre los residentes. “Este barrio es tranquilo, es la primera vez que pasa algo así aquí”, comentó un vecino. “En otras zonas ha habido problemas, pero aquí no”.
Mientras avanzan las investigaciones y los operativos, los familiares de las víctimas exigen justicia. En un contexto de creciente violencia armada en la región costera, esta masacre se suma a una preocupante cadena de hechos que deja comunidades enteras sumidas en el miedo y el dolor.
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