Acuerdo comercial entre Ecuador y Estados Unidos promete inversión, pero enfrenta riesgos legales y desafíos internos, advierte analista
Ecuador firmó un acuerdo comercial recíproco con Estados Unidos, que permitiría reducir aranceles a exportaciones nacionales, pero el analista José Javier Orellana advierte que riesgos legales y debilidades internas podrían limitar los beneficios reales del tratado.

Jamieson Greer, de la oficina del Representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, posa con y el ministro de Producción de Ecuador, Luis Alberto Jaramillo.
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Redacción primicias
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Desde el pasado 13 de marzo 2026, Ecuador y Estados Unidos cuentan con un Acuerdo Comercial Recíproco, una negociación bilateral orientada a reducir aranceles para los productos de exportación ecuatorianos, pero que también establece varios beneficios para la administración de Donald Trump, lo que ha generado inquietud entre los posibles sectores afectados por el tratado.
El analista y consultor económico José Javier Orellana expresó que si bien comercialmente "el acuerdo es un paso hacia adelante", también enfrentan riesgos para la competitividad de industrias más pequeñas en Ecuador.
El llamado acuerdo ART incluso tiene otros aspectos, por fuera del ámbito comercial, como la concesión de campos petroleros y la flexibilización de sindicatos en el país.
Según dijo Orellana en entrevista con Ecuavisa, este 19 de marzo, se estima que el acuerdo comercial recíproco podría representar beneficios "en un rango de entre USD 1.200 y USD 1.800 millones, en ciertos sectores exportadores", y mientras dure el gobierno de Trump, es decir, hasta 2028.
Pero no todo sería ganancia, advirtió Orellana, puesto que dicha apertura comercial con Estados Unidos también "expone a las industrias locales menos competitivas", que podrían verse desplazadas por productos importados.

¿Quiénes ganan y quiénes pierden entonces con este acuerdo, que aún debe pasar el filtro de la Corte Constitucional en Ecuador? Esto explicó el analista Orellana.
Ventajas: inversión y financiamiento
Una vez que entre en vigencia el acuerdo comercial recíproco, el 53% de las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia Estados Unidos quedará exonerado de la sobretasa arancelaria.
Según el gobierno de Daniel Noboa, algunos de los productos beneficiados por el tratado serían el banano, plátano, cacao, café, pitahaya, piña, y mango.
Pero el analista Orellana recordó que muchos de esos productos, como el banano, ya no contaban con esta sobretasa arancelaria impuesta por Trump en el inicio de su mandato en 2025.
Aunque señala que sí existiría una "reducción sobre la base de aranceles (del 15%) que aplica Estados Unidos a otros países competidores", de Ecuador.
Orellana sostuvo que de los mayores beneficios del acuerdo comercial con Estados Unidos sería mejorar la percepción de riesgo país, lo que facilitaría la llegada de capital extranjero.
Esto, a su vez, podría traducirse en más empleo, transferencia tecnológica y fortalecimiento de sectores productivos.
Además, el acceso a financiamiento internacional permitiría impulsar proyectos de infraestructura y modernizar industrias clave.
Según Orellana, el tratado recíproco firmado con Estados Unidos, abre las puertas para acceder a entidades como el Eximbank y la Corporación Financiera de Desarrollo de EE.UU. (DFC).
Por otra parte, el consultor Orellana destaca que el acuerdo comercial firmado despierta la posibilidad para que Ecuador siga negociando un tratado de libre comercio más amplio con su principal socio comercial.
"Ecuador debe continuar negociando en el proceso posterior a las elecciones (legislativas) de Estados Unidos y seguir haciendo lobby para alcanzar un acuerdo comercial más amplio, en una posible fase dos”.
José Javier Orellana, analista y consultor económico

Desventajas: industrias vulnerables y riesgos internos
Sobre las desventajas, y la calificación de que el acuerdo comercial firmado es 'asimétrico', Orellana señaló que sí "hay afectaciones relacionadas con la atracción de manufactura ligera hacia Ecuador, especialmente en sectores como el farmacéutico, y porque se busca traer compañías pequeñas de Estados Unidos".
Orellana puso de ejemplo a la industria del trigo como uno de los sectores que podrían resultar perjudicados por el acuerdo comercial, puesto que tiene problemas de productividad y competitividad.
Para mitigar este impacto, Orellana recordó los casos exitosos de Chile, que tiene un fondo de transición de entre seis o siete años, que permita a estos sectores, la mayoría agrícolas, adaptarse y mejorar su productividad.
Pero hay un problema mayor: el contexto interno, dijo Orellana, puesto que la inseguridad y la violencia en Ecuador siguen siendo factores que generan incertidumbre para los inversionistas.
Un acuerdo en disputas legales
También hay otros factores legales del acuerdo comercial con Estados Unidos, y dependen más de las políticas internas y la oposición a Trump, advirtió Orellana.
Recordó que lo firmado por Ecuador no es un tratado de libre comercio 'común' o tradicional, sino que está amparado en la sección 122 del Acta de Comercio de 1974.
Esta norma estadounidense permite firmar al gobierno este tipo de acuerdos de forma temporal, no como una política comercial permanente, sino como respuesta a un desajuste económico.
"En Estados Unidos ha habido algunos actos y demandas legales. Incluso profesores de Harvard se han pronunciado en contra de este tipo de acuerdos comerciales recíprocos", explicó Orellana.
Además, señaló que los acuerdos recíprocos firmados por Trump enfrentan retos en las cortes federales y podrían terminar en la Corte Suprema en los próximos meses.
"Esta parte legal, al no estar completamente aprobada en Estados Unidos, lo deja en una situación inestable".
José Javier Orellana, analista económico.
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