"Siempre tenían problemas" | El historial de conflictos de pareja detrás del femicidio en el puente de la Unidad Nacional, en Guayaquil
Antes de quitarse la vida, el sargento segundo de Policía Ecuador Castro llamó a su cuñada para confesar el femicidio y a pedirle que cuidara a dos hijos menores de edad, ahora en la orfandad.

El auto blanco en el que el agresor huyó tras el femicidio en el puente de la Unidad Nacional fue localizado en la cooperativa Assad Bucaram, en Pascuales. Un furgón de Medicina Legal llegó a levantar el cadáver tras el suicidio del feminicida.
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PRIMICIAS
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Redacción primicias
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Herido, encerrado en un departamento vacío de la casa rentera de su madre, el sargento segundo Ecuador Gustavo Castro Vásquez tomó el teléfono y marcó el número de su cuñada. En esa llamada, el femicida confesó que había asesinado a su esposa, Solange Sthefania Arellano Zhingri, que estaba "arrepentido" y pidió que cuidaran a sus dos hijos, según recogió el parte policial del caso.
Minutos después, cuando una decena de agentes policiales -que habían rastreado el auto del homicida por cámaras de seguridad- intentaban cruzar el pasillo de acceso a uno de los departamentos de la planta baja del domicilio, los inquilinos escucharon el primer disparo.
“Cuando los policías iban entrando por el pasillo de acceso a los cuartos sentimos un disparo, les disparó parece a los agentes desde el interior. Y de ahí el otro disparo se lo pegó él”, le contó a PRIMICIAS uno de los inquilinos de la vivienda de dos plantas, dividida en siete departamentos.
El sargento segundo de la Policía, en servicio activo, habría huido de la escena tras asesinar a su esposa en pleno Puente de la Unidad Nacional, la mañana de este lunes 20 de abril de 2026.
El hombre se encerró luego en un departamento desocupado en la casa de propiedad de su madre, en la cooperativa Assad Bucaram, en la parroquia Pascuales, al norte de Guayaquil.
Una historia de rupturas y violencia
Cuando los vecinos vieron llegar a Pascuales el automóvil blanco, ese lunes por la mañana, algunos de ellos reconocieron al hombre, visiblemente herido que bajó de él -dejó las puertas del auto manchadas y un hilo de gotas de sangre hasta el departamento-.
Se trataba del hijo de la dueña del inmueble -parte de una familia que había sido fundadora del barrio, aunque ya no residen en el sector-. Ecuador Castro, de 40 años, había dejado de vivir en el sector desde hace casi una década, contaron allegados. Y actualmente trabajaba en el cantón El Carmen, en Manabí.
Pero la historia de la pareja, que había residido un tiempo en el lugar, era conocida en la cuadra. "Siempre tenían problemas. Se habían separado y habían vuelto a vivir juntos tras constantes peleas", contó uno de los vecinos del sector.

Los vecinos describieron una relación cíclica de conflictos, rupturas y reconciliaciones que terminó de la peor manera posible en el complejo de puentes que conecta a Guayaquil, Samborondón y Durán.
De acuerdo con registros judiciales, el sargento Ecuador Castro figura como procesado en una causa penal iniciada el 22 de enero de 2024, en la Unidad Judicial de Violencia contra la Mujer o Miembros del Núcleo Familiar del Sur de Guayaquil, en un caso de violencia intrafamiliar.
El proceso corresponde al delito de lesiones por incapacidad física de entre cuatro y ocho días. Según el acta de la audiencia, Solange Arellano también fue retenida junto a su esposo. La Fiscalía señaló que no existían elementos suficientes para formular cargos y la pareja quedó en libertad. Entre 2021 y 2025, Ecuador Castro registra además dos denuncias por intimidación ante la Fiscalía, ambas en Guayaquil.
El tráfico de hora pico como cómplice
Solange Arellano se dirigía a su trabajo en la Autoridad de Tránsito de Durán (ATD), donde se desempeñaba como abogada en el área jurídica, cuando fue interceptada pasadas las 07:30 en el tramo del puente que conecta Samborondón con Durán. Conducía un todoterreno color oscuro.
Castro habría aprovechado la congestión vehicular habitual a esa hora para estacionar su Mazda blanco en el carril derecho del puente, descender del vehículo, acercarse al todoterreno Mitsubishi que conducía su esposa en el segundo carril y dispararle en repetidas ocasiones.
Al menos un proyectil impactó directamente en el rostro de la víctima. El parabrisas del automotor quedó con un impacto visible. Y en el lugar el propio agresor resultó herido por causas que aún se desconocen -la hipótesis principal es que se habría intentado suicidar en el mismo lugar-.
Los videos captados por un conductor que circulaba en sentido contrario muestran a Castro -vestido con pantaloneta y camiseta blanca- arrastrado en el suelo junto al vehículo de su esposa, antes de levantarse con sangre en el cuello y tórax. Luego se lo ve caminar atontado, con el arma en la mano, para abordar el vehículo blanco estacionado metros más adelante.
El vehículo blanco fue localizado a las afueras del domicilio donde el femicida se quitó la vida en Pascuales. El general Walter Villarroel, comandante de la Zona 8 de Policía -que cubre Guayaquil, Durán y Samborondón-, reconoció en rueda de prensa que aún se investiga el origen de las heridas del hombre. Pero confirmó la tesis del femicidio -y del posterior suicidio- que causó conmoción en la ciudad.
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