Gustavo Petro deja Colombia con algunos avances sociales pero empañado por denuncias de corrupción y un conflicto armado sin resolver
Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia, deja el poder esta semana y el país se alista para un cambio de dirección con la investidura del derechista Abelardo de la Espriella.

Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia, en su última viaje oficial al exterior, La Habana, Cuba, el 31 de julio de 2026.
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Autor:
Redacción Primicias / EFE
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El derechista Abelardo de la Espriella sucederá a Gustavo Petro el próximo 7 de agosto, y cuando faltan aún días para que el primer presidente de izquierda de Colombia deje el poder, unas de las preguntas que ronda a muchos es ¿cuál es su legado para el país?.
Cuando asumió el poder, el 7 de agosto de 2022, Petro presentó su elección como un punto de inflexión en la historia del país y proclamó el comienzo de "la Colombia de lo posible", una frase con la que resumió su promesa de abrir las puertas del Estado a los sectores históricamente excluidos.
De hecho, si existe un aspecto del gobierno de Petro fue que incluyó a sectores sociales que nunca habían tenido acceso al poder y mejoró sus condiciones de vida.
Precisamente, en la administración del exguerrillero del ELN por primera vez líderes indígenas, afrocolombianos, campesinos y representantes de organizaciones sociales ocuparon cargos de alta responsabilidad en el Ejecutivo.
Además, Petro reivindica como los logros de su mandato la reforma agraria, una de las principales deudas históricas del país y compromiso del Acuerdo de Paz de 2016 firmado entre el Estado y la guerrilla de las FARC, así como la reducción de la pobreza.
En contraste, el mayor golpe a su legado lo dio la corrupción, precisamente uno de los males que prometió combatir.
Escándalos como el de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la investigación por corrupción contra su hijo y otras denuncias contra funcionarios del Gobierno, como dos ministros suyos que estuvieron presos, opacan el final de su periodo.

Las denuncias de corrupción en la era de Petro
El escándalo de la unidad de gestión de riesgo de Colombia es considerado el mayor caso de corrupción del cuatrienio. Destapó un entramado de desvío de recursos públicos y compra de apoyos políticos que dio lugar a investigaciones contra altos funcionarios, congresistas y contratistas.
A este caso se sumaron otros en la era de Petro, como:
- Las pesquisas derivadas de las declaraciones de Nicolás Petro, hijo mayor del mandatario, sobre la presunta financiación irregular de su campaña presidencial de 2022.
- Las controversias que involucraron a dos de los colaboradores más cercanos del presidente, Laura Sarabia y Armando Benedetti.
- Nuevas denuncias por presunto tráfico de influencias y corrupción que salpicaron a personas cercanas al mandatario, entre ellas la joven Juliana Guerrero, investigada por presuntos cobros irregulares a empresarios y falsedad documental.
- El caso de presunto nepotismo en la Aeronáutica Civil por la contratación de familiares de Gabriela Muñoz, otra joven cercana al mandatario, hechos que dieron lugar a solicitudes de investigación por parte de los organismos de control.
- Recientemente, la esposa de Petro, Verónica Alcocer, fue salpicada por unos audios de su exasesora, en que señala que la primera dama colombiana tiene presuntamente a sus primos como testaferros.

Las promesas incumplidas
Pero no todas las transformaciones prometidas de Petro se concretaron porque la reforma a la salud, una apuesta de su Gobierno, nunca logró ser aprobada en los términos planteados por el Ejecutivo y naufragó en el Congreso donde el izquierdista no logró consolidar mayorías a lo largo del mandato.
Uno de los grandes desaciertos de Petro fue su política de 'paz total', con la que convocó en su discurso de posesión a que "todos los armados dejaran las armas en las nebulosas del pasado", pero que no consiguió en su mandato.
Al contrario, su gobierno deja negociaciones fallidas con grupos tan peligrosos como el Clan del Golfo y disidencias de las FARC, y en su administración queda el recuerdo de violentos atentados y coches bombas con decenas de muertos.

Además, durante la administración del presidente saliente, las disputas entre estos grupos armados y vinculados al narcotráfico alcanzaron el nivel más alto de la última década.
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