Elecciones presidenciales en Perú: candidato Roberto Sánchez se reafirma en indultar al encarcelado expresidente Castillo
El candidato de izquierda, Roberto Castillo, se enfrentará a la derechista Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial de Perú el 7 de junio de 2026.

El candidato a la Presidencia de Perú por el partido Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, desayuna durante una visita al mercado popular Ciudad de Dios en Lima, el 21 de abril de 2024.
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Autor:
EFE / Redacción Primicias
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El candidato de izquierda a la Presidencia de Perú, Roberto Sánchez, que se enfrenta este domingo 7 de junio de 2026 en la segunda vuelta de las elecciones a la derechista Keiko Fujimori, reafirmó su intención de indultar al encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), cuyo sombrero se ha puesto en este proceso electoral.
Sánchez insistió que Castillo, condenado a 11 años y cinco meses de cárcel por el fallido intento de golpe de Estado, fue víctima de un supuesto complot para sacarlo del poder por parte de la oposición que encabezaba el fujimorismo, a cuya líder ganó en las elecciones de 2021.
Para ello hizo referencia a unas declaraciones recientes del Miguel Ángel Torres, candidato a vicepresidente de Fujimori, quien señaló en una entrevista que fue "una gesta" para sacar a Castillo en la que participó el Congreso, la Fiscalía y los medios de comunicación.
"Torres ha dicho que resolvieron echarlo por las malas. No respetaron. Han dicho con claridad que había que sacarlo como fuera", manifestó el candidato.
El líder del partido Juntos por el Perú (JP) consideró que estas declaraciones prueban la posición de los seguidores de Castillo, quienes consideran que el expresidente fue víctima de un golpe de Estado desde el Congreso, pues desde el primer día de su gobierno ejerció una feroz oposición.
Castillo dio un mensaje a la nación el 7 de diciembre de 2022 donde ordenaba cerrar el Parlamento e intervenir la Judicatura para gobernar temporalmente por decretos y establecer una Asamblea Constituyente, ante la posibilidad de una inminente tercera moción para destituirlo, luego de salir indicios de corrupción que lo salpicaban directamente a él.
Sin embargo, ni la Policía y las Fuerzas Armadas siguieron sus instrucciones y, por el contrario, lo detuvieron cuando se dirigía a la Embajada de México, donde su familia recibió asilo, mientras que seguidamente fue destituido por el Congreso sin tener los votos suficientes para hacerlo en ese momento y sin posibilidad de defensa como contempla el proceso.
"La vacancia no fue reglamentaria y su detención fue ilegal. Todavía estaba en ejercicio de sus funciones y no había mandato judicial, menos aún para encañonar a sus hijos, y dar todo ese espectáculo", señaló Sánchez, que fue ministro de Comercio Exterior y Turismo durante todo el gobierno de Castillo y que dimitió en ese momento al diferir de la decisión del presidente.
"Lo que se despreció fue a un voto del Perú profundo y de las clases populares, que le dio una bofetada a la clase política después de la pandemia", añadió.
Según Sánchez, "no hay lugar donde vayamos en que no pidan la reparación de ese daño a la persona, a la familia y al símbolo". "En el marco del debido proceso y prerrogativas de un presidente en ejercicio, otorgaremos su libertad en el marco de la ley y de los hechos políticos", concluyó.
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